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    Isela Costantini, empresaria

    Isela Costantini, la poderosa ejecutiva que cree que "los techos están para romperlos"

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    Isela Costantini es una referente indiscutida del mundo de los negocios, considerada por la revista Fortune en 2013 como una de las 50 mujeres más poderosas del planeta. En su paso por el America Business Forum, compartió sus reflexiones sobre el liderazgo, el emprendedurismo y el llamado 'techo de cristal'.

    La carrera de Costantini comenzó en 1998, tras una formación en Comunicación Social y en Administración de Empresas en Brasil, Argentina y EEUU. Dio sus primeros pasos en General Motors (GM), en la sección de marketing. Poco a poco, ascendió a gerente de una planta productora de chasis en Texas y finalmente fue coronada como directora de la empresa para Argentina, Uruguay y Paraguay, área estratégica para la firma. 

    Su condición de mujer no afectó su crecimiento en ninguno de los ámbitos en los que se ha desempeñado, según afirmó en diálogo con los medios luego de su presentación en el foro de negocios, llevado a cabo en Punta del Este el 20 de abril, una de las instancias más importantes de su tipo en la región.

    "Hubo un año en GM que vinieron a hacerme una entrevista, porque había una sospecha de que alguien en nuestro grupo tenía un tema contra las mujeres. Yo respondí: 'Mi único tema es el de la edad porque soy la más joven, la más chica'. Nunca sentí el tema del género", consideró.

    Para ella, "es algo anecdótico". Más bien, la "postura del profesionalismo" y alcanzar las metas corporaticas trazadas han centrado su atención, por lo que ante posibles comentarios sexistas "nunca" se puso a "tratar de entender" si lo que le decían era "perjudicial". "Siempre traté de responder desde el punto de vista del trabajo", precisó.

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    En cambio, prefiere resaltar la "diversidad" en un trabajo, y según dijo, GM es una compañía en la que se fomenta este atributo. No obstante, reconoce que "hay excepciones" que responden a "subjetividades".

    "Mi postura fue de no ponerme en el papel de víctima. Siempre me dije teníamos que alcanzar el objetivo, el proyecto, y no mirarme tanto como víctima", indicó.

    En un ambiente como la industria automotriz, donde predominan los hombres, ante cualquier comentario machista ha optado por "traer de vuelta sobre la mesa" la cuestión del trabajo y cómo empujar todos desde su lugar para llegar a los cometidos.

    "Hay empresas que ponen techos y no solo para las mujeres: para millennials, para diferentes tipos de personalidades dentro una organización. Pero en la gran mayoría nos ponemos nuestros propios techos. Es mucho más fácil ponerse en el papel de víctima; creer y fantasear de que alguien te puso un techo y no te permite seguir creciendo. Están  las dos situaciones. Pero los techos están para romperlos", opinó.

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    Costantini dejó GM, donde tenía un promisorio futuro, al aceptar la invitación de Mauricio Macri en 2015 para dirigir la estatal Aerolíneas Argentinas. La compañía atravesó un proceso de reestructura bajo su liderazgo y logró revertir las pérdidas en cuestión de meses: gracias a su gestión, la compañía comenzó a dar utilidades. En 2017, se apartó del cargo, una medida que generó polémicas.

    "Siempre creí que mi mayor objetivo dentro de una empresa o del rol que voy a ocupar no es solo el resultado que uno deje en el momento, sino lo que deja hacia el futuro. (…) Cuando un líder mira la empresa con cariño, al medio y largo plazo va tomando decisiones que muchas veces no las va a poder vivir, quizás no las pueda terminar de materializar", opinó.

    Consideró también que "es bueno" que el líder tenga que "rotar", para atraer nuevas ideas y evitar sesgos, lo que propone "nuevas oportunidades". La idea de liderazgo, central en esta concepción, es el tema de su útimo libro.

    'Un líder en vos' expresa el potencial que todos tienen de descollar e ir adelante. Para ilustrarlo, la empresaria lo relaciona con la figura del atleta. Algunos tienen capacidades innatas, otros las deben cultivar. Pero en cualquiera de los dos casos se puede alcanzar el éxito.

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    "A veces conocemos personas con capacidades increíbles desde chicos. Decimos que un alguien puede ser un basquetbolista impresionante, pero no tiene ganas ni la disciplina. Y otro que tiene la disciplina, las ganas, pero no la habilidad natural. Pero ese otro, por el esfuerzo y el objetivo de querer lograrlo, termina siendo un gran basquetbolista", ejemplificó.

    Lo ideal sería, a su criterio, "agarrar las dos cosas": tanto el que tiene la habilidad natural de ser líder como el que busca desarrollarse como tal. Pero "el que quiere, tiene más chances de ser un buen líder del que solo tiene la capacidad y no la ejerce".

    Costantini catalogó como "excelente" el actual clima de emprendedurismo que vive el mundo, con el auge de las startups. Se debe, opinó, a que "tal como están armadas las empresas, no son suficientemente atractivas". También a las "estructuras rígidas y el modelo de liderazgo antiguo" que en ellas impera. Las organizaciones deben "motivar" a los nuevos liderazgos para valorizarse.

    "Esas empresas no van a poder morir, van a tener que seguir creciendo, transformándose. Hay que hacer que los chicos vean que no tienen que ser líderes como los que están, pero pueden serlo de otro lado. Parte del emprendedurismo es decir: 'Puedo hacerlo'", dijo.

    "Hay herramientas, facilidad de tecnología y acceso para armar empresas. Eso tiene su diferencial y es un momento único. Hay que aprovecharlo", concluyó.

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    igualdad de género, mujeres, Isela Costantini