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Rinat Dasáyev, histórico portero de la selección soviética y del Spartak

Dasáyev, leyenda del fútbol soviético: "Entre Cristiano y Messi, me quedo con Messi"

© Sputnik / Vladimir Pesnya
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Nos encontramos con Rinat Dasáyev (Astracán, 1957) en la ciudad deportiva en la que se forman las futuras promesas del Spartak de Moscú, en el norte de la ciudad.

Durante la entrevista, el que fue uno de los mejores porteros del fútbol soviético se muestra tímido, timidez que solo deja atrás cuando recuerda su paso por España, una experiencia que le marcó como futbolista y también en lo personal.

A Rinat Dasáyev le llamaban 'Rafaé' en Sevilla, club en el que militó durante tres temporadas, por el parecido de su apellido en ruso con la pronunciación sevillana del nombre 'Rafael'.

Rinat Dasáyev, histórico portero de la selección soviética y del Spartak
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Rinat Dasáyev, histórico portero de la selección soviética y del Spartak

En total defendió durante una década la portería del Spartak y fue el portero indiscutible de la selección de la URSS. Entre sus reconocimientos figuran el premio Portero del Año de la liga soviética durante seis temporadas, además de ser elegido el mejor portero del mundo en 1988 —con el Balón de Oro de los porteros—, un reconocimiento que comparte con guardametas como Iker Casillas, Gianluigi Buffon, Oliver Kahn, José Luis Chilavert o Petr Cech.

En cuanto a su palmarés, destacan dos ligas de la URSS, un bronce en los JJOO de 1980 de Moscú y una final de la Eurocopa en 1988.

Sputnik habló con Dasáyev sobre el inminente Mundial de Rusia 2018, su carrera deportiva o el adiós de Andrés Iniesta. Además de la pregunta eterna: ¿Cristiano o Messi?

Usted pasó a la historia como uno de los mejores porteros de la URSS y actualmente entrena a los porteros del segundo equipo del Spartak. ¿Qué diferencia ve entre el fútbol de ahora y el de antes?

Antes el fútbol era más técnico, no tan rápido como ahora. Había más buenos entrenadores y jugadores hábiles. Ahora el fútbol es un deporte donde la fuerza es más protagonista, pura lucha. No hay jugadores tan brillantes como antes.

¿Cómo cambió su vida cuando dejó de jugar?

Mi vida es fútbol. Jugar es una cosa, pero la edad no perdona y eso se acabó… Ahora estoy muy contento de poder entrenar al Spartak-2, a los chicos jóvenes.

¿Cuál fue el mejor momento de su carrera deportiva?

Hubo muchas cosas… buenas y malas. En total participé en tres Mundiales, un segundo lugar en la Eurocopa… El partido que recuerdo especialmente fue un amistoso contra Brasil en 1980, cuando les ganamos en Maracaná 2-1. Hubo muchos buenos episodios en mi carrea.

¿Cuál fue el mejor partido para usted como portero?

Creo que fue el primer partido contra los holandeses en la fase de grupos de la Eurocopa de Alemania 1988.

¿Y cuál fue el peor episodio de su carrera?

Nuestra derrota contra Bélgica [3-4] en octavos de final del Mundial de México de 1986. Arbitraron en nuestra contra y no pudimos seguir adelante. Nuestro equipo era muy bueno y hubiera podido ocupar un buen puesto, el segundo o el tercer lugar. Era un equipo muy fuerte y este fue un mal episodio.

También fue una pena que no tuviéramos suerte en la final de la Eurocopa contra los holandeses en 1988, cuando perdimos 2-0 y fallamos un penalti.

Usted jugó en el Mundial de 1982 en España. ¿Qué recuerdo tiene de aquella experiencia?

Para mí fue un campeonato muy bueno, el mejor tanto en términos de actitud como de preparación, además de la simpatía de la afición respecto a mí y nuestro equipo. Incluso los brasileños nos aplaudieron, porque jugamos bien. Creo que España para mí es un segundo hogar, también porque viví allí durante 10 años. En total fueron 3 años jugando, y después estuve entrenando y viviendo en el país.

Fue uno de los primeros jugadores rusos en jugar en el extranjero.

Después de la Eurocopa de 1988 los primeros en irse fueron Vaguiz Jidiatulin [al Toulouse F.C.] y Alexandr Zavárov [a la Juventus], pero el entrenador del Spartak no me dejó que me fuera. Me dijo que jugara hasta el final de la temporada. Luego, en noviembre, me fui.

¿Por qué eligió precisamente España?

Porque me dieron mucho dinero. Para aquellos tiempos, los 2 millones de dólares que ofreció el Sevilla eran mucho. Me explicaron qué tipo de ciudad era, qué país era… Y decidí intentar jugar en el extranjero, especialmente en España, donde el fútbol es técnico y hermoso.

¿Qué sintió al recibir tanto dinero?

[Risas] No lo recibí yo, sino el Estado. Yo recibí muy poco de aquella cantidad. Cobraba bien y al final nos pagaron el 20% de aquellos 2 millones.

¿Cómo fue el recibimiento en Sevilla?

Me recibieron muy bien. En el aeropuerto me esperaban unas 20.000 personas, no solo los del Sevilla sino también los del Betis [los dos equipos rivales de la misma ciudad]. Se tomaron toda la cerveza que había en el bar mientras me esperaban. Así que me recibieron muy bien y estoy contento de que me sigan recordando.

Rinat Dasáyev, hablando con Sputnik
© Sputnik / Vladimir Pesnya
Rinat Dasáyev, hablando con Sputnik

¿Qué impresión le dio Sevilla como ciudad?

Al principio solo me dedicaba al deporte. No sabía nada, ni adónde ir. Luego, poco a poco, comenzamos a salir con los chicos, a comer a restaurantes, a pasear por el centro de la ciudad, el casco histórico, todo aquello es muy hermoso. Y después empecé a moverme solo. Me ayudó el hecho de que la gente allí es muy amigable, como nuestra gente del sur de Rusia, a los que también les gustan las fiestas y son ruidosos.

¿A qué le costó más acostumbrarse en España?

En primer lugar, había una barrera lingüística. No sabía decir ni una palabra en español. Luego, el ambiente, porque vivíamos en un hotel. Y en tercer lugar, la comida, que era bastante particular. Pero poco a poco me acostumbré y me acompañó un intérprete durante unos seis meses. Más tarde yo solo empecé a comunicarme con gestos, y después ya comencé a hablar.

¿Qué le sorprendió más del fútbol español?

Me sorprendió el tecnicismo de los equipos, la manera de jugar. El equipo del Sevilla era un poco más débil, pero participamos un año en la Copa de la UEFA —actual Europa League— y jugamos bastante bien. También me gustó jugar contra unos profesionales tan destacados como los jugadores del FC Barcelona y el Real Madrid, donde estaban Míchel, Hugo Sánchez, Butragueño…

¿Qué delantero le ponía más nervioso cuando se acercaba a la portería?

Con jugadores así, todos eran peligrosos… pero creo que sobre todo Hugo Sánchez [exdelantero mexicano del Atlético y el Real Madrid].

¿Qué relación mantiene con España?

Tengo muchos amigos allí, tanto del Sevilla como del Betis. Cuando vamos de visita siempre nos vemos, y nos llamamos cuando estoy aquí. Además, mi mujer es española y sus padres y hermanos viven en España.

¿Cómo conviven las dos culturas en su familia?

Bien. Mi mujer lleva bien que yo sea musulmán y yo no estoy en contra de que ella sea católica. Tuvimos dos niños que nacieron en España y les dimos nombres españoles, y otros dos nacidos aquí, en Moscú, a los que les pusimos nombres tártaros, musulmanes.

Mi primera familia se quedó en Zaragoza, tengo dos hijas, pero ya son adultas. Y ahora tengo una segunda familia y cuatro hijos: dos niños y dos niñas.

Como exjugador, ¿qué se siente al ser el anfitrión de una competición como el Mundial?

Creo que el Mundial trae alegría probablemente a todos. Moscú está mejorando, y los estadios son de un alto nivel. Además, ser anfitrión del Mundial es una gran ventaja.

Tras la actuación de la selección rusa en la Eurocopa de Francia de 2016 hubo muchas voces pidiendo cambios y una ola de indignación recorrió el país, ¿qué falla en el fútbol ruso actual para no poder tener actuaciones internacionales destacadas? ¿Qué le falta a la selección rusa?

Creo que no deben tomarse como base los sistemas españoles o alemanes. Nosotros tenemos los nuestros, y teníamos dos buenos: el sistema Lobanovski —de Valeri Lobanovski, histórico entrenador del Dínamo de Kiev— y el sistema Béskov —de Konstantín Béskov, exdelantero y entrenador de diversos equipos moscovitas—. Logramos grandes éxitos siguiendo aquellos sistemas, así que creo que debemos trabajar sobre esa base y no tenemos que adoptar sistemas extranjeros. El Barcelona, por ejemplo, sigue un sistema muy parecido al del Spartak de Béskov, es decir, un juego de pases y de construcción del juego. Mientras que el sistema Lobanovski es de más presión, un juego que va hacia adelante desde los flancos, un sistema más inglés.

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También hemos visto esa diferencia de nivel del fútbol ruso con la Champions League de este año, cuando ningún equipo ruso —Spartak, CSKA y Zenit— logró superar la fase de grupos.

No puedo contestar a esta pregunta. Por lo que respecta al Spartak, porque esto viene fijado por el primer entrenador —Massimo Carrera— y cómo prepara el equipo. En cuanto al CSKA y el Zenit, uno tiene que estar dentro del equipo para entender las causas de su rendimiento.

Esta situación es muy diferente a la época de la URSS, cuando la selección soviética ganó una Eurocopa y firmó buenas actuaciones internacionalmente. ¿Por qué antes las cosas funcionaban futbolísticamente?

Como he dicho, antes teníamos dos buenos sistemas de juego y los jugadores eran muy profesionales. Era muy difícil entrar en la selección nacional, había mucha competencia y los clubes jugaban siguiendo estos sistemas. Por ejemplo, con el sistema de Lobanovski, la presión era tan alta que las personas salían a rastras del campo, pero ese esfuerzo daba resultados.

En la Eurocopa de 2016 también vimos cómo el fenómeno del 'hooliganismo' le quitó el protagonismo al deporte. ¿Cree que puede pasar lo mismo en Rusia?

Creo que en el Mundial habrá un gran control, y no va a pasar nada así. Sí, habrá hinchas, habrá banderas, pero no creo que haya peleas o bengalas tiradas al campo. Va a estar todo muy controlado.

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Usted es entrenador de porteros y conoce la liga rusa, ¿cómo cree que lo hará la selección nacional en el Mundial? ¿En qué jugadores cree que tendríamos que fijarnos los aficionados?

Lo primero como equipo es pasar de la fase de grupos, y luego ya veremos, ya todo depende del oponente que nos toque. De nuestro equipo se pueden fijar en Alexandr Kokorin y Fiódor Smólov y también hay algunos muchachos jóvenes como Daler Kuziáev —centrocampista del Zenit—.

¿Qué equipo cree que ganará el Mundial?

Creo que en la final estarán los alemanes y los brasileños, ya quién ganará, no lo sé. ¡Tampoco excluyo a España! Yo voy con los rusos y los españoles.

¿Y cómo ve a la selección española?

Ahora el equipo está en muy buena forma y los jugadores son muy fuertes. El viejo sistema de Luis Aragonés —seleccionador español entre los años 2004-2008— se complementó con más tecnicismo y velocidad, por lo tanto la selección es muy buena y es digna de atención.

Será también el adiós de Andrés Iniesta como internacional, ¿qué nos puede decir de él como jugador?

Este es un gran jugador que sabe hacer de todo: dar un pase, recuperar, regatear… No hay mucho que decir de él, simplemente es un jugador fenomenal. Y en cuanto al final de su carrera en el Barcelona, creo que es la edad. Él ha logrado mucho y decidió que era el momento de terminar. Tal vez continúe como entrenador. Me gustaría desearle felicidad, salud y suerte en su camino.

¿Qué jugador de este Mundial es el más interesante para usted?

Para mí, Messi. Cristiano Ronaldo es más directo y marca muchos goles, pero Messi es especial. Sabe tanto marcar como dar un pase o regatear.

Etiquetas:
selección rusa, fútbol, Rinat Dasáyev, URSS, España, Rusia
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