9 octubre 2012, 19:01

Acreedores quieren que Portugal salga de la crisis

Acreedores quieren que Portugal salga de la crisis

“Acreedores quieren que Portugal salga de la crisis”, así se titula el comentario de nuestro corresponsal en este país Vitali Mirny en relación con la decisión del Eurogrupo de asignar a Lisboa la ayuda financciera prometida.

Los países del Eurogrupo (diecisiete países de la UE que emplean una divisa europea única), como antes están convencidos de que Portugal superará pronto la crisis financiera y el año que viene volverá a los mercados de los llamados préstamos largos.

Así declaró anoche en Luxemburgo el jefe del Eurogrupo y primer ministro luxemburgués Jean-Claude Juncker.

Como motivo para ello sirvió la decisión de los titulares de Hacienda de los diecisiete países del Eurogrupo de desbloquear una parte del siguiente tramo, ya el sexto, de asistencia a Lisboa, que recibe de la troika de acreedores internacionales: la UE, el Banco Central Europeo y el FMI. Esta parte se estima en ochocientos millones de euros.

Recordaré que la decisión preliminar oficial de otorgar el siguiente tramo de ayuda a Lisboa se tomó a primeros días de septiembre, después de la inspección efectuada por representantes de la troika de cómo Portugal cumplía sus compromisos respecto a la política de austeridad económica. Justo entonces el gobierno portugués anunció un nuevo aumento de impuestos, la reducción de programas sociales y el recorte de gastos públicos. Está a la vista un compromiso: la troika promete continuar la asistencia y Lisboa promete aplicar nuevas medidas de austeridad.

Hoy, martes, se espera la decisión general de la UE sobre el otorgamiento de su porción (dos mil millones de euros) de este tramo. Los analistas señalan que estas dos decisiones juegan el papel de incentivo al Gobierno luso en el cumplimiento por él de los compromisos de aumentar el cargo fiscal sobre la población. Con este fin las autoridades portuguesas han de aprobar el presupuesto, a pesar de las amplias protestas de la población, de los oponentes políticos y las voces críticas en la coalición gubernamental.

Los obsertvadores resaltan que el FMI tomará la decisión de asignar su parte del tramo (1,5 mil millones de euros) tan solo a últimos de octubre, después de que el parlamento portugués apruebe el presupuesto para 2013 con nuevas medidas de economía austera. Entretanto, la jefa del FMI Christine Lagarde hace declaraciones confirmadoras del alivio de las condiciones que se presentaron a Portugal con anterioridad en cuanto a plazos de salida de la crisis y a proporciones del déficit permisible del presupuesto.

La UE y el FMI se muestran evidentemente interesados en que Lisboa cumpla el programa concordado para la salida de la crisis y que no siga el camino de Grecia. Además, porque síntomas cada vez más sensibles de una tempestad financiera se acercan de otro país de la Península Ibérica, España.

vs/mo/ap

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