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    CIUDAD DE MÉXICO (Sputnik) — El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció un decretó urgente de 11 puntos con medidas económicas de aplicación "categórica" que entrarán en vigencia, hasta el 31 de diciembre de 2020, para enfrentar la crisis económica mundial originada en la pandemia de COVID-19.

    El decreto para la "aplicación urgente y categórica" de las medidas será publicado este 22 de abril en el Diario Oficial de la Federación "de conformidad con los criterios que nos rigen, de eficiencia, honestidad, austeridad y justicia, dadas las circunstancias ocasionadas por la crisis mundial del modelo neoliberal, que sin duda nos afecta", leyó el mandatario en el Palacio Nacional, sede del poder Ejecutivo. 

    Las 11 medidas la encabeza la instrucción de que "no será despedido ningún trabajador, pero no habrá incremento de personal", en el Gobierno.

    Además, se reducirá el salario de los funcionarios públicos hasta 25%, de manera progresiva.

    Los altos funcionarios públicos no tendrán aguinaldos ni otras prestaciones de fin de año, concepto que se "aplica del nivel de subdirector hasta Presidente de la República".

    En materia de austeridad, "no se ejercerá el 75% del presupuesto disponible para las partidas de servicios generales, materiales y suministros, que también incluye a lo supuestamente comprometido".

    El decreto cancela 10 subsecretarías y al mismo tiempo "garantiza el empleo con el mismo rango y los mismos ingresos a quienes dejarán dichos cargos".

    El mandatario ordena cerrar "la mitad de las oficinas, con excepción de las que atiendan de manera directa al público y las que se consideren esenciales para el beneficio de la gente".

    La quinta medida ordena posponer "las acciones y el gasto del Gobierno" con excepción de 38 programas prioritarios, que concierne a cuatro proyectos estratégicos de infraestructura y los programas sociales.

    Los proyectos son:

    • un aeropuerto en la principal base militar de Santa Lucía;
    • una refinería en el puerto petrolero de Dos Bocas;
    • el turístico Tren Maya en la península de Yucatán;
    • un ferrocarril de interconexión en el Istmo de Tehuantepec, desde un puerto el Golfo de México a las costas del Pacífico.

    Los programas sociales incluyen pensiones, becas, atención médicas gratuita, distribución de fertilizantes, apoyos a pescadores, construcción de carreteras, internet gratuito, entre otros.

    Se mantiene el gasto público destinado a los 32 gobiernos de los estados de la federación mexicana y el "trato excepcional a la Guardia Nacional y las secretarias de Salud, Marina y Defensa Nacional".

    La octava medida ordena que "se aplicará la ley de austeridad republicana de manera rigurosa", y la novena que "la eficiencia, la honestidad y la austeridad permitirán aumentar el presupuesto para fortalecer el blindaje de los programas sociales y de los proyectos prioritarios en 622.556 millones de pesos [unos 26.000 millones de dólares]".

    Las autoridades financieras "otorgarán tres millones de créditos dirigidos a la población más necesitada y la clase media".

    Las acciones persiguen la creación de dos millones de nuevos empleos.

    En suma, la meta es "proteger al 70% de familias, equivalente a 25 millones de hogares, sobre todo a pobres e integrantes de clases medias".

    Nuevos pozos petroleros

    Además, el presidente mexicano anunció que la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) está en condiciones de "cerrar la válvula" de nuevos pozos petroleros, aludiendo al recorte de 100.000 barriles diarios de crudo comprometidos en las recientes negociaciones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y naciones aliadas (OPEP+).

    "Con los trabajos de exploración y producción en 19 campos logramos perforar más de 200 pozos nuevos, que están prácticamente terminados, que nos permite cerrar la válvula de esos pozos sin que se pierda presión, porque son pozos nuevos que no se podría hacer con pozos muy explotados de campos maduros", dijo el mandatario al anunciar un decreto con medidas urgentes para enfrentar la crisis económica mundial por la pandemia de COVID-19.

    El objetivo de la política petrolera es llegar a refinar toda la producción de crudo, para reducir la dependencia de la importación del 70% del consumo interno de productos refinados.

    "Al rehabilitar las seis refinerías, se invirtieron 12.000 millones de pesos [unos 500 millones de dólares] del presupuesto federal", detalló el mandatario.

    El plan de rehabilitación y la construcción de una séptima nueva planta refinadora, en el puerto petrolero de Dos Bocas, "nos va a permitir ir avanzando en el volumen de refinación", prosiguió el jefe del Ejecutivo.

    López Obrador reveló que "hace dos días logramos procesar en las seis refinerías 800.000 barriles de crudo".

    Como consecuencia de esa política energética, "si estamos produciendo 1,7 millones de barriles diarios, quiere decir que ya vamos a tener capacidad de procesar hasta el 60% de toda nuestra producción y esto también nos ayuda", detalló.

    Finalmente, el presidente afirmó que los ingresos fiscales del presupuesto federal que proceden de Pemex están asegurados por la compra de "coberturas petroleras".

    Esos instrumentos son una especie de seguro que desde hace una década compra la petrolera estatal en los mercados financieros de Nueva York, que en 2020 costaron 1.150 millones de dólares, y este año garantiza los impuestos de Pemex que representan alrededor del 17% del presupuesto federal, según la secretaría de Hacienda.

    "Todos los derechos [fiscales] que paga Pemex a Hacienda se aseguraron, considerando un precio por barril de petróleo de 49 dólares, las coberturas nos permiten tener alrededor de 150.000 millones de pesos [unos 6.250 millones de dólares al cambio actual], no se pierde ese ingreso por la caída en el precio del petróleo", celebró el jefe de Estado.

    López Obrador anunció que el viernes 24 de abril presentará las acciones de emergencia en el sector energético, ante el hundimiento histórico de los precios del petróleo.

    La mezcla mexicana de exportación cotizo el 21 de abril en -2.37 dólares por barril, ubicándose en terreno negativo por primera vez en la historia, cuando el petróleo estadounidense West Texas Intermediate (WTI), se hundió hasta en -37,63 dólares por barril.

    Sin embargo, este 22 de abril la mezcla mexicana se recuperó y volvió a terreno positivo, a 7,12 dólares por tonel.

    Etiquetas:
    medidas, decreto, Andrés Manuel López Obrador, COVID-19, México
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