29 octubre 2013, 10:39

¿Es el agua la panacea?

¿Es el agua la panacea?
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Mientras muchos se empeñan en vano en poner en orden su salud tomando diariamente innumerables pastillas, los científicos propician cada vez más la idea de que existe un medio más eficaz y accesible. Un medio que puede permitirse todo el mundo. Se trata del fundamento de todo, sin lo que no existiría la vida en la Tierra, y que hay en todos los hogares: el agua.

Laboratorios de todo el mundo vienen llevando a cabo hace muchos años experimentos sorprendentes para el cambio de la estructura del agua. Resultó que, de ella dependen justamente las propiedades que se transmitirán posteriormente a los organismos vivos.

Pues bien, con el objeto de entender las sutilezas del agua estructurada, La Voz de Rusia conversó con la terapeuta Anna Yákovlieva quien hace ya algunos años trata exitosamente a sus pacientes con este método:

—La estructura voluble del agua es mucho más importante que su composición química invariable. Gracias a ello podemos imprimir al agua unas u otras propiedades indispensables. No es un secreto que la estructura del agua cambia bajo influencia de la música, de las palabras: con la música clásica, la elevación de oraciones o simplemente con palabras de gratitud, las moléculas del agua pueden sanar. En cambio las groserías, las expresiones ofensivas e insultantes influyen sobre el agua y esta deteriora la salud de la persona.

Es asombroso, pero el agua es muy receptiva con respecto a lo que pensamos, y sobre todo, a lo que expresamos. Con una mentalidad positiva, el sentimiento de gratitud que emana del ser humano, el agua puede realizar prodigios y sanar incluso las enfermedades más graves. No es casual que nuestros antepasados rezaran ante cada comida. Este rito comprende, aparte del sentido sacro, uno estrictamente práctico. Además que nosotros mismos estamos constituidos, en buena parte, de agua. Y nuestra “agua interna” reacciona también a nuestras ideas, de manera que nuestra salud es el fruto, en gran medida, de nuestros pensamientos.

Todo esto está descrito con lujo de detalles en el libro El mensaje del agua, del autor japonés Masaru Emoto, publicado en 1999 y que tuvo gran repercusión en el mundo científico. Yamoto muestra en su trabajo como cambia la estructura del agua bajo la influencia de las emociones humanas. Y como testimonio de ello son presentadas fotografías de cristales de agua congelada inmediatamente después de haber recibido la influencia de la música clásica y de expresiones que contienen un pensamientos positivos. Y cristales de agua que "escucharon" rock y una andanada de insultos. En el primer caso observamos cristales de sorprendente belleza, de formas correctas, y en el segundo, cristales fragmentados y sin estructura alguna. Anna Yákovlieva relata:

—Hace tres años decidimos realizar un experimento para comprobar la influencia que puede ejercer el agua estructurada sobre la salud de una persona. En un comienzo había muchos escépticos entre los participantes, lo que no es raro. Para interesar a un número mayor de personas y mostrar patentemente que el método es viable, decidí realizar un experimento en plantas. Teníamos tres violetas que se encontraban en estado de tranquilidad y no florecían. La primera violeta la comenzamos a regar con agua “cargada” con música clásica, fundamentalmente con arias de Puccini y de Verdi, debido a que soy gran admiradora de la ópera italiana. La segunda violeta la regamos con agua que había estado “reposando” durante emisiones de noticias policiales por la televisión. Y la tercera violeta la regamos con agua corriente. Al cabo de dos semanas teníamos ya los primeros resultados. La violeta número uno florecía; la número dos perdió algunas hojas y comenzó a marchitarse, mientras que la número tres no presentaba cambio alguno. Un mes más tarde, la violeta número dos estaba ya muerta y la primera seguía floreciendo maravillosamente. Y la tercera se mantenía en el mismo estado del comienzo del experimento. Después de aquello, muchos de mis pacientes se convencieron, personalmente, de cómo el agua puede influir en los organismos vivos y decidieron probar ellos mismos el método. La mayoría constató un mejoramiento considerable de su estado.

¿Es posible reemplazar los medicamentos por un vaso de agua viva, estructurada? ¿Qué es esto? ¿Un verdadero milagro o un placebo? Que cada uno decida en qué creer. Pero, de todas maneras, cuando desayune dé las gracias al vaso de agua que va a beber. Haga la prueba simplemente. No pierde nada y podría quizás ganar mucho…

sb/as/sm

Nota: Las opiniones expresadas por el autor no necesariamente coinciden con los puntos de vista de la redacción de La Voz de Rusia.

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