En directo
    Europa
    URL corto
    0 11
    Síguenos en

    MOSCÚ (Sputnik) — El uso de mascarillas en el transporte público es una de las condiciones del desconfinamiento gradual que ha comenzado esta semana en Francia. La nueva norma pretende contener la propagación del coronavirus, pero a la vez obstaculiza el trabajo de la policía.

    Por el momento en Francia, donde se confirmaron más de 170.300 casos de contagio y casi 27.000 muertes por el COVID-19, el uso de mascarillas es obligatorio solo en el transporte público, pero el martes la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, abogó por extender esta norma a todas las calles de la capital.

    El portavoz del sindicato policial francés Alliance, Stansislas Godon, en una entrevista con Sputnik apuntó que la gente con mascarillas en el transporte público "va a ser un problema, igual que aquellos que cubren la cara con una bufanda o pañuelo para que no se pueda identificarlos".

    Bienestar y labor policial

    La Organización Mundial de la Salud considera que la población sana no necesita llevar mascarillas para protegerse contra el SARS-CoV-2, pero existen estudios que apoyan su uso.

    "El uso masivo de mascarillas puede obstaculizar la labor de los servicios del orden cuando necesitan identificar a un delincuente sospechoso", señaló Godon.

    A la vez no considera que el hecho de que todos deben llevar mascarillas aumentará el nivel de criminalidad, pues incluso sin el uso obligatorio de mascarillas "los delincuentes suelen cubrir la cara para no ser reconocidos, lo que es algo que observamos durante las recientes protestas antigubernamentales".

    Policías franceses (imagen referencial)
    © AFP 2020 / Geoffroy Van Der Hasselt
    Recordó que durante los disturbios que se produjeron en las protestas de los 'chalecos amarillos', los manifestantes arrojaron botellas y cócteles molotov contra la policía cubriendo la cara con una mascarilla o una bufanda.

    Al mismo tiempo, indicó, existen otros métodos de identificación.

    "Se puede estudiar los registros de los operadores móviles, comparar los datos, analizar los testimonios. Además, en muchas ciudades, no solo en la zona capitalina sino también en las provincias, están instaladas cámaras de videovigilancia. Sus datos permiten llevar a cabo investigaciones y detener a las personas que cometieron delitos graves", afirmó.

    En opinión de Godon, en la situación actual la prioridad es el bienestar de los franceses.

    "En esta guerra sanitaria se priorizan las normas sanitarias, no deben reconsiderarlas para facilitar la labor de los servicios del orden y a la vez contribuir a la propagación del virus en el país", subrayó.

    Según las normas de la etapa actual de desconfinamiento en Francia, si los ciudadanos de la región de la capital se desplazan en un transporte público en hora punta, deben llevar consigo un certificado de su empleador, lo que sirve de un pase laboral. A la vez está prohibido desplazarse más allá de 100 kilómetros de sus domicilios.

    La policía tiene que readaptarse

    Godon constató que los agentes de la policía tendrán que adaptarse a las nuevas condiciones de su trabajo.

    "Las reglas cambian, en particular los agentes de los servicios del orden controlarán el cumplimiento del uso de mascarillas en los lugares donde es obligatorio, por ejemplo en el transporte público. En la región capitalina en hora punta habrá que comprobar si los pasajeros llevan consigo sus pases", dijo.

    Los agentes de la policía, agregó, tendrán que "controlar si se respeta la prohibición de viajar a más de 100 kilómetros de la vivienda para evitar que un potencial portador del coronavirus se traslade de la zona roja a la verde".

    Godon destacó "una reducción ponderable de la criminalidad" durante el confinamiento. Según el portavoz del sindicato policial, este resultado positivo se debe a que "en las calles no había víctimas" potenciales, y era más difícil cometer robos.

    En las próximas semanas, señaló, la policía se centrará en el control "del cumplimiento de las normas del desconfinamiento".

    "Ahora estamos estableciendo las prioridades, y sobre todo nos ocupamos de los crímenes evidentes y urgentes, me refiero a los actos de violencia en las familias por parte de un esposo o un padre, asaltos, así como robos en lugares públicos cuando, por ejemplo, los delincuentes les quitan joyas a los transeúntes", añadió.

    Desconfinamiento y desconfianza

    En opinión de Godon, la policía ahora tiene un problema más grave que la introducción del uso obligatorio de mascarillas: la situación en distritos sensibles.

    En algunos de esas zonas estallaron disturbios después de que un motociclista sin carné ni casco, chocara contra la puerta abierta de un auto de policía en Villeneuve-la-Garenne el 18 de abril.

    El hombre resultó gravemente herido y lo llevaron al hospital. Luego en las redes sociales comenzó a circular un vídeo en que los agentes policiales abren la puerta de su vehículo deliberadamente para detener al motociclista. Pese a que las autoridades lo niegan, el accidente, cuyas circunstancias aún se están aclarando, dio lugar a numerosos actos de violencia urbana.

    Otro incidente se produjo el 9 de mayo pasado, en el distrito parisino de Nanterre. Sobre las 20:00 locales, numerosos vecinos de la zona saltaron las normas del confinamiento acudiendo a supermercados y panaderías para romper su ayuno de ramadán. Para dispersarlos, un grupo de agentes de la policía que patrullaba el área recurrió a gas lacrimógeno. Unas horas más tarde, un incendio se produjo en un supermercado de la cadena Carrefour.

    Godon calificó de crítica la situación.

    "Durante el desconfinamiento tememos lo mismo que durante el confinamiento en los distritos sensibles, donde ahora no se descartan disturbios callejeros", apuntó.

    El portavoz del sindicato policial Alliance afirmó que "los disturbios se producen casi cada fin de semana tanto en los distritos parisinos cercanos y lejanos, como en las provincias". Godon subrayó que "no todos los habitantes de estos distritos son responsables (por los disturbios), sino su menor parte que busca provocar un caos".

    "Resulta muy difícil garantizar el cumplimiento de las normas de la República en los distritos donde antes de esta crisis sanitaria a nadie le gustaba la policía. Algunos de esos distritos manifiestan que estos territorios están fuera la ley del país y del control de la policía nacional. Es necesario poner fin a la impunidad y restablecer la supremacía de la ley, en particular por el bien de los habitantes de estos distritos que tampoco pueden seguir soportando la situación actual", afirmó.

    Etiquetas:
    policía, mascarillas, coronavirus, Francia
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook