En directo
    Sociedad
    URL corto
    0 473
    Síguenos en

    Se encuentra literalmente en la mitad del Océano Atlántico y su historia está signada por el aislamiento. Es la isla Tristán da Cunha, que aún hoy tiene menos de 300 habitantes y que, a pesar de que llegar allí es casi imposible, es el sueño que desvela a los verdaderos aventureros.

    Muy lejos de la calma y el perfil bajo al que tienen que acostumbrarse sus 246 habitantes, la isla Tristán da Cunha es hoy el centro de atención de viajeros y tuiteros y youtubers adictos a conocer otras tierras. Es que la proliferación de jóvenes dispuestos a no dejar porción de tierra sin conocer hizo que comenzaran a posar los ojos sobre este conjunto de islas que ya es conocido como "el lugar más remoto del mundo".

    Quizás el asombro que hoy queda registrado en videos e hilos de Twitter sea el mismo que sintió el explorador portugués Tristao da Cunha —quien, como se estilaba, bautizó a la isla principal en su propio honor— cuando la encontró en 1506. El explorador seguía una particular ruta que ganaba popularidad en esa época: cruzar el Océano Atántico desde Europa, bordear las costas de Brasil y desde allí volver a cruzar para, pasando por el Cabo de Buena Esperanza, alcanzar el Océano Índico.

    En efecto, la isla se encuentra en la mitad del Atlántico Sur, a 2.810 kilómetros de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, y a 3.353 kilómetros de Rio de Janeiro, en Brasil. La isla principal, Tristan da Cunha, es prácticamente una circunsferencia de 12 kilómetros de diámetro. En el medio de la isla se levanta el Queen's Mary Peak (Pico de la Reina María), un volcán que alcanza los 2.082 metros.

    Las primeras expediciones en la isla fueron realizadas por navegantes holandeses en 1643 que pararon para abastecerse de agua y alimentos. Entre 1650 y 1669, Tristan da Cunha fue utilizada como punto de abastecimiento de los barcos. Ya en el siglo XVIII, fue un territorio utilizado como base por los barcos cazadores de ballenas y focas que frecuentaban la zona.

    La historia de la isla, hasta el momento utilizada de forma esporádica, cambió el 14 de agosto de 1816, cuando el buque británico HMS Falmouth llegó a la isla y tomó posesión en nombre del rey Jorge III. Para los británicos se trataba de un lugar estratégico que debían tomar antes de que lo hicieran los franceses o los estadounidenses.

    Con los marineros británicos llegaron algunas familias que decidieron quedarse en la isla. La historia oficial de Tristán da Cunha recuerda que aquella pequeña comunidad inicial firmó, el 7 de noviembre de 1817, un acuerdo que aseguraba repartir equitativamente los recursos y los gastos y que "nadie fuera superior a nadie".

    Pero lo que parecía un paraíso en crecimiento no floreció como preveían. La comunidad crecía lento y muchos de los pobladores se quedaban por poco tiempo. En 1869 la apertura del Canal de Suez hizo mucho más fácil la navegación hacia Oriente, dejando a Tristán da Cunha fuera de las rutas comerciales.

    Ya en el siglo XX, la Primera Guerra Mundial agravó el aislamiento de la isla, que dejó de recibir la visita anual con provisiones que realizaba un buque británico. Los registros recuerdan que la isla estuvo diez años sin recibir correo. La Segunda Guerra Mundial sí traería más actividad, ya que el Reino Unido decidió instalar puestos de vigilancia en la isla para seguir de cerca a los submarinos nazis que merodeaban el Atlántico Sur.

    La segunda mitad del siglo trajo por fin la prosperidad. Ya con más pobladores (varios militares británicos habían sido asignados de forma permanente a la isla), Tristán da Cunha comenzó a favorecerse de las ganancias de la industria de la langosta, que alcanzaba buenos precios internacionales.

    En la actualidad, la isla registra a 246 habitantes nacidos en las islas. Sin embargo, hay un total de 252 personas viviendo actualmente en el territorio, debido a que 16 residentes están fuera de la isla y hay 22 extranjeros. De hecho, la poca cantidad de habitantes facilita la minuciosidad de los datos, al punto que la web oficial de las islas detalla el apellido de cada familia y registra con información y fotografías cada casamiento, nacimiento o fiesta nacional.

    La escasez de pobladores le valió a la isla entrar en el Libro Guinness de los Récords y la fama del territorio "más remoto". Y es que aún hoy solo es posible llegar a la isla a través de barcos que salen desde Ciudad del Cabo, aunque con horarios muy específicos.

    Un mensaje de la sección de Turismo en la web oficial de la isla es elocuente al respecto: "No hay paquetes turísticos para viajeros independientes, no hay hoteles, no hay aeropuerto, no hay agentes de viajes, no hay clubes nocturnos ni restaurantes, no hay jets skis o nado seguro".

    De hecho, la cantidad de viajeros que pueden llegar al mismo tiempo está limitada por la cantidad de amarres en el puerto. Además, los pesqueros que arriban a la isla con turistas solo pueden conducir a 12 por vez.

    De todos modos, los isleños remarcan que Tristán da Cunha es uno de los destinos "más buscados por viajeros determinados a encontrar un lugar especial".

    Etiquetas:
    isla, viajes, turismo
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook