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    La enseñanza de esta lengua solo se impartirá en dos centros para los casi 5.000 alumnos que se incorporan en el próximo curso escolar.

    La ciudad de Pamplona (capital de Navarra, al norte de España) contará el próximo curso con menos plazas de educación infantil para el aprendizaje de euskera, la lengua vasca. Según la decisión tomada por el Ayuntamiento, tres centros cambiarán el modelo lingüístico que se imparte.

     La medida responde, alegan en el consistorio, a una sentencia judicial de 2017 que pedía la vuelta a esta oferta en castellano. Una plataforma en defensa del euskera se ha manifestado repetidamente en contra de esta decisión municipal, tomada en la semana en que empiezan las matriculaciones para el curso 2020/2021, y lamenta la pérdida de este idioma en la ciudad. Según datos esgrimidos por esta organización, apenas un 14% del total de los puestos para alumnos de entre 3 y 6 años incluyen la inmersión en esta lengua: de 409 se pasa a 144 plazas, de un total de 900.

    "Hemos pasado de cuatro escuelas con euskera a una y media", lamenta Asier Biurrun, portavoz de AEK, una asociación en defensa de la lengua vasca.

    Cuenta el activista que solo un centenar de los casi 5.000 niños repartidos en las escuelas infantiles de Pamplona (con una población total de unas 200.000 personas) tendrá acceso a un modelo de aprendizaje del idioma. "Reivindicamos que haya la opción a estudiarlo. Es una demanda histórica", explica por teléfono. El sábado se concentró en la plaza Consistorial junto a cientos de personas, según cálculos de la organización. Acusan al nuevo gobierno, liderado por Enrique Maya (de Navarra Suma, una coalición de partidos conservadores), de querer eliminar el euskera en la ciudad.

    "Nos lleva a la desaparición de la lengua. De lo que estamos hablando es de los derechos lingüísticos de nuestros hijos, de los derechos de la educación pública en euskera", expresa Asier Biurrun, miembro de una plataforma en defensa del euskera.

    El problema atañe a tres centros y viene de lejos. El sistema educativo navarro permite hasta cinco fórmulas. El abanico de opciones se explica con las letras A, B, D, G, las siglas PAI o la nominación British. El G es en castellano y es el pilar básico. El D es en euskera. El B y el A poseen horas de ambas lenguas y el PAI o British las alterna con el inglés. La decisión del Ayuntamiento ha afectado a tres centros: Donibane, Fuerte Príncipe-Printzearen Harresi y Goiz Eder.

    Los dos primeros retornarán al castellano después de haber sido cambiadas sus plazas por el euskera. Y en el tercero (Goiz Eder) se restará a la mitad la opción del euskera y se incluirá la opción del inglés y español. Inma Arjona, directora de este centro, cuenta que todavía no han sido informados directamente y cifra en unos 100 alumnos los que se verán afectados. Las otras dos escuelas no han realizado ningún comentario.

    "Hemos pasado de cuatro escuelas con euskera a una y media", lamenta Asier Biurrun, portavoz de AEK, una asociación en defensa de la lengua vasca. Cuenta el activista que solo un centenar de los casi 5.000 niños repartidos en las escuelas infantiles de Pamplona (con una población total de unas 200.000 personas) tendrá acceso a un modelo de aprendizaje del idioma. “Reivindicamos que haya la opción a estudiarlo. Es una demanda histórica”, explica por teléfono.

    "Venimos de un proceso largo", afirma Arjona, en referencia a la trayectoria del centro educativo y los vaivenes de la administración. Empezaron en 2016. El anterior ejecutivo habilitó estas escuelas de infantil para el aprendizaje del euskera. Los responsables del gobierno (entonces, del grupo político Podemos), cambiaron unas plazas dedicadas al español por el euskera. La finalidad, aparte de ampliar el número de plazas y de acuerdo a un estudio sobre el acceso al estudio de la lengua, era repartir por los cuatro puntos cardinales las aulas con este modelo pedagógico y que los alumnos no tuvieran tardaran hasta media hora en llegar al pupitre. EH Bildu y Geroa Bai incidieron también en este punto. Ambas formaciones políticas tildaron de "involución que vulnera los derechos lingüísticos de la ciudadanía euskaldun de Pamplona" y denunciaron la "mala distribución de la oferta, que se concentra únicamente en la zona norte de la ciudad".

    ​Sin embargo, este cambio alteró el plan de muchos padres, que habían matriculado allí a sus hijos y vieron cómo se les modificaba su elección. Por eso, llevaron hasta el Tribunal Superior de Justicia de Navarra la queja, que les dio la razón. El fallo sentenciaba que el procedimiento no había sido el correcto e instaba a revertir de nuevo esas plazas. Ese es el motivo por el que, indica Edurne Elio, el Ayuntamiento ha tomado la medida.

    "Solamente hemos acatado la ley, no es que estemos recortando nada", argumentan desde el consistorio.

    "De forma gradual y progresiva, el Ayuntamiento de Pamplona reestructurará en los próximos tres años, la oferta actual de plazas de las escuelas infantiles Donibane, Fuerte Príncipe – Printzearen Harresi y Goiz Eder para cumplir las sentencias judiciales que revocan los cambios de modelos lingüísticos realizados en 2016", esgrimió el consistorio en un comunicado emitido el pasado 27 de enero. "Las escuelas infantiles Donibane y Fuerte Príncipe – Printzearen Harresi retomarán el castellano como modelo lingüístico y la Goiz Eder sumará a su actual modelo en euskera una oferta de plazas en castellano con actividades en inglés", confirmaban.

    Tales cambios serán "graduales", según la portavoz municipal: "Comenzarán en el próximo curso 2020–2021 y culminarán en el curso 2022–2023". 

    "Se pretende no generar la indefensión que, según sentencia judicial, tuvieron las familias de los menores escolarizados en esos centros en 2016", añade Elio. "Se incluirán las plazas únicamente en los grupos de lactantes y caminantes, que se corresponden con los niños y las niñas de menor edad, que comienzan el ciclo de cero a tres años. En los grupos de medianos y mayores se mantendrá el actual modelo en euskera hasta que esos niños y niñas concluyan su formación en el centro para no interrumpir su educación en el modelo elegido. De esta forma, por motivo de estos cambios, ningún niño o niña tendrá que salir del centro y modelo lingüístico elegido en su momento", señalan en el comunicado.

    Los convocantes de las protestas por esta decisión manifiestan que vivir en euskera es su "derecho" y subrayan "las ventajas que ofrece el bilingüismo real para dar el salto hacia el plurilingüismo".

    "La promoción y defensa de la lengua autóctona debería ser un objetivo de la administración local, ya que nos referimos a los derechos de la ciudadanía", aducen los protestantes. El alcalde, Enrique Maya, hizo hincapié, por el contrario, en que era "el momento de la normalización de las escuelas infantiles, de volver a la normalidad".

    Un informe de 2018 concluía que en 25 años solo se había aumentado en un 0,6% la enseñanza del euskera en Navarra. "La Comunidad foral dista mucho de ser bilingüe.Y más aún si se atiende al uso del euskera que se hace.Con un total de un 12,9% de la población declarándose vascoparlante, apenas un 6,6% de los navarros asegura que utiliza el euskera tanto o más que el castellano", exponían en una encuesta promovida por los gobiernos vasco y navarro y la Oficina Pública de la Lengua Vasca que recogía el Diario de Navarra. 

    "El número de navarros bilingües en castellano y euskera ha crecido un 3,4% desde 1991, fecha de la primera encuesta", indicaban, "entonces había en Navarra 40.000 vascoparlantes, un 9,5%; cifra que ha subido hasta los 69.000 de 2016, un 12,9%".

    A ese dato se le sumaban otras 55.000 personas, un 10,3%, a las que se denomina "vascohablantes pasivos" (incluidos los que tienen nociones de euskera). El resto, 410.000 navarros (un 76,7%) quedaban catalogados como "castellanohablantes monolingües". Y, por último, se reflejaba que el 33% de la población de Navarra "de 16 años o más" estaba a favor de fomentar el uso del euskera, un 27,6% no estaba ni a favor ni en contra y un 39,1% se posicionaba en contra de promocionarlo. 

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    defensa, escuela, gobierno, idiomas, lenguas, educación
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