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    Cómo EEUU ayudó sin querer a Rusia 'golpeando' económicamente a Venezuela e Irán

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    Durante la revolución de esquisto en EEUU Rusia ha tratado de penetrar en el mercado energético de China, pero cada vez ha tropezado con distintas dificultades relacionadas con la alta competencia por parte de las empresas estadounidenses.

    Sin embargo, el presidente estadounidense Donald Trump ofreció a Rusia sin querer buenas oportunidades para poder ampliar su influencia no solo en Europa sino en Asia.

    Las sanciones impuestas a Venezuela e Irán debilitaron a los principales competidores de Rusia en el mercado energético. Por si fuera poco, la guerra comercial con China empujó a Pekín a acudir a Rusia en busca de un suministrador fiable de recursos energéticos.

    ¿Por qué China es una buena oportunidad para Rusia?

    Rusia se beneficia de las restricciones estadounidenses porque produce un tipo de petróleo crudo pesado parecido al de Venezuela e Irán en cuanto a su densidad, explicó a la revista The National Interest, Chris Weafer, socio superior de la empresa Macro Advisory.

    Después de que China se vengara de Washington e impusiera sus tarifas arancelarias a los productores de gas natural licuado estadounidenses, las empresas energéticas chinas pasaron a adquirir participación en proyectos respectivos que Rusia realiza en el Ártico.

    En 2016 Rusia superó a Arabia Saudí como el suministrador más grande de crudo en China. Una vez puesto en  servicio el gasoducto Fuerza de Siberia, el país podrá exportar unos 38.000 millones de metros cúbicos anualmente a su vecino asiático. Estos suministros permitirán a Pekín posicionarse como el segundo mayor consumidor de gas ruso después de Berlín.

    Para Rusia, China es un gran as geopolítico en la manga, considera el analista Alexander Lukin de la Escuela Superior de Economía. La crisis en Ucrania convenció a Moscú de que ya no puede confiar en Europa como su principal comprador de energía.

    "Durante la Guerra Fría todos los oleoductos y gasoductos de Rusia han sido construidos para organizar suministros a Europa. Cuando Bruselas empezó a usar este hecho para presionarla políticamente, esta dependencia energética pasó a ser muy peligrosa", destacó Lukin.

    Esta ha sido la razón por la que el país euroasiático empezó a desvincularse del Viejo Continente, según el experto.

    Rusia, ¿un socio insustituible para la UE?

    En su discurso en el foro Semana de la Energía de Moscú el presidente ruso Vladímir Putin prometió que Rusia continuará demostrando enfoques responsables en el negocio realizado con sus antiguos socios europeos a pesar de ciertos desacuerdos que existen hoy en día entre Moscú y Bruselas.

    Además, Putin criticó a Europa por sus "trucos sucios" realizados contra las compañías gasísticas rusas y aseveró que Rusia buscará vender su gas a otros Estados si el continente europeo "continúa manteniendo al sector energético ruso como rehén" por discrepancias políticas.

    A pesar de la tensión política entre Moscú y Bruselas Europa no tiene otra opción que incrementar el consumo del gas ruso, subrayó Weafer. Actualmente los gobiernos europeos trabajan para cortar sus emisiones de dióxido de carbono y gradualmente sustituyen el carbón por gas y fuentes renovables. Esta estrategia requiere que los países europeos necesiten más gas de Rusia.

    En suma, las sanciones estadounidenses ayudaron a las empresas de petróleo de Rusia a recibir beneficios extra por valor de 905 millones de dólares. Incluso el mismo EEUU ha incrementado el consumo de hidrocarburos rusos tras la imposición de sanciones a Venezuela. En el primer trimestre de 2019 las importaciones de petróleo procedentes del país euroasiático alcanzaron el máximo de los últimos seis años.

    Las ventas de gas de Gazprom a Europa y su participación en el mercado gasístico europeo batieron un nuevo récord en 2018. Tras poner en servicio sus gasoductos Nord Stream 2 y Turkstream, Rusia será capaz de exportar a Europa unos 86.500 millones de metros cúbicos adicionales.

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    EEUU, sanciones
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