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    Este 2 de junio se conmemora el Día de la Trabajadora Sexual. Sputnik conversó con la presidenta de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR) y te cuenta cuáles son los principales problemas que enfrentan en su país y en la región.

    Las prostitutas argentinas señalan que la criminalización del trabajo sexual y la violencia ejercida desde las fuerzas de seguridad hacia ellas es cada vez mayor. También saben que están lejos de lograr que el Congreso apruebe una ley que las obligue a pagar impuestos y les permita gozar de derechos laborales.

    Representantes de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina en el Encuentro Nacional de Mujeres en Argentina.
    © Foto : Cortesía de Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina.
    Lejos de rendirse, las "putas feministas" (como se autodenominan) se reorganizan para prestar asesoría ante la violencia institucional y el próximo año impulsar un proyecto de ley que regule su trabajo.

    Georgina Orellano, presidenta de AMMAR, explicó a Sputnik que una de las principales dificultades es el incremento de la violencia policial.

    "Hay un incremento de la persecución hacia nuestras compañeras, pedidos de coima, detenciones arbitrarias, requisas que se hacen en el espacio público, violentando y vulnerando nuestros derechos", puntualizó.

    Las más afectadas son las mujeres que trabajan en la calle, las travestis, transexuales, y migrantes.

    "Son el foco de la represión policial, de la exclusión por parte de los vecinos y vecinas, de situaciones de discriminación, de denuncias que se hacen para poder echarlas de los barrios, poder sacarlas de la calle... Constantemente viven enfrentando este tipo de situaciones", contó Orellano.

    A AMMAR le "preocupa un montón" la situación: 98% de todas las denuncias de las trabajadoras ante la asociación, refieren a situaciones de violencia por parte de la fuerzas de seguridad. En años anteriores recibieron un promedio de 700 denuncias anuales. Además, una vez que AMMAR interviene, las denunciantes deciden no presentar el caso ante la Justicia por miedo a represalias. "Se profundizó la criminalización", resumió.

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    Otro de los aspectos en los que encuentran que hubo un retroceso bajo el Gobierno de Mauricio Macri se relaciona con los derechos laborales.

    "Ni siquiera tenemos un ministerio de Trabajo que pueda mejorar las condiciones laborales, sobre todo de nuestro sector. Por ese motivo, este año desistimos de presentar un proyecto de ley regulatorio de nuestro trabajo", contó Orellano.

    AMMAR planea reorganizarse y, entre todas, analizar si es conveniente lanzarlo en 2020.

    Orellano también hizo hincapié en que en los últimos años el rol de su organización ha cambiado. ¿El motivo? La crisis económica que atraviesa Argentina.

    "Comenzamos a tener otro tipo de demandas. (...) Hay compañeras que vienen a buscar subsidios, planes que puedan solventar su economía. Muchas compañeras tienen problemas habitacionales. AMMAR trata de intervenir para que no queden en situación de calle", aseguró.

    En ese sentido, recordó que este domingo  2 de junio inaugurarán la Casa Roja en el barrio Constitución, en Buenos Aires, donde se brindará asistencia y acompañamiento a las víctimas de violencia institucional. Allí las meretrices encontrarán asesoría legal gratuita, médico clínico, pediatría, ginecología y asistencia psicológica de forma gratuita.

    "Tener un espacio propio, dirigido por nosotras, destinado a nosotras, en un barrio donde está la mayor cantidad de trabajadoras sexuales que trabajan en espacios públicos (...) es una herramienta más de organización, de visibilidad, pero sobre todo, de estar justamente en el territorio donde suceden las múltiples violencias para nuestro sector", explicó Orellano.

    Etiquetas:
    derechos, Argentina, trabajo sexual
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