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    Escena de la película 'Matilda' del director Alexéi Uchítel (ROK, 2017)

    La polémica película 'Matilda' sobre el último zar ruso pulveriza la taquilla

    © Foto: ROK, 2017
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    La película 'Matilda', del director Alexéi Uchítel, superó todas las expectativas de recaudación en su primera semana en los cines. La controvertida cinta estuvo en el centro del debate en Rusia durante el último año y provocó una fuerte polémica entre algunos fieles y artistas.

    'Matilda' fue la película apta para mayores de 16 años más vista en Rusia, mientras que, a nivel general, solo fue superada por la comedia fantástica infantil 'El Último Bogatir'. El director de la compañía distribuidora Karoprokat, Alexéi Riazántsev, informó a los medios de que la recaudación en taquilla de 'Matilda' en su primera semana de exhibición superó todas las expectativas.

    Este filme es un drama sentimental basado en uno de los misterios que rodean a la familia imperial rusa en sus últimos años de su reinado. De ahí el lema de la película: 'El secreto de los Románov'. La controvertida cinta estuvo en el centro de la polémica durante el último año, provocando una fuerte controversia entre la comunidad artística y algunos fieles. Según la Iglesia ortodoxa, el último emperador de Rusia y su familia son portadores de la Pasión de Cristo.

    Bases históricas

    A finales del siglo XIX y principios del XX, la bailarina de procedencia polaca Mathilde Kschessinska logró captar la atención de toda la alta sociedad rusa no solo por convertirse en la primera bailarina del Teatro Imperial (actual Mariinski), sino también por protagonizar varios escándalos relacionados con la corte rusa. Se sabe con certeza que mantuvo un romance con grandes aristócratas de la época, incluyendo a dos duques de la familia Románov: Andréi Vladímirovich y Sergéi Mijáilovich.

    En 1890, Mathilde conoció al príncipe heredero Nicolás Aleksándrovich Románov, futuro y último emperador de Rusia, al que se conocería más tarde como Nicolás II. Tanto los relatos de los numerosos testigos como los propios diarios de Nicolás y Mathilde confirman que ambos tenían una relación cercana, aunque no se sabe con certeza qué tan lejos llegó. Desde que se conocieron y hasta la boda de Nicolás con la princesa alemana Alix de Hesse y el Rin, en 1894, por la corte imperial corría el rumor de que el heredero y Mathilde mantenían un romance.

    No obstante, décadas después, la propia Mathilde Kschessinska confesó en su autobiografía que intentó seducir al futuro emperador en varias ocasiones, pero siempre fracasó.

    Según compartió el director Alexéi Uchítel, su obra no pretende ser una cinta documental, sino un intento de recrear mediante el cine cómo pudo haber sido aquel romance y cuánto influyó en la vida del último zar ruso. Muchos de los sucesos y personajes de la película no pueden confirmarse históricamente y fueron introducidos en el guion para darle una nota de mayor dramatismo.

    Mathilde Kschessinska como Aspiccia, 1903
    Mathilde Kschessinska como Aspiccia, 1903

    Repercusión en la comunidad religiosa

    En el año 2000, la Iglesia ortodoxa rusa canonizó al zar y su familia como 'portadores de la Pasión de Cristo', un reconocimiento que se da a aquellos mártires que "imitando a Cristo, soportaron con paciencia el sufrimiento físico, moral y la muerte en manos de opositores políticos". Por esa razón, incluso antes de su estreno, la película 'Matilda' despertó entre los fieles ortodoxos sentimientos encontrados. Tras el lanzamiento del primer tráiler de la cinta, el 7 de abril de 2016, que mostraba escenas eróticas entre los dos protagonistas, tomaron fuerza varios movimientos que pedían la prohibición de la película.

    Según los activistas religiosos, 'Matilda' toca temas controvertidos sobre la vida personal del 'mártir' ruso y muestra escenas calumniosas sobre su vida. Desde entonces, esa lucha se canalizó a través de dos vías.

    La rama moderada contraria al estreno de la película de Alexéi Uchítel fue liderada por la diputada Natalia Poklónskaya, exfiscal de la república de Crimea, conocida en Rusia por su fe en el último zar de Rusia. Desde el inicio, Poklónskaya y sus seguidores optaron por la vía legal y pidieron a la Fiscalía General de Rusia revisar las escenas mostradas en la cinta para verificar que esta no contenía escenas que pudieran ser calificadas como extremistas.

    A la par, la diputada acudió a la Cámara de Cuentas con el fin de inspeccionar los gastos relacionados con la producción de la cinta. Y es que el presupuesto de la película alcanzó los 25 millones de dólares, en su mayoría aportado por el Fondo estatal para el Cine ruso.

    No obstante, como resultado de los exámenes, ni la Fiscalía, ni la Cámara de Cuentas encontraron violaciones a la ley rusa vigente y dieron su visto bueno al estreno de la película. En señal de protesta pacífica, miles de fieles salieron a las calles de Moscú el 18 de septiembre en una oración masiva contra el estreno de la cinta.

    Rusia es un país secular, no obstante, existen leyes que prohíben la blasfemia contra cualquier religión mediante acciones públicas que expresan una evidente falta de respeto a la sociedad y cometidas con el objetivo de insultar los sentimientos religiosos de los creyentes.
    © Sputnik/ Maxim Bogodvid
    Rusia es un país secular, no obstante, existen leyes que prohíben la blasfemia contra cualquier religión mediante "acciones públicas que expresan una evidente falta de respeto a la sociedad y cometidas con el objetivo de insultar los sentimientos religiosos de los creyentes".

    Por otra parte, agitados por la fuerte discusión pública alrededor de la cinta, diferentes grupos e individuos de creencias radicales decidieron obstaculizar su lanzamiento con acciones fuera de la ley.

    Así, el 4 de septiembre, Denís Murashev, supuesto miembro de un grupo conocido como la secta de San Slavik, arremetió con un automóvil lleno de productos inflamables contra el cine Cosmos de la ciudad de Ekaterimburgo, a pocos pasos del lugar donde fue fusilada la familia imperial rusa. Después de ser atrapado por la Policía, un examen médico determinó que Murashev padecía enajenación mental permanente y su causa penal fue reevaluada como un caso psiquiátrico.

    Más tarde, el director Alexéi Uchítel confesó que el autodenominado Estado Cristiano de la Santa Rusia —una organización hasta entonces desconocida y que no está registrada ante el Ministerio de Justicia de Rusia— le envió amenazas personales a él y a su equipo de producción si su controvertida 'Matilda' se proyectaba en los cines. Su estudio en San Petersburgo fue atacado con cócteles molotov y más tarde dos coches ardieron frente al despacho de su abogado, Konstantín Dobrinin.

    Ese mismo día, la propia Natalia Poklónskaya condenó los actos de violencia, alegando que su "vía puramente legal" estaba siendo utilizada por gente cuyos objetivos "no tienen nada que ver" con la defensa de la verdad histórica y la iglesia.

    "Entiendo que todo esto es parte de un determinado plan destinado a desestabilizar a la sociedad, enfrentar a las personas y desacreditar a los creyentes ortodoxos (…) Espero que los órganos de seguridad y los servicios especiales muestren una respuesta contundente a los desafíos que surjan", aclaró la diputada en su cuenta de VK.

    A esa organización se le atribuyen también las amenazas telefónicas de incendiar los cines que decidieran mostrar el filme. Como consecuencia, las cadenas de cines Cinema Park, Fórmula Kino y Karo Premier llegaron a anunciar que habían decidido no estrenar la película. Desde las compañías recalcaron que esta había sido una medida forzada, destinada principalmente a "garantizar la seguridad de los espectadores".

    Fieles ortodoxos protestan pacíficamente contra el estreno de la película 'Matilda' en Moscú, el 1 de agosto de 2017
    © AP Photo/ Alexander Zemlianichenko
    Fieles ortodoxos protestan pacíficamente contra el estreno de la película 'Matilda' en Moscú, el 1 de agosto de 2017

    La posición de la Iglesia ortodoxa

    Los incidentes de violencia relacionados con la película obligaron a intervenir a los altos representantes de la Iglesia ortodoxa rusa, que hasta entonces intentabaт mantenerse al margen del conflicto. El presidente del Departamento Sinodal para las Relaciones de la Iglesia con la Sociedad y los Medios de Comunicación, Vladímir Legóida, fue el primero en destacar que "las acciones de los radicales pseudorreligiosos, sin importar la religión con la que se cubran, son inaceptables e igualmente ajenas a la visión de cualquier creyente".

    "No solo a un cristiano ortodoxo, sino a cualquier persona creyente, no se le ocurrirá expresar su desacuerdo con lo que sea de una manera peligrosa para la vida y la salud de inocentes", agregó Legóida ante la prensa.

    El patriarca Kiril, por su parte, hasta el momento no se ha pronunciado sobre el asunto. No obstante, en una de sus intervenciones ante el Consejo Supremo de la Iglesia, el máximo responsable eclesiástico de la Iglesia ortodoxa alertó de que la historia "es un suelo fértil para la especulación ideológica y la creación de mitos". Según el patriarca, los acontecimientos del siglo XX aún son una "herida sangrante" para muchas personas y a menudo esas "páginas amargas de nuestro pasado" se convierten en "tema de especulaciones".

    "El artista tiene derecho a la ficción en su arte. Pero la ficción y la mentira son cosas diferentes. La ficción es un truco dramatúrgico y como tal incrementa el interés de los espectadores hacia los hechos históricos reales. La mentira no es un truco dramatúrgico. La mentira distorsiona la realidad histórica y engaña deliberadamente a las personas", dijo el patriarca Kiril.

    Aunque en su intervención nunca llegó a mencionar el título de la controvertida película, dadas las circunstancias, todos entendieron que Kiril hablaba precisamente de la cinta de Alexéi Uchítel.

    La postura del Gobierno ruso

    El presidente ruso, Vladímir Putin, tampoco se posicionó sobre las disputas alrededor de la película. No obstante, desde principios de 2017, su portavoz, Dmitri Peskov, expresó que la posición oficial del Kremlin es que en Rusia "nadie puede atentar contra la libertad de pensamiento y de expresión".

    "Quiero recordar las palabras del mensaje del presidente ante la Asamblea Federal en 2016, en el que calificó de inaceptable una respuesta agresiva que desemboque en vandalismo y violaciones de la ley y señaló que el Estado reprimirá duramente semejantes pasos", dijo Peskov al comentar las amenazas de los extremistas al director Alexéi Uchítel.

    A mediados de septiembre, el ministro de Cultura, Vladímir Medinski, pidió a las autoridades policiales garantizar la seguridad de los cines durante el rodaje de 'Matilda'. Medinski destacó que, de lo contrario, "se creará un precedente peligroso" y que el Ministerio del Interior debería "suprimir la presión de los enemigos de la película".

    En todo caso, las acciones de violencia encontraron una respuesta rápida por parte de las autoridades. Nueve días después del incendio de los autos frente al despacho del abogado de Alexéi Uchítel, la policía detuvo a tres miembros del autodenominado Estado Cristiano de la Santa Rusia, incluyendo a su líder, Alexandr Kalinin.

    Las medidas tomadas por las autoridades permitieron que días antes del estreno las cadenas distribuidoras accedieran a mostrar la película en sus cines. El propio director general de Karo Premier, Alexéi Riazantsev, anunció a la prensa que esto fue posible gracias a la buena disposición y a la ayuda de las autoridades policiales.

    "Sí, recibimos mensajes [de intimidación], pero gracias a la orientación y la información brindada por el Ministerio del Interior, en algunos cines hemos reforzado las medidas de seguridad", compartió Riazantsev.

    El estreno de 'Matilda' tuvo lugar el 23 de octubre en el teatro Mariinski de San Petersburgo y el 24 de octubre en el Oktiabr de Moscú. A nivel nacional, la cinta salió a los cines el pasado 26 de octubre y por el momento no se han registrado incidentes reseñables.

    El productor Vladímir Vinokur durante el estreno de la película 'Matilda' en el cine Oktiabr de Moscú, el 24 de octubre de 2017
    © Sputnik/ Ekaterina Chesnokova
    El productor Vladímir Vinokur durante el estreno de la película 'Matilda' en el cine Oktiabr de Moscú, el 24 de octubre de 2017

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    Etiquetas:
    cine, Matilda (película rusa), Alexéi Uchitel, Natalia Poklónskaya, Rusia
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