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    Fed y BCE: emitir deuda y moneda, caiga quien caiga

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    Mientras el Foro Económico Mundial anuncia que para 2025 la mitad de los trabajadores serán robots, la Reserva Federal ha vuelto a insistir en su pedido de una rebaja fiscal para amortiguar el golpe del COVID-19 sobre la población, y la banca europea acapara cada vez más dinero en sus arcas porque no es negocio prestarlo.

    Cada maestrito, con su librito

    En vísperas de las presidenciales, la Reserva Federal sigue insistiendo en algo que ya planteó su presidente, Jerome Powell, para echar un capote a la situación comprometida en la que se encuentra la economía del país, para así capear el temporal demoledor de la pandemia del coronavirus.

    En esta ocasión la que se alzó fue la voz Lael Brainard, miembro de la junta de gobernadores de la Fed, casualmente afiliada a los demócratas, luego de que Trump congelara esta propuesta hasta pasado el 3 de noviembre, día de los comicios. "Se necesitará más apoyo fiscal específico junto con una política monetaria acomodaticia para convertir esta recuperación en forma de K en una recuperación generalizada e inclusiva", lanzó con tono demócrata en un encuentro virtual ante la Sociedad de Economistas Profesionales.

    "Todo está subordinado a esta campaña electoral, esta disputa gigantesca de votos, pero que más allá del martes 3 de noviembre, los problemas van a continuar y el capitalismo contemporáneo está desesperado en una carrera por resolver los nuevos problemas que ha generado el COVID-19", advierte el economista Julio César Gambina.

    Mientras eso pasa en EEUU, del otro lado del Atlántico, en Europa, los bancos no saben qué hacer con tanto dinero entre manos. O más bien, sí que saben y lo están haciendo: continuar llenando sus arcas hasta decir basta, y sin prestar ni un céntimo, porque prestar dinero precisamente no les resulta un buen negocio.

    Los números hablan por sí solos: el Banco Central Europeo [BCE] acumula más de 3 trillones de euros aparcados por primera vez en la historia a finales de septiembre, fruto de su respuesta a la crisis del coronavirus. Este exceso de liquidez resulta exagerado y provocará tensión en el mercado de deuda al cierre del ejercicio, según un estratega de BofA Global Research, Ronald Man.

    En marzo pasado, antes de el inicio del confinamiento generalizado a nivel europeo, el dinero parado en el BCE ascendía a 1,75 trillones, lo que pasado en limpio significa que en el actual contexto de tasas de interés bajo cero por tanto tiempo, los bancos no tienen ningún estímulo para prestar dinero.

    "Creo que son expresión de una crisis profundísima que el COVID-19 lo que ha hecho es agravar", sentencia Gambina respecto a ambas situaciones, tanto de la Fed como del BCE.

    El experto constata el pedido expreso que hizo el mandamás de la Fed semanas atrás sobre una flexibilidad fiscal, así como la dramática situación que atraviesa Europa a causa del golpe de gracia que está dando el coronavirus a sus respectivas economías.

    "Si algo está sugiriendo el BCE y la Reserva Federal de EEUU es: 'hay que emitir más moneda, hay que emitir más deuda, hay que pasar este mal momento, y ver si lo podemos resolver'", resume Gambina al respecto.

    Humanos vs Robots

    En 2025 la mitad de los trabajadores serán máquinas. O robots. El término que se prefiera. No se trata de la sinopsis de una película futurista de ciencia ficción, sino de un informe elaborado por el Foro Económico Mundial 'The Future of Jobs 2020'. Para ser exactos, será un empate técnico: 53% de humanos contra 47% de robots.

    Entre su fatalismo, el informe hace un matiz: los robots desplazaran a 85 millones de trabajadores en grandes y medianas empresas de 15 industrias en 26 economías, pero, aparecerán 97 millones de nuevos puestos de trabajo para los humanos y que tendrán cabida en sectores como los cuidados, la creación de contenidos, la inteligencia artificial y las industrias tecnológicas enfocados en la Cuarta Revolución Industrial, por lo que el documento apela a la formación de las personas. ¿Y quienes no puedan acceder a esa formación?

    En este sentido, Gambina sostiene que hay que desmitificar el tema, al indicar que se trata de una encuesta a un relativo reducido grupo de empresas de unas ramas de la industria de un conjunto de países. "Habría que extrapolar estas conclusiones con la situación real según lo que la OIT [Organización Internacional del Trabajo] marca de 3.300 millones de trabajadores y trabajadoras en el mundo. Esta situación remite a una encuesta de empresas de punta en el desarrollo tecnológico, no tiene que ver con la realidad de la situación de las trabajadoras y los trabajadores en el mundo".

    "Mucho de esto [del informe] es la fantasía de que todo el mundo vive, como viven los sectores de mayores ingresos o de mayor riqueza acumulada. Cuando el FMI dice que el teletrabajo no funciona para los pobres, es porque los pobres no tiene acceso a electricidad, por lo tanto no tienen acceso a conectividad, no tienen internet, no tienen los dispositivos electrónicos para llevar adelante esa actividad", abunda el experto.

    "Ahora, ¿puede uno pensar acaso que esa población empobrecida del sistema mundial, en crecimiento incluso ahora por la pandemia, va a quedar afuera de proceso del trabajo de la producción y reproducción de la vida cotidiana? Entonces creo que hay que ser mucho más precisos. El informe 'The Future of Jobs 2020' remite a una parte muy pequeña de la organización de la producción y de la reproducción económica a escala global", reflexiona el economista Julio César Gambina.

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    Elecciones presidenciales en EEUU 2020, coronavirus, COVID-19, robots, teletrabajo, Banco Central Europeo (BCE), Fed, economía
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