Widgets Magazine
En directo
    Everest

    Elsa Ávila: "La magia de la montaña me llamó para escalar el Everest"

    CC0 / Pixabay
    Sociedad
    URL corto
    0 10

    La magia de la montaña me llamó para ascender a la cima del Everest, en un llamado maravilloso que me invitó a preservarla, aseguró Elsa Ávila, la primer mujer de América Latina en llegar al techo del mundo.

    En entrevista con Notimex, Ávila recordó sus inicios en la escalada, sus sueños, sacrificios, metas, fracasos y el cambio en su vida al ascender a las cumbres más elevadas del planeta, como Yosemite, las Rocallosas, los Alpes, los Andes y la madre de las montañas, el Everest.

    La montañista mexicana acaba de cumplir 20 años de su hazaña, de pisar el cielo, de estar sobre las nubes, de ver al mundo a sus pies a una altura de ocho mil 848 metros sobre el nivel del mar, de observar un paisaje único, de permanecer en la cumbre más alta del planeta.

    "De esa experiencia tengo una imagen más diferida, de los pasos, de lo que hubo atrás para llegar hasta ahí. De los sacrificios, ahorita se dice fácil, podemos ver las fotos y las filmaciones, pero fue complicado", evocó.

    Cómo una película pasa por su memoria su hecho heroico, de dejar huellas con sus pesadas botas y ropa invernal la cumbre del Everest, acompañada de Carlos Carsolio, su exesposo y considerado el mejor montañista mexicano de la historia.

    "Carlos y yo hacíamos el campamento, la mayoría con polacos, no llevábamos sherpas y todo lo armamos nosotros. En mi primer intento, 10 años antes de llegar a la cumbre del Everest, me quedé a 98 metros porque sufrí un edema cerebral", indicó.

    Elsa Ávila, pese a una gran preparación física y técnica, no podía cumplir su sueño de llegar a la montaña más alta del mundo. La acumulación de líquidos en el cerebro por la altura la detuvo y la obligó a abortar su intento.

    "Por la falta de oxigenación en el cerebro empecé a perder movilidad en los dedos, ya no pensaba bien, tenía los labios amoratados y allá arriba no hay quien te pueda salvar, lo tienes que hacer por ti misma. Estábamos sólo Carlos y yo", detalló con angustia.

    También: Los Andes en bicicleta: una experiencia que te dejará sin aliento (fotos)

    La tecnología hace 20 años tenía límites. La única forma de comunicarse al campamento base de Carsolio fue por walkie talkie y le contestaron que la tenía que inyectar, "los montañistas debemos tener conocimientos básicos de medicina, por lo que cargamos un botiquín básico".

    Para Elsa, la única forma que tenía para no perder la vida era descender de inmediato, "no fue sencillo, ahorita lo puedo contar, pero pude morir. Regresé 10 años después y logré ascender esos últimos 98 metros para llegar a la cumbre", subrayó.

    La tragedia marcó su primer intento, al fallecer cinco de sus compañeros en la expedición, por lo que tardó 10 años en recuperarse, en intentarlo de nuevo y lograrlo.

    Sería hasta 1999 que Elsa Ávila escribió con letras de oro su nombre en la historia del montañismo mundial, al convertirse en la primera mujer de América Latina en conquistar la cima del Everest, símbolo y reto de los alpinistas.

    Relacionado: A la conquista del horizonte: "Es demasiado pronto para dejar este mundo"

    "Es el significado de atender el llamado de la montaña, fueron 20 años de trayectoria. Lo importante es aprender y regresar contenta por tener esa oportunidad de pisar esa cumbre, de estar en esa belleza del universo y regresar con mis hijos Karina y Santiago, que eran pequeños, y fue una gran motivación para regresar entera", enfatizó.

    La conquista del Himalaya fue para la entrevistada la consecuencia de una vida dedicada al alpinismo, "empecé con escaladas en roca, lo mejor lo hice con Carlos Carsolio. Desde que puse las manos en la roca dije: 'esto es lo mío, abrir el camino, llegar a la cumbre que el regalo, del paisaje, me lo merezco'".

    Elsa añadió que por si misma subió de grado, por lo que requirió de mucha preparación y horas en el gimnasio. "Lo fui logrando, ingresé al mundo de la montaña con escalada mixta de roca y hielo".

    Después de estos años, surge la reflexión: "escalar el Everest no es lo más complicado, no es lo último como alpinista, el verdadero montañista busca cumbres. Cumplí mi sueño por mi preparación constante. Actualmente me preparo por salud y vivir bien".

    Etiquetas:
    viajero, Notimex, Everest
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik