13 octubre 2012, 14:42

Las lecciones de la crisis del Caribe

Las lecciones de la crisis del Caribe

En este mes de octubre se cumple el cincuentenario de la crisis del Caribe de 1962, cuando el mundo estuvo al borde de una guerra nuclear.

La cuenta iba en horas. En respuesta al emplazamiento de misiles rusos en Cuba los norteamericanos estaban dispuestos a emprender operaciones bélicas. Y gracias a las emisiones de Radio Moscú Internacional (hoy La Voz de Rusia), en Estados Unidos escucharon el mensaje del gobierno soviético con propuestas constructivas y pacíficas. A los sucesos de aquellos días se refirió en entrevista con La Voz de Rusia el periodista de la radio y televisión soviética y rusa, escritor y analista político Valentín Zorin. 

Los primeros indicios de confrontación entre ambas potencias surgieron en junio de 1961. Entonces el dirigente soviético Nikita Jruschov se reunió por vez primera con el flamante presidente de EEUU, John Kennedy en Viena. Ambos discutieron el establecimiento de las fronteras de Alemania y sobre el armamento nuclear. EEUU intentó negociar la prohibición de las pruebas nucleares. Pero Jruschov no acogía a Kennedy seriamente, por los ojos lo llamaba “chiquillo” y hablaba con él en un tono instructivo. Valentín Zorin, que acompañó al líder soviético, recuerda: 

–Al término de la primera jornada de las negociaciones cuatro personas estábamos sentados en un pequeño café en el piso en que vivíamos. De golpe se abre la puerta y entra Jruschov exaltado. Evidentemente quería compartir la marcha de las negociaciones, ya que entonces no se estilaba ofrecer conferencias de prensa. Y empezó a contarnos. Qué gran suerte - nosotros grabamos de boca del dirigente todo lo que ocurrió. Y Jruschov terminó con las siguientes palabras: “Saben muchacho, el presidente es “verdecito”, haré con él lo que quiero”. 

Precisamente después de este encuentro Jruschov se mostró más firme en su decisión de instalar misiles en Cuba. En verano de 1962 se emplazaron cuarenta y dos misiles con cabezas nucleares y bombarderos. Sin embargo, poco después la Inteligencia estadounidense informó sobre los misiles soviéticos en las proximidades de EEUU. Se iniciaron negociaciones largas y dificultosas. La culminación de la crisis fue el “sábado negro” 27 de octubre, cuando un avión espía norteamericano fue derribado en Cuba y el piloto falleció. Los estadounidenses ya estaban listos para emprender acciones decisivas –dice Valentín Zorin. 

–En ese tiempo me encontraba en Washington y testifico que allí el ambiente era absolutamente tenso. A través de los contactos que tenía con colegas sabía que el entorno del presidente, incluido su hermano Robert, insistía en un ataque inmediato contra los misiles en Cuba y si los barcos siguen avanzando hacia Cuba, contra ellos también. Se imaginan ustedes un ataque contra nuestros misiles, que no eran simples misiles, sino nucleares. ¿Qué hacer? Eran días muy tensos. Incluso diría que en EEUU se reinaba una atmósfera de histeria militar, y no solo en la cúpula gobernante. 

La parte soviética necesitaba tomar una decisión inmediata. Transmitir alguna información por canales diplomáticos tomaba demasiado tiempo. Se aprovecharon las emisiones de Radio Moscú Internacional, cuya heredera es hoy La Voz de Rusia. Valentín Zorin, recuerda: 

–De noche en mi habitación en Washington sonó el teléfono. Mis colegas de nuestra redacción me llamaron y me dijeron que dentro de media hora se difundirá por radio un comunicado extraordinariamente importante. Pero, dado que en EEUU no todos escuchan Radio Moscú te pedimos que utilices todos tus contactos, llama ahora mismo a tus colegas de la televisión, en las redacciones, para que escuchen Radio Moscú. Fue así que resulté ser un pequeño eslabón en esta cadena, ya que Radio Moscú a la media hora transmitió el comunicado. Y todos los canales federales de la televisión interrumpieron sus emisiones y también transmitieron el comunicado urgente. 

El 27 de octubre de 1962 la declaración del gobierno soviético fue transmitida por radio, antes de que Washington la recibiera de forma oficial. En ella se indicaba: “Estamos de acuerdo con retirar aquellos portadores de Cuba, que ustedes consideran medios ofensivos. Estamos de acuerdo en hacerlo y declarar en la ONU sobre este compromiso. Sus representantes harán una declaración acerca de que EEUU, teniendo en cuenta la preocupación e inquietud del Estado soviético, retirará sus misiles análogos de Turquía”. Todos los medios de comunicación publicaron de inmediato este llamamiento. Los diarios norteamericanos sacaron en el acto ediciones extras y todos tuvieron conocimiento del comunicado transmitido por Radio Moscú. La tirantez dismunuyó y la crisis pasó. 

Después de la crisis del Caribe entre la Casa Blanca y el Kremlin se tendió una línea telefónica directa. Con el “teléfono rojo” (red phone) Moscú y Washington lograron intercambiar rápida y operativamente las informaciones cifradas. 

mj/kg/ap

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