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    CIUDAD DE MÉXICO (Sputnik) — El gobernador de Veracruz, Javier Duarte, solicitará al Congreso de ese estado petrolero del sureste de México una licencia para dejar el cargo, y enfrentar acusaciones por corrupción y desvío de fondos públicos por unos 2.500 millones de dólares, anunció el gobernante.

    "Una vez que el Congreso acepte mi licencia, me quedaré en Veracruz para atender las denuncias en mi contra", dijo en entrevista con la cadena mexicana Televisa el político del Partido Revolucionario Institucional (PRI), quien gobierna ese estado de unos 8 millones de habitantes, devastado por una ola de violencia del crimen organizado en las costas del Golfo de México.

    Duarte prometió que entregaría pruebas de descargo: "Dejemos que sean las instancias (legales) correspondientes las que determinen este tema, y no las hipótesis ni comentarios alrededor de ellos", zanjó el polémico gobernador.

    El mandato de seis años de Duarte finaliza en 48 días, el 1 de diciembre de 2016, y el principal acusador es el gobernador electo Miguel Ángel Yuñes —que ganó con una alianza opositora de los partidos Acción Nacional (PAN centroderecha) y de la Revolución Democrática (PRD, centroizquierda)—, quien lo ha denunciado por desviar o malversar fondos públicos federales y locales.

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    La acusación suma unos 2.500 millones de dólares (casi 50.000 millones de pesos), y la fiscalía federal ya tiene abierta una investigación por "enriquecimiento ilícito, peculado e incumplimiento del deber legal".

    Ante ese expediente abierto, en una decisión histórica tomada a finales de septiembre pasado, el PRI del presidente Enrique Peña Nieto le suspendió a Duarte sus derechos como militante en ese longevo partido, y lo expulsaría si el proceso termina en una condena judicial en su contra.

    Yunes, gobernador electo que asumirá en diciembre con la promesa de encarcelar a Duarte, dijo este mismo miércoles que el monto investigado "son 35.000 millones de pesos (de fondos federales para Veracruz), más otros 14.000 millones de pesos que se acaban de detectar el año pasado (2015, en fondos locales), casi 50.000 millones de pesos".

    "Para tener una idea, es la mitad del presupuesto de Veracruz en un año", dijo Yunes en otra entrevista con el noticiario nacional Imagen Multimedia.

    Al anunciar su separación del cargo Duarte comentó: "Es risorio que yo me robé 35.000 millones de pesos, son acusaciones sin fundamentos, no tengo cuentas en paraísos fiscales", repostó.

    Un estado inseguro y violento

    La corrupción, la violencia delincuencial y la impunidad explicarían la reciente y dolorosa derrota del PRI en Veracruz, conocido por su emblemático puerto colonial y las terminales marinas petroleras en sus costas.

    En ese rico enclave tropical, con una extensa industria agropecuaria, histórica cuna de siete presidentes mexicanos, el partido gobernante nunca había sido derrotado en casi 90 años, desde su fundación, a pesar de haber perdido la presidencia entre 2000 y 2012.

    Pero en la última semana se han registrado allí al menos 40 ejecuciones, entre ellos jóvenes y religiosos, y el propio Duarte admitió que la crisis no solo es por la corrupción: "Delincuencia, homicidios, desapariciones, son temas de la agenda pública, por eso decidí tomar esta decisión —añadió—, para tener tiempo de atender las denuncias que obran en mi contra, que provienen del gobernador electo de Veracruz (Yunes)", dijo el mandatario.

    El gobernador veracruzano oficialista dijo que ese estratégico estado necesita "un gobernador de tiempo completo para que atienda los temas de seguridad".

    En lo que va del año, los asesinatos aumentaron más del doble, en comparación con el mismo lapso de 2015: en siete meses de 2016 se registraron 537 homicidios, frente a 219 el año pasado, según datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la peor ola de violencia en 20 años de registros oficiales.

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    Y en el puerto industrial de Coatzcoalcos, se registran entre dos y tres secuestros diarios, según Yunes.

    Al conocer el anuncio, el gobernador electo dijo que asumirá el poder en un estado devastado: con 1,2 millones de personas en extrema pobreza, es decir un 15% de los 8 millones de veracruzanos, y que el desabasto de medicamentos es de 20% en los hospitales y centros de salud.

    Duarte amenazó con un contraataque judicial en contra de su sucesor: Yunes "es un sinvergüenza, no lo oculta, su mansión es insultante (…), voy a demostrar mi transparencia, mi inocencia y mi pulcritud como funcionario público", dijo al hacer su anuncio.

    Entre sus logros en casi seis años de gobierno, esgrimió que "la deuda pública no creció, ni se han desviado los recursos destinados para Veracruz".

    Sin embargo, la fiscalía federal investiga el posible desvío de recursos públicos en 35 empresas y 34 personas vinculadas con el gobernador, de acuerdo con el expediente filtrado en fechas recientes a la prensa.

    El gobernador saliente también enfrenta denuncias penales federales por una supuesta simulación de reintegrar casi 5.000 millones de pesos (250 millones de dólares) del erario.

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    Finalmente, el Congreso de Veracruz apretó el cerco, y le impuso una multa a Duarte por 36.000 pesos (1.300 dólares) por intervenir de manera ilegal en las recientes elecciones de gobernador, que su partido perdió.

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    Etiquetas:
    corrupción, Javier Duarte, Veracruz, México
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