En directo
    Agua (imagen referencial)

    Ciberseguridad en infraestructuras del agua será clave para prevenir ataques terroristas

    CC0 / Pixabay
    Entrevistas
    URL corto
    0 20

    RÍO DE JANEIRO (Sputnik) — Invertir en ciberseguridad será una de las claves de la gestión del agua en el futuro si las empresas y los Estados quieren prevenir ataques terroristas, advirtió a Sputnik el especialista en "smart water" y directivo de la empresa de tecnología Indra, Maurizio de Stefano.

    "Las nuevas tecnologías, como el "big data", por ejemplo, estarán cada vez más presentes en el mundo del agua, y aunque esto es bueno para mejorar la gestión también hay que tener cuidado, porque la vulnerabilidad de esos dispositivos es muy alta", explicó, remarcando que el agua puede convertirse en un blanco ideal para ataques terroristas.

    El agua es un bien escaso y según la mayoría de los analistas será uno de los principales desencadenantes de guerras en el futuro: se estima que las sequías, inundaciones y otros fenómenos agravados por el cambio climático ya han obligado a desplazarse al menos a 20 millones de personas, y el agua ya genera conflictos en regiones de África y en Oriente Medio.

    El cambio climático agrava rápidamente una situación ya de por sí compleja, con un crecimiento vertiginoso de la demanda de agua, ya que la población mundial, según cálculos de la Organización de las Naciones Unidas, llegará a las 9.275 millones de personas en el año 2050.

    Más aquí: El agua, un factor estratégico olvidado en el desarrollo económico

    Con este escenario la adecuada gestión de los recursos hídricos es clave, y muchas empresas recurren a la tecnología en busca de mayor eficiencia sin protegerse como es debido, alerta De Stefano, quien recordó que el agua es objeto de disputa desde el principio de los tiempos.

    Desde que en el 430 AC los espartanos envenenaron las cisternas de Pireo, la mayor reserva de agua de los atenienses, el agua ha sido un elemento de disputa en conflictos armados y actividades terroristas.

    Entre 1939 y 1942 los japoneses atacaron con patógenos pozos de agua y reservorios provocando la fiebre tifoidea en China, y por esos mismos años, durante la Segunda Guerra Mundial, las fuerzas alemanas contaminaron con aguas residuales una gran reserva en Checoslovaquia, explicó el especialista, quien añadió que los ejemplos pueden rastrearse hasta nuestros días.

    Lea más: Unesco pide usar más tecnología verde para gestionar el agua

    Desde 2013 el grupo terrorista Daesh (autodenominado Estado Islámico, proscrito en Rusia) realizó decenas de ataques importantes contra infraestructuras de agua en territorio sirio e iraquí, cerrando compuertas de presas y envenenando el suministro de pequeñas ciudades de ambos países.

    Atentado a la confianza

    De Stefano alertó que en el futuro los ataques serán menos rudimentarios y podrán hacerse fácilmente a distancia, con un solo click.

    "Queda muy poco para que organizaciones más pequeñas sean capaces de hacerlo; la tecnología se aprende (…) el Daesh, por ejemplo, está muy interesado en este tipo de técnica, porque el efecto es increíble: puedes hacer un ataque masivo, puedes organizar un 11-S (11 de septiembre; referencia al ataque terrorista ejecutado por Al Qaeda contra EEUU en esa fecha del año 2001, que dejó casi 3.000 muertos) sin aviones; es un arma muy apetitosa", remarcó.

    De acuerdo al especialista, se abren posibilidades incluso para un "atentado virtual", simulando la contaminación intencionada de un sistema y amenazando directamente a una ciudad.

    El efecto inmediato, advirtió De Stefano, sería la paralización del consumo, pero el más grave sería el pánico desatado y la visibilidad dada a los terroristas; se habría atacado el elemento más vulnerable de un sistema de abastecimiento de agua potable, que a criterio del directivo de Indra no son los grandes depósitos, los canales o las depuradoras, sino "la confianza de la población en el agua que sale del grifo de su casa".

    Lea también: ¿Guerra de las aguas? Cuatro países sudamericanos ante el desafío de proteger un tesoro

    Frente a esta amenaza la mayoría de los países y las empresas están desprotegidos; en Estados Unidos, por ejemplo, tan solo en 2015 el Departamento de Seguridad registró 2915 incidentes de ciberseguridad contra infraestructuras críticas.

    El sector del agua fue el cuarto más afectado, el tercero si se tienen en cuenta los ciberataques a presas hidráulicas.

    El especialista aseguró que los Estados están implementando planes de seguridad nacional, pero que el proceso es más lento en el sector privado, donde 54% de las empresas que se dedican a la gestión del agua no cuentan con planes de seguridad adecuados.

    Para De Stefano la solución pasa por integrar la seguridad desde el diseño, en todo el ciclo de vida del producto, promover pruebas independientes de seguridad y priorizar las inversiones en ese rubro, dado que muchas empresas sólo se interesan por el tema cuando tienen incidentes.

    Le puede interesar: 2018 augura grandes riesgos en ciberseguridad

    De Stefano es uno de los cientos de ponentes que en estos días han disertado en el VIII Foro Mundial del Agua celebrado en Brasilia, evento que reunió a más de 40.000 personas con el objetivo de debatir el futuro del agua en el mundo.

    Además:

    ¿Qué país corre el riesgo de quedarse sin agua potable en 10 años?
    Rusia tiene una gran responsabilidad en la ciberseguridad
    Etiquetas:
    agua, ataque, ciberseguridad
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik