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    CIUDAD DE MÉXICO (Sputnik) — El gobierno de Enrique Peña Nieto trata de reconstruir la dañada relación con Donald Trump, en el marco de rechazo generalizado al magnate en México, a medida que la realidad de su próxima presidencia se abre paso en un clima de incertidumbre.

    "Una vez concluida la etapa estridente de campaña, empieza una nueva etapa de relación institucional, primero con el equipo de transición y a partir del 20 de enero con un nuevo gobierno" de Trump, dijo este jueves la secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruz Massieu.

    La canciller dijo ante Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior de México que "la relación bilateral entre México y EEUU ni termina, ni comienza con una elección".

    Al contrario, dijo la jefa de la diplomacia mexicana  ambos países tienen "una de las alianzas más profundas, más multifacéticas, institucionalizada y madura y sólida, que puedan tener dos países en el mundo".

    Históricamente México ha establecido "un trato respetuoso, constructivo y mutuamente benéfico con gobiernos en EEUU, independientemente de su extracción partidista y esta vez no será la excepción", dijo Ruiz Massieu con el propósito de dejar atrás las polémicas con los dichos de Trump que los mexicanos han tomado como ofensas.

    El gobierno de Trump "va a implicar sin duda nuevos retos, cambios y nuevos términos de referencia;  pero sobre todo va a implicar una serie de oportunidades que debemos aprovechar", enfatizó la canciller tratando de trocar el desánimo generalizado en México ante las amenazas e insultos del magnate.

    La declaración fue emitida después de que Peña Nieto llamó por teléfono a Trump el miércoles para "abrir un nuevo capítulo de confianza y respeto mutuo" en la relación bilateral.

    La agenda propuesta por México contempla los temas en seguridad, cooperación y comercio en un "diálogo para crear acuerdos y buscar oportunidades".

    Las preocupaciones en México no solo conciernen a la amenaza de expulsión de 11 millones de ilegales —entre los 35 millones de mexicanos en EEUU- sino el bloqueo de alrededor de 25.000 millones de remesas anuales que envían a su familias y la abolición del acuerdo de libre comercio.

    En ese clima enrarecido, Peña Nieto se ha comprometido, tras la llamada a Trump, a proteger los intereses de los mexicanos a lo cual  "me entregaré con toda mi capacidad", dijo.

    "Somos aliados, vecinos y socios; si a México le va bien también a EEUU y viceversa, hay lazos inseparables entre ambos países", dijo el mandatario

    Los trabajadores mexicanos en EEUU enviaron a México en 2015 remesas por 24.791 millones de dólares, según reportes del Banco de México.

    El dinero transferido desde México a cuentas en EEUU en el último año, equivale a 3,2 veces el valor de las remesas de los trabajadores mexicanos en el país vecino del norte, según el organismo autónomo del estado.

    Relacíon estratégica

    La relación bilateral "es una relación estratégica de prioridad, en la que esta administración (Peña Nieto) ha puesto un enorme empeño para que se pueda institucionalizar una agenda que dé cuenta de la visión que compartimos", dijo la canciller mexicano.

    Los presidentes Peña Nieto (2012-2018) y Barack Obama (2008-2016) "se dieron a la tarea en estos cuatro años de crear un nuevo andamiaje institucional que diversificara nuestra agenda cotidiana, nuestra agenda de cooperación, nuestra agenda común y asegurara su permanencia", dijo en el primer discurso de política exterior, dirigido a Trump como destinatario.

    México pretende que la permanencia de esta nueva agenda pueda trascender coyunturas y trascender a ambas administraciones.

    La agenda que tradicionalmente ha estado dirigida a los temas de cooperación en materia de seguridad o de migración y un andamiaje de intercambio comercial muy robusto.

    En una proyección sobre el futuro de la cooperación entre México y EEUU, ante los resultados de la contienda electoral reciente en ése país, la canciller mencionó que en el primer discurso como presidente electo, Trump manifestó expresamente su voluntad de cerrar la etapa de campaña.

    México espera que al abrir un nuevo capítulo como gobernante cumpla su promesa de "acercarse trabajar y cooperar con todos los pueblos y países".

    El gobierno mexicano "le va a tomar la palabra y queremos construir en esta nueva etapa de retos, sin duda, nuevas oportunidades para nuestra gente", adelantó.

    Recordó que la relación comercial permite que ambos países intercambien comercialmente más de 1 millón de dólares cada minuto de cada hora de cada día, hasta sumar más de 531.000 millones de dólares en 2015.

    Este intercambio comercial genera y sostiene más de 6 millones de empleos directos en EEUU, "por esto a partir de esta realidad incontrovertible donde tenemos una dinámica de integración muy intrincada que trasciende la voluntad de una persona",  fue el mensaje a Trump,

    "La solidez, la permanencia y la interdependencia de nuestra relación, sin duda van más allá de coyunturas políticas o de posiciones ideológicas", enfatizó Ruiz Massieu.

    Esa realidad que se impone con peso propio y conviene a los dos países.

    Finalmente advirtió que la dignidad y los derechos de los mexicanos dentro y fuera del país "nunca van a ser negociados para seguir cultivando la fuerza de nuestra relación bilateral".

    Etiquetas:
    relaciones bilaterales, Donald Trump, EEUU, México
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