11 noviembre 2013, 15:43

El tifón Haiyan era imprevisible

 El tifón Haiyan era imprevisible

El tifón tropical Haiyan, que causó miles de vidas en Filipinas, alcanzó las costas Vietnam y China. Ha bajado notablemente en intensidad, pero sigue causando destrucciones y víctimas humanas. La población se está evacuando de las zonas en peligro por temor a los nuevos golpes de la naturaleza.

Se trata, en primer término, del norte de Vietnam y las provincias australes de China. Aguaceros y vientos huracanados se registraron en Guangdong, China. Nuestro experto Leonid Starkov, del portal meteorológico Gismeteo, de Internet, sostiene que ya no habrá daños tan graves como en Filipinas.

—Al llegar a la costa, los tifones pierden rápidamente su energía. En un solo día se desvanecen entre las capas de la atmósfera. Primero, bajan de intensidad hasta la categoría de “tormenta tropical” con una velocidad de viento entre dieciocho a treinta metros por segundo. Luego, se degradan a “depresión tropical”, que es la fase en que comienza su formación, o sea, vuelven a su punto de partida. Al alcanzar la costa, el tifón se desplazaba a una velocidad de más de treinta kilómetros por hora, pero ya ha bajado al rango de quince a veinte kilómetros. Podemos constatar que el supertifón Haiyan se está disipando poco a poco en la atmósfera.

Las catastróficas destrucciones y miles de víctimas causadas por el tifón en Filipinas son sin duda una grave tragedia para ese país. Pero fue un desastre imposible de prevenir. El experto de la Unión Socio- Ecológica Internacional, Ígor Shkraduk, explica:

—En ciertas circunstancias, resulta imposible prever dónde y cuándo surgirá un tifón. Hace algunos años, el huracán Katrina azotó Nueva Orleans, en EEUU. También causó muchas víctimas y daños materiales, estrés y pánico entre los estadounidenses. EEUU es un país que dispone de un sistema de vigilancia de huracanes mucho más desarrollado que Filipinas, pero aun así no logró prevenir la tragedia. El servicio meteorológico solo advertió que habría más huracanes de lo común. No pudo decir dónde ni cuándo surgirían. Igual que en este último caso: entre el nacimiento del huracán y su llegada a la costa pasaron unas cuantas horas.

Las consecuencias del paso del Haiyan por Filipinas pueden ser desastrosas. Ígor Shkradiuk dice que el país puede sufrir una verdadera catástrofe ecológica y humanitaria:

—Además de la sequía y la hambruna, los desastres en un clima tropical implican un alto riesgo de enfermedades infecciosas. Todo se ha mezclado, el agua pura con la sucia, el producto limpio con los desechos. No hay con qué hervir el agua, de modo que se precisan ingentes esfuerzos para normalizar hasta cierto punto la vida de la población. Los más pobres resultan los más afectados, porque carecen de una protección social adecuada.

Rusia ofreció ayuda a los damnificados. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, hizo la respectiva declaración ante el foro Asia-Europa, en Nueva Delhi. Dijo que el Ministerio de Emergencias de Rusia está dispuesto a enviar a Filipinas a un grupo de socorristas con ayuda humanitaria: carpas, mantas y fármacos.

nv/sk/er

 

Nota: Las opiniones expresadas por el autor no necesariamente coinciden con los puntos de vista de la redacción de La Voz de Rusia.

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