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    LA PAZ (Sputnik) — Una huelga cívica en el departamento boliviano de Potosí (sur) contra la política gubernamental de industrialización del litio arrancó débilmente este 7 de octubre, mientras dos representantes de esa región cumplían una semana de huelga de hambre, informaron medios locales.

    "La huelga departamental se irá fortaleciendo conforme pasen los días y si es que el Gobierno se niega a entablar un diálogo", dijo a reporteros el presidente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), Marco Pumari, uno de los dos ayunadores instalados en una sede sindical de La Paz.

    El ayuno y la huelga de hambre, a menos de dos semanas de elecciones generales, fueron declarados en demanda de un aumento de las regalías de la industria del litio de los salares potosinos, en especial el de Uyuni, y la anulación de asociaciones entre la estatal Yacimientos del Litio Bolivianos (YLB) con empresas de Alemania y China.

    Pumari hizo la declaración después de que medios locales reportaron que el paro tenía escasa participación ciudadana en la ciudad de Potosí, donde el principal acto de protesta de este lunes fue una marcha matutina de universitarios, mientras las actividades se realizaban con casi total normalidad.

    En las provincias de ese departamento todas las actividades productivas y de servicio eran normales, especialmente el turismo y la industria minera en el salar de Uyuni y la minería, liderada por San Cristóbal, productora de plata, plomo y zinc de propiedad del grupo japonés Sumitomo, según los medios.

    "Ya hemos iniciado nuestro movimiento y nos mantendremos hasta las últimas consecuencias", aseguró Pumari.

    Las leyes vigentes establecen regalías de hasta 11% para las regiones de donde se extraen recursos no renovables, como hidrocarburos, minerales y ahora el litio, y los cívicos potosinos reclaman el 50% del valor comercial del litio y sus derivados.

    El salar de Uyuni, el desierto de sal más grande del mundo con una superficie de casi 12.000 kilómetros cuadrados y a más de 3.600 metros sobre el nivel del mar, alberga una reserva de al menos 21 millones toneladas de litio puro en torno a la cual Bolivia lleva al menos tres décadas intentando poner en marcha una industria.

    El Gobierno de Evo Morales impulsa en Uyuni un plan de explotación por cuenta propia e industrialización en sociedad con firmas extranjeras, aunque dejando en todo caso la mayoría accionaria en manos del Estado boliviano, luego del fracaso de intentos de privatización de la década de 1990 y principios de este siglo.

    En ese marco, conformó una sociedad entre YLB y un consorcio alemán liderado por ACI Systems y otra asociación entre la estatal boliviana y las chinas Xinjiang Tbea Group y Boacheng, para proyectos que culminarían en máximo cinco años en la fabricación de baterías de ion litio en territorio boliviano.

    Esas baterías tienen creciente demanda en la industrias de automóviles eléctricos y en aparatos móviles como computadoras y teléfonos celulares.

    El cívico Pumari ratificó que una de las demandas de la huelga potosina es la anulación de los contratos con las firmas alemana y chinas.

    El ministro de Minería, César Navarro, calificó la semana pasada como "política" a la movilización del Comcipo y rechazó tanto la posibilidad de anular esos contratos como la de modificar el régimen de regalías mineras, del cual dijo que es producto de largas negociaciones que pusieron fin a otros conflictos.

    Etiquetas:
    huelga, Bolivia, litio
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