En directo
    Opinión & Análisis
    URL corto
    Por
    0 40
    Síguenos en

    MOSCÚ (Sputnik) — El desafío de la convivencia bajo el mismo techo durante el confinamiento pone a prueba las relaciones familiares. En China varias semanas de cuarentenas masivas por el coronavirus han puesto muchas parejas al límite y provocaron una avalancha de divorcios.

    Así la ciudad de Xian, capital de la provincia de Shaanxi en el noroeste de China, detectó un número récord de solicitudes de divorcio desde la reapertura de oficinas de registro civil el 1 de marzo.

    En algunos distritos las oficinas que tramitan los matrimonios han experimentado un número de peticiones nunca visto antes.

    "A causa de la epidemia, muchas parejas estuvieron juntas en casa durante más de un mes, lo que sacó a la superficie conflictos que permanecían escondidos", explicó al diario Global Times un oficial que trabaja en una de las oficinas de registro en la ciudad.

    Un articulo publicado la semana pasada por Bloomberg advirtió que además de consecuencias económicas y humanitarias la pandemia elevaría la tasa de divorcios, lo que prueba el ejemplo de China.

    El autor del artículo recordó que algo similar ocurrió después de la Segunda Guerra Mundial, cuando en Estados Unidos se registró el mayor pico de separaciones.

    En aquel entonces los soldados que regresaron a sus casas, "fueron recibidos por sus esposas que se habían acostumbrado a dirigir los hogares".

    Hoy, en cambio, muchas parejas se han reencontrado, pero de una manera forzada.

    Estar juntos 24/7 no es una tarea fácil y requiere no solo de amor, sino de mucha paciencia, comprensión y entendimiento.

    La gente se ve expulsada de sus espacios sociales y se ve obligada a confinarse en casa, expuesta a la incertidumbre y tensiones y sin acceso a espacios de fuga. Y ahora ve que el hogar familiar no es un campo de rosas.

    En Rusia, que el 30 de marzo decretó el confinamiento en decenas de regiones, tampoco descartan un aumento de divorcios.

    "El número de divorcios aumentará, la gente está acostumbrada a vivir a un ritmo determinado y ahora se le rompe", argumentó a Sputnik el director del Instituto de Psiquiatría y Psicología Clínica de la ciudad rusa de Vladivostok, Alexandr Kolomeets.

    Al mismo tiempo subrayó que la gente más prudente y paciente soportará este período, mientras para muchas personas será una verdadera prueba.

    Convivir es una responsabilidad que no todos están listos a asumir, indicó.

    ​Según el experto, el confinamiento pondrá todo en su lugar: algunas parejas se divorciarán mientras otras familias, al revés, saldrán fortalecidas.

    Una encuesta realizada por el Centro Sociológico Anticrisis en Rusia reveló que:

    • uno de cada cinco rusos experimenta una fuerte depresión y estrés a causa de estar solo durante el confinamiento;
    • el 15% siente estrés por estar las 24 horas junto con su familia;
    • el 6% de los encuestados reconoció haber tenido serios altercados en el hogar;
    • el 2% abordó el tema del divorcio con su pareja
    • y menos del 1% se quejó de casos de violencia familiar.

    Sin embargo varios expertos coinciden en que no todo es negativo para quienes se mantienen en cuarentena y aconsejan pensar en cómo disfrutar de las nuevas oportunidades que se les presentan.

    Este tiempo es vital para conocer mejor a la pareja y aprender cosas que nunca antes habían notado.

    ¿Un baby boom en diciembre?

    Mientras unos advierten de más divorcios, otros vaticinan que el coronavirus provocará un baby boom.

    Es verdad que las crisis siempre han dado fruto a nacimientos de bebés en los meses posteriores al incidente que las genera. ¿Será el coronavirus el inicio de un nuevo baby boom?

    Expertos discrepan, aunque la mayoría considera que es poco probable.

    El director del Instituto de Demografía de la Escuela Superior de la Economía, Anatoli Vishnevski, cuestionó el vínculo directo entre la concepción de bebés y la crisis actual al indicar que lo que importa es el deseo de la pareja.

    "Se trata de su propio deseo y planificación, por no decir que la gente ya sabe cómo protegerse", dijo.

    Sin embargo no descartó un pequeño repunte de nacimientos dentro de nueves meses, pero matizó que no serán las cifras significativas y recordó sobre la estacionalidad de nacimientos.

    En los mismos términos se expresó el responsable del laboratorio Internacional de Demografía y Capital Humano de la Academia Presidencial Rusa de Economía Nacional y Administración Pública, Serguéi Shulguín.

    "Durante días festivos más largos a veces se ven estos efectos calendarios sin embargo el efecto estacional tiene un impacto mayor", dijo.

    Señaló que en Rusia la tasa máxima de natalidad se detecta en julio-agosto-septiembre.

    El director general del Centro de Estudio de la Opinión Pública de Rusia (VCIOM), Valeri Fiodorov, tampoco vaticina el aumento la natalidad explicando que es peligroso y poco perspicaz tomar decisiones serias como la de tener hijos en condiciones de incertidumbre.

    "Yo advertiría contra pronósticos positivos, en cambio, me inclinaría hacia los negativos partiendo de que para muchas familias será difícil estar entre las cuatro paredes desde el punto de vista psicológico", dijo.

    Y no es por nada. En un momento en el que ni siquiera conocemos con seguridad cuánto tiempo más tendremos que mantener el aislamiento social, ni cuál será la magnitud del impacto económico, parece que más que un baby boom, habrá una deflación de natalidad.

    Por ahora, lo único que es cierto es que habrá un antes y un después de la pandemia.

    Etiquetas:
    nacimiento, natalidad, divorcio, familia, coronavirus
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook