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Inminente desahucio en Madrid: las 'okupas' misioneras que resisten en un piso de lujo

© Sputnik / Alberto García PalomoMisioneras en la puerta de la vivienda en Madrid que quieren desahuciar
Misioneras en la puerta de la vivienda en Madrid que quieren desahuciar - Sputnik Mundo, 1920, 16.06.2021
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Varias religiosas que viven en un edificio de una zona exclusiva del centro de la capital española están a punto de ser desalojadas. Ya les han cortado la luz y temen que hagan lo mismo con el agua después de cinco años pendientes de la expulsión.
Una cinta y un cartel cortan el paso: la empresa responsable del agua se dispone a hacer algún tipo de obra en este punto de la calle Maestro Ripoll, frente al número 14. El papel alerta a sus inquilinas, que temen que la compañía les corte el grifo. Son nueve. Con el aviso, fechado a 15 de junio, ha aumentado la tensión de estos últimos días: desde hace dos semanas viven sin luz. Y desde hace cinco años están pendientes de un desahucio que, entre alegaciones y demoras, aún no ha llegado.
La espera ha causado bajas y malestar, pero aún hay quien resiste: las supuestas okupas son misioneras religiosas que llevan desde 1994 en el inmueble, de seis plantas y unos 1.500 metros cuadrados. Se encuentra en El Viso, una de las zonas más exclusivas de Madrid. Pertenecía a la congregación religiosa Lumen Dei y ahora es de Varia Viso, una inmobiliaria que lo compró en 2016 por unos tres millones de euros. Desde entonces, pende sobre las inquilinas la amenaza del desalojo, algo que se ha incrementado con los últimos acontecimientos.
© Sputnik / Alberto García PalomoNotificación frente a la casa con misioneras que va a ser desahuciada
Notificación frente a la casa con misioneras que va a ser desahuciada - Sputnik Mundo, 1920, 15.06.2021
Notificación frente a la casa con misioneras que va a ser desahuciada
"Se supone que estamos de forma ilegal, porque la propiedad no es de la asociación, desde hace cinco años. Pero últimamente nos han quitado el gas, la luz y tememos por el agua. Llevamos mucho tiempo sufriendo acoso", explica María Victoria Arce a Sputnik en el jardín de la casa, con estampas de la virgen, cruces y un banco donde reposan las linternas solares que cargan para poder ver de noche.
Arce es de Puerto Rico, tiene 57 años y lleva 25 como misionera. En este edificio de Madrid reside desde hace dos décadas y cuenta por orden cronológico su estancia o los problemas que les aquejan. Antes, lamenta que les acusen de "mentirosas y ladronas". "Nunca hemos dicho que fuéramos monjas", asegura. Es un dato que se da a menudo y ella matiza: son hermanas de la fundación de Lumen Dei, una rama que se separó de la matriz principal.
© Sputnik / Alberto García PalomoImagen del jardín de la casa religiosa que va a ser desahuciada
Imagen del jardín de la casa religiosa que va a ser desahuciada - Sputnik Mundo
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Imagen del jardín de la casa religiosa que va a ser desahuciada
© Sputnik / Alberto García PalomoImagen del jardín de la casa religiosa que va a ser desahuciada
Imagen del jardín de la casa religiosa que va a ser desahuciada - Sputnik Mundo
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Imagen del jardín de la casa religiosa que va a ser desahuciada
© Sputnik / Alberto García PalomoLinternas en un banco del jardín de la casa religiosa que va a ser desahuciada
Linternas en un banco del jardín de la casa religiosa que va a ser desahuciada - Sputnik Mundo
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Linternas en un banco del jardín de la casa religiosa que va a ser desahuciada
© Sputnik / Alberto García PalomoPuerta interior de la vivienda en Madrid que quieren desahuciar
Puerta interior de la vivienda en Madrid que quieren desahuciar - Sputnik Mundo
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Puerta interior de la vivienda en Madrid que quieren desahuciar
© Sputnik / Alberto García PalomoDespensa de comida en el piso de misioneras que van a desahuciar en Madrid
Despensa de comida en el piso de misioneras que van a desahuciar en Madrid - Sputnik Mundo
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Despensa de comida en el piso de misioneras que van a desahuciar en Madrid
© Sputnik / Alberto García PalomoUna de las misioneras en la puerta de la vivienda en Madrid que quieren desahuciar
Una  de las misioneras en la puerta de la vivienda en Madrid que quieren desahuciar - Sputnik Mundo
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Una de las misioneras en la puerta de la vivienda en Madrid que quieren desahuciar
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Imagen del jardín de la casa religiosa que va a ser desahuciada
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Imagen del jardín de la casa religiosa que va a ser desahuciada
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Linternas en un banco del jardín de la casa religiosa que va a ser desahuciada
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Puerta interior de la vivienda en Madrid que quieren desahuciar
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Despensa de comida en el piso de misioneras que van a desahuciar en Madrid
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Una de las misioneras en la puerta de la vivienda en Madrid que quieren desahuciar
En cualquier caso, las inquilinas tienen una soga al cuello. Según narra Arce, en 2014 les echaron de la asociación principal. El culpable, el monseñor Jesús Sanz, obispo de Oviedo (Asturias). Llegó como supervisor de Lumen Dei, de carácter integrista, en 2009. Pronto empezó a tomarse la fe más como un negocio que como un compromiso: "La culpa fue la compra de un colegio en Pozuelo (el hispano inglés Saint Mary of Fátima) y la venta de propiedades", resume esta responsable, que calcula 12,5 millones de euros de beneficio con las ventas tras unas supuestas inmatriculaciones.
"Hubo una primera petición de desahucio en 2016, que recurrimos", continúa. Ya les advirtieron entonces: tenían que abandonar la que había sido su morada. "En el contrato aparece que Lumen Dei va a colaborar con la inmobiliaria para echarnos", confiesa. Comenzaron así los "litigios" para no ser expulsadas. Han aguantado, expresa, la visita de desconocidos que aseguran ser dueños del inmueble, la aparición de guardias de seguridad o la incertidumbre de un corte de suministros.
De hecho, sumaban 30 residentes cuando este periplo judicial empezó. Ahora, entre "la preocupación y la tristeza" por la coyuntura, son nueve. "Muchas eran mayores y estaban enfermas. En los últimos tiempos se ha acelerado la salida, porque a lo mejor necesitan tratamiento y no pueden o ingresan en algún hospital", comenta Arce mientras enseña una despensa con alimentos a punto de malograrse.
"Nuestra misión es social. Ayudamos a entre 530 y 540 familias. En total, unas 1.000 personas que reciben kilos de comida", afirma, "sin luz, están el pan duro y las cosas de nevera pudriéndose".
Por la calle, de las de mayor precio de la capital y de España, apenas hay gente en un mediodía con el sol acelerando el desgaste de los productos. María Victoria Arce se mueve con un manojo de llaves por las estancias y repite el desasosiego que ha calado entre las hermanas: "Es un tema muy escabroso, pero no podemos dejar de hacer lo que hacemos porque perjudica a terceros", relata, "además, lo hacemos por amor a Dios y con la mayor paz posible para no poner a la opinión pública en contra de la compañía eléctrica ni de la Iglesia".
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María Victoria Arce incide en el papel del monseñor Jesús Sanz y sus operaciones. "La clave no es que nos echen o que estemos sin permiso, es qué ha pasado con los millones que han ganado en la asociación después de vender propiedades, porque lo del colegio fue un crac", espeta. Cree la misionera, directora de este edificio, que hay una enorme "tensión" y también mucho apoyo: "Nos dicen: 'quédense, resistan', porque algunos dieron dinero de sus vacaciones para que siguiéramos con nuestras labores".
Y las siguen realizando: cada mañana dedican una hora y media a entregar alimentos y dialogar con la familia. Antes ya andan con sus quehaceres: "Nos levantamos a las seis y cuarto, nos preparamos, desayunamos —porque somos personas— y rezamos hasta las 10", enumera la religiosa, que por las tardes también se rinde a la oración y las tareas domésticas: "Aunque con esto andamos un poco revueltas", apunta, refiriéndose al corte de luz, que ha modificado algunos hábitos y que impide, por ejemplo, llamar al telefonillo.
© Sputnik / Alberto García PalomoTelefonillo de la casa con misioneras que va a ser desahuciada
Telefonillo de la casa con misioneras que va a ser desahuciada - Sputnik Mundo, 1920, 15.06.2021
Telefonillo de la casa con misioneras que va a ser desahuciada
"Cuando pasó a ser de Varia Viso nos quitaron la titularidad, se hicieron cargo ellos y dejamos de pagar. Hemos reclamado y nos dijeron que entre dos y cinco días hábiles", concreta, implorando que vuelva de nuevo. Lo que regresa cada día es la asfixia por un inminente desahucio, que se ha hecho más patente por carteles y señales como los que ha colgado una empresa de agua.
También por un comunicado de Lumen Dei, que las tacha veladamente de okupas. Desde la congregación (sobre la que aparecieron noticias a finales de los años noventa de alumnos que se quejaban por sus técnicas de hostigamiento ante cualquier actividad que consideraban "pecaminosa", como ir a una discoteca) remiten a Salvador Morillos, abogado. El letrado explica a Sputnik que desconocen la situación actual porque la propiedad no es suya. "En 2016 se vendió a otro titular , y ellos son los que empiezan el proceso de desalojo", se defiende.
"Hay informaciones erróneas, como que son monjas y que pertenecen a Lumen Dei. No es ninguna de las dos. Y si esto ocurre ahora es porque llevan siete años sabiéndolo, yendo a juzgados para retrasarlo, y cuando han visto las orejas al lobo es cuando han llamado a la prensa", zanja.
Jesús Sanz, el monseñor y obispo de Oviedo, no ha hecho ninguna declaración. Ni siquiera en el programa de televisión Salvados, cuando le inquirían directamente sobre estas ventas millonarias, daba una respuesta. Las religiosas se quejan de ese silencio y se amparan en lo divino. "De ánimo estamos bien, tranquilas. Nos encontramos en manos de Dios. Él sabe lo que es la maldad y quien usa la mentira", defiende María Victoria Arce. Juliana, una compañera que regresa de gestiones por la ciudad, la respalda con un escueto interrogante: "¿Viste que aquí vivimos, no?", pregunta, sin saber hasta cuándo en este mismo techo.
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