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    Elecciones generales en Bolivia (2020) (183)
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    Las calles de la ciudad de La Paz se llenaron de bailes, festejos y desfiles de organizaciones sociales. Exaltados por lo que consideran la recuperación de la democracia, gran parte de los manifestantes destacan que el nuevo Gobierno reivindique la raíz indígena de Bolivia.

    La asunción presidencial de Luis Arce Catacora desató una fiesta largamente esperada por la mayoría de la población boliviana. Específicamente, por el 55,1% que votó por el candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS) en las elecciones del 18 de octubre pasado. Las calles de la ciudad de La Paz son escenario de un festejo por momentos exaltado, pero siempre catártico. Aunque mañana lunes es día laboral, se prevé muchas ausencias sin motivo, porque la celebración continuará hasta el final de la noche.

    ​El concepto de "recuperación de la democracia" está en la mayoría de las voces entrevistadas por Sputnik. La avasallante victoria electoral del MAS demostró que ya no es posible concebir una Bolivia sin la participación política activa de las mayorías quechuas, aymaras y guaraní, además de otros 33 pueblos indígenas que viven en todo el país.

    ​Durante su Gobierno, Jeanine Áñez expresó en varias ocasiones su deseo de que Bolivia vuelva a tener el formato Republicano, que fue abandonado para dar paso al Estado Plurinacional, fundado en 2009, durante el primer mandato de Evo Morales (2006-2019).

    La fiesta en las calles (por momentos excedida) es la celebración de la prevalencia del Estado Plurinacional, que no pudo ser eliminado pese a los intentos de quienes tomaron el poder por la fuerza el 12 de noviembre de 2019.

    Alexander Villegas es autoridad originaria del Consejo del Suyu Sura, en el departamento de Oruro. "El día de hoy estamos recuperando los derechos indígenas originarios campesinos. Hemos sido pisoteados durante generaciones, durante más de 500 años, pero hoy hemos vuelto a recuperar nuestra Casa Grande", sostuvo.

    Desfile de celebración de nuevo Gobierno en Bolivia
    © Sputnik / Sebastián Ochoa
    Desfile de celebración de nuevo Gobierno en Bolivia

    La autoridad indígena no puede ocultar su alivio por haber dejado atrás los 361 días de Gobierno de facto de Áñez, a lo cual se sumó la pandemia del COVID-19. "Hemos vivido en una crisis sanitaria y económica. Hemos vivido en la pobreza extrema, sin trabajo, con nuestros hermanos y nuestros hijos acongojados, menospreciados por ser de nuestra raza", afirmó Villegas.

    Desfile de celebración de nuevo Gobierno en Bolivia
    © Sputnik / Sebastián Ochoa
    Desfile de celebración de nuevo Gobierno en Bolivia

    Un mojón en llamas

    Al hablar de excesos en los festejos, es necesario mencionar la historia del mojón plantado el año pasado en la plaza Abaroa, en el barrio de Sopocachi, por los "pititas" (como se llama al sector de la población civil que apoyó al golpe de Estado contra Evo Morales).

    Ese monumento de madera con referencias totémicas había sido plantado para premiar a la plaza donde los vecinos de clase media-alta se reunían y difamaban al gobierno de Morales.

    Este mojón tuvo una buena vida hasta las movilizaciones sociales de agosto pasado, cuando Áñez fue compelida a convocar a elecciones presidenciales, que finalmente fueron en octubre. Durante las protestas del invierno, los manifestantes arrancaron el monumento pitita y lo dejaron ahí tirado.

    A los pocos días, los vecinos de Sopocachi lo volvieron a poner en pie, esa vez lo rodearon de concreto para que no fuera tan sencillo quitarlo.

    Este 8 de noviembre, durante las celebraciones en la plaza San Francisco, alguien tuvo la idea de pasar a mejor vida al mojón, que llevaba las inscripciones "Bolivia", "Democracia" y "libertad". De inmediato fue un escuadrón de festejantes a la plaza Abaroa y, con gran esfuerzo, volvieron a arrancarlo.

    Pero esta vez lo trasladaron a la plaza San Francisco, donde desde hace días la militancia nacional del MAS está instalada para velar por la asunción de Arce. Allí el mojón, de madera, se convirtió en fuego. Así concluyó una etapa histórica de Bolivia.

    Por la tarde, mientras Arce recibía su investidura presidencial, 50 "pititas" salieron a marchar por el Prado paceño, en la zona de la plaza del Estudiante. No pudieron caminar mucho hasta que fueron interceptados por la Policía y gasificados con agentes químicos que rápidamente dispersaron esa protesta.

    Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana, quien salió segundo en las elecciones del 18 de octubre con el 28,8% de votos, también la pasó mal a la salida de la Asamblea Legislativa. Como estaban las calles cerradas, tuvo que caminar cinco cuadras bajo una catarata de insultos. "Asesino" fue lo más delicado que le gritaron.

    En la plaza Murillo estaba la Defensora del Pueblo, Nadia Cruz, quien advirtió que Arce deberá trabajar fuerte para pacificar a las y los bolivianos, que siguen enfrentados en algunos sectores por profundas diferencias políticas.

    "Es fundamental que nuestro Estado de una vez ingrese en un proceso de pacificación real. Necesitamos un encuentro nacional para -de una vez por todas- terminar con la polarización, con la violencia, con el enfrentamiento. No es justo que se continúe sacando a la ciudadanía a las calles para un enfrentamiento que no tiene razón de ser", sostuvo la defensora.

    "Convocamos al Gobierno para que instale una agenda de Derechos Humanos (DDHH). Es fundamental restablecer el Consejo Nacional de los DDHH, el Plan Nacional de DDHH, para avanzar contra las medidas violatorias de DDHH que hemos sufrido los últimos meses", aseguró.

    Las FFAA ahora desfilan junto al pueblo

    La población que celebra en las calles aún mira con recelo a la Policía, que se amotinó justamente hace un año, el 8 de noviembre de 2019. Ese fue el comienzo del fin del gobierno de Morales. Dos días más tarde, el 10 de noviembre, las Fuerzas Armadas le "sugirieron" al entonces presidente que renuncie. Y así quedó configurado el golpe de Estado.

    Como si nada hubiera pasado, las bandas militares y los representantes de las organizaciones sociales desfilaron juntos ante el balcón del Palacio Quemado, desde donde saludaba el recién asumido Luis Arce.

    Estaba listo para desfilar Delfino Laura, jiliri apu mallku del Qhapak Uma Suyu, en el departamento de La Paz. "Hoy hacemos un festejo grande por la recuperación de la democracia. Por eso estamos felices, contentos", dijo a Sputnik.

    "Como autoridades originarias acá presentes, le pedimos a nuestros hermanos Arce y Choquehuanca (David, el vicepresidente) que trabajen a favor de la población del Estado Plurinacional. Que no se aísle a ningún hermano. Esto ya lo conversamos con el hermano Lucho durante la campaña presidencial. Esperamos que cumpla lo que le hemos pedido", advirtió.

    Tema:
    Elecciones generales en Bolivia (2020) (183)
    Etiquetas:
    Movimiento Al Socialismo (MAS), Luis Arce, toma de posesión, Bolivia
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