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    Flor de Nochebuena

    Conoce la flor que fue apropiada por EEUU y que México pelea por recuperar

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    Eliana Gilet
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    La Cuetlaxóchitl o flor de Nochebuena es típica en las decoraciones de Navidad y fin de año, pero a pesar de estar patentada por una familia estadounidense, en Taxco, Guerrero pelean por su reapropiación cultural y el reconocimiento de su origen mexicano.

    Es una flor impactante: su versión clásica es de pétalos rojos y alargados, aunque en las barrancas y las zonas menos pobladas de Taxco, también se da en color amarillo.

    ​"Si uno recorre las barrancas y hondonadas en las montañas de las regiones aledañas a Taxco, puede ver la planta en su estado natural. Es más sencilla que la que se comercializa, es menos perenne, de hojas alargadas", relató a Sputnik, Satunino Abarca, originario de Guerrero, expresidente de la Sociedad Mexicana de la Cuetlaxóchitl.

    Esta asociación civil nació con el objetivo de hacer conocer que Taxco (Guerrero) es un lugar donde la Cuetlaxóchitl (flor roja de Nochebuena) tiene un asentamiento muy importante, explicó Abarca, porque oficialmente, según los datos históricos relevados, "el primer embajador de EEUU en México, allá por la mitad del siglo XIX, estuvo aquí en Taxco, visitó Santa Prisca, donde vio la planta y se la llevó a EEUU".

    El primer embajador de Estados Unidos en México fue Joel Roberts Poinsett, entre 1825 y 1829, hasta que fue expulsado del país y considerado persona no grata por el Gobierno mexicano, debido a su constante intrusión en los asuntos del país.

    "Posteriormente él se encargó de hacer una serie de manipulaciones genéticas a lo que conocemos hoy como la flor de Nochebuena, que para nosotros en náhuatl es la Cuetlaxóchitl", dijo Abarca. Cuetlaxóchitl es una palabra náhuatl, la principal lengua prehispánica en cantidad de hablantes vivos en México. "La flor de Nochebuena-Cuetlaxóchitl es local en sus orígenes", explicó.

    Apropiación

    Luego de que la planta fuera nombrada "poinsetia" en Estados Unidos en honor a su apropiador, fue patentada por un científico Paul Ecker, cuya familia mantiene la propiedad intelectual de la semilla que fueron mejorando.

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    "Ellos trabajan constantemente en el desarrollo científico de la planta y está lucrando con la Nochebuena", dijo Abarca a Sputnik. Es por eso que en 2015, la Universidad Autónoma Chapingo creó una variedad propia, fuera de la patente, que llamó Tlaxcho.

    "Se crea la variedad Tlaxcho, que recupera las propiedades originales de la planta. Tiene características peculiares que no tienen las otras plantas", explicó. Abarca fue presidente de la Sociedad Mexicana de la Cuetlaxóchitl, que desde hace una década trabaja por el reconocimiento de origen de esta flor endémica mexicana. "Al principio se pretendía que nos apropiáramos de ese patrimonio, tanto que hace un año cuando era aún presidente, el Gobierno del estado de Guerrero decretó a la Cuetlaxóchitl como patrimonio tangible de los guerrerenses", comentó.

    Abarca explicó que trabajan para que este reconocimiento se obtenga también del Gobierno Federal mexicano y de ámbitos internacionales, como la Unesco, donde buscan que se la reconozca como la flor de la paz y la amistad entre los pueblos.

    "No podemos llamarla la flor nacional mexicana porque ya existe, es la dalia. Es curioso porque yo pensaría que podría ser el cempasúchil [flor de muerto] o la Cuetlaxóchitl, pero es la dalia, que también tiene orígenes prehispánicos, orígenes mexicanos", explicó Abarca a Sputnik. "Buscamos que se reconozca que México, ya no nuestro municipio, es el padre de esa flor, de esa planta, apropiarnos de ella en lo cultural, alimenticio y económico", agregó.

    Reapropiación

    En Taxco, explicó Abarca en diálogo con Sputnik, hay productores de la Cuetlaxóchitl que ya que la siembran y cultivan en sus viveros. "La sociedad mexicana de la Cuetlaxóchitl organiza un festival desde hace 10 años, con la finalidad de buscar el reconocimiento local, estatal, nacional e internacional de esta planta, pero sobre todo de generar nuevas propuestas para el desarrollo", comentó.

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    Explicó que desde entonces se ha promovido un uso más amplio, más allá de la decoración típica de las fiestas de fin de año. "En Taxco y la región, no sólo se utiliza en las celebraciones de navidad o año nuevo, tiene un serie de usos que van desde el ritual, el mortuorio, el religioso, el económico, político, social, cultural y estético", dijo.

    El más vistoso es un festival cultural que se realiza en estas fechas, que cada año desde hace siete, monta la Cuetlaxóchitl más grande del mundo. "La de este año fue la séptima que armamos con más de 6.000 plantas. Pero en otra ocasión han sido más de 12.000 plantas las que integran este tapete".

    Además, durante los últimos tres años, a partir del festival cultural se generó un banco de germoplasma de la flor y un banco de semillas, llamado Vicente Guerrero, "donde se preservan más de 100 semillas de productos regionales donde, esperemos que no suceda pero en alguna catástrofe, ahí tendríamos un semillero disponible para poder reiniciar la vida" dijo Abarca a Sputnik.

    ​En Taxco, como parte de la reapropiación de la flor roja, se organiza un coloquio científico que ahonda en el estudio de sus usos medicinales y alimenticios. "Sus hojas, la parte roja que conocemos, son alimento. Se pueden usar para aderezar postres, sopas, bebidas. La Cuetlaxóchitl es una industria que explota muy bien la familia Ecker, a la cual hay que pagar impuestos cuando se hace uso comercial de esta planta. Nosotros estamos buscando el reconocimiento para la Cuetlaxóchitl o flor de Nochebuena, que se sepa que es un regalo que México da al mundo", concluyó.

    Etiquetas:
    disputa, naturaleza, apropiación cultural, flores, México
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