Widgets Magazine
02:18 GMT +315 Octubre 2019
En directo
    Consecuencias de un fuerte terremoto en México

    7.1: el temblor en primera persona (vídeo)

    © REUTERS / Ginnette Riquelme
    Sociedad
    URL corto
    Por
    Un devastador sismo sacude México (139)
    0 20
    Síguenos en

    Sputnik dialogó con testigos presenciales del sismo que azotó México el 19 de septiembre y dejó al menos 230 víctimas mortales. Los relatos transmiten el miedo y la angustia de vivir una tragedia de enorme magnitud.

    Debajo de la yema de sus dedos, en el cuarto piso de un edificio en Colonia del Valle, en Ciudad de México, el teclado de la computadora del fotógrafo uruguayo Christian Rodríguez comenzó a temblar.

    Dudó. Estaba acostumbrado a que cuando pasaban camiones de gran envergadura frente a su alcoba vibrara el edificio donde vive con su pareja y su hijo de un año. Pero esta sacudida fue distinta, el teclado se escurrió de sus manos con pequeños saltos nerviosos.

    Alarmado, el uruguayo fotógrafo de National Geographic salió de su cuarto y junto a su compañera e hijo se dirigieron hacia la escalera para abandonar el edificio. Allí la realidad cobró otra dimensión. Con la luz caída la visión pasa a ser un sentido desechable. El tacto y el oído suplantan de forma automática a los ojos, un órgano inútil a la luz de la penumbra.

    Los escalones debajo de sus pies se desplazaban. Al cuerpo adoctrinado a la quietud le cuesta adaptarse a transitar en una superficie que se altera de modo incierto. Moverse de prisa por un empinado túnel negro aumenta la incógnita de salvación.

    En situaciones extremas el cuerpo humano recurre al instinto. El miedo aumenta los niveles de adrenalina y el cerebro toma decisiones a gran velocidad. Es como si el tiempo avanzara a un ritmo diferente, aletargado. Christian calcula que desde que abandonó su casa hasta que llegaron a la calle transcurrieron 14 segundos. En el medio, sumido en la oscuridad, escuchó el llanto de su hijo, lo alzó en sus brazos y corrió lo más fuerte que pudo. Fue el primero en abandonar el edificio.

    Al salir la placa terrestre aún se movía. Los cables eléctricos se balanceaban bajo el cielo despejado de un día soleado. Vio personas adultas entradas en pánico, un estado de ánimo que se contagia y brota en los protagonistas del terror como un virus que aumenta el drama.

    Se oían llantos y gritos. En derredor las nubes de polvo escupidas por los edificios derrumbados devoraban el celeste firmamento. Las columnas de concreto de los que permanecían en pie se movían, blandas, amenazaban con quebrarse.

    Sepa más: Un potente terremoto sacude Ciudad de México (vídeos)

    La escena que vivió esta familia fue similar a la que experimentaron más de 20 millones de personas el 19 de septiembre en México. Ese día, a las 13.14 el estado de Puebla fue el epicentro de un terremoto de 7.1 en la escala Richter, a unos 200 kilómetros de la capital del país, donde se registraron la mayor cantidad de muertes, desaparecidos y derrumbes.

    "Dicen que cuando todo empieza a temblar es mejor estar puertas adentro. Después del terremoto recorrí mi barrio, vi todos los edificios colapsados y pensé en mi hijo. Las chances que tenía de sobrevivir fueron mucho más altas al llegar afuera. En ese momento no vale nada más que salir", dijo a Sputnik Rodríguez, quien hace tres años se mudó a México y tan solo hace tres meses vive en Colonia del Valle, uno de los sitios más afectados por el sismo.

    © Sputnik . Christian Rodríguez
    Christian Rodríguez, testigo y sobreviviente del terremoto en México, sostiene a su hijo en brazos.

    Hace dos semanas el país sufrió el terremoto más grande en los últimos 100 años. El sismo de 8.2 grados azotó el suroeste de México, a 150 kilómetros de las costas de Chiapas y a 700 del centro del país y de la Ciudad de México.

    Una de las cosas que aprendió al llegar a este país, ubicado sobre la Placa de Cocos, una placa tectónica debajo del océano Pacífico de la costa occidental de América Central, es que después de un temblor de esta magnitud vienen réplicas. Eso repercute en la forma de procesar la tragedia.

    "Anoche al volver a casa me acosté para intentar dormir, lo hice vestido, con zapatos y todo, preparado para volver a salir corriendo", admitió el fotógrafo, que no logró conciliar el sueño. Además dejó todas las puertas abiertas y los bolsos listos, medidas que pueden ayudar a ganar escasos segundos que son la diferencia entre la vida y la muerte.

    Un 19 de septiembre pero hace 32 años la capital mexicana sufrió los estragos de otro cataclismo de dimensiones épicas, el que más muertes causó en la historia del país. Alcanzó los 8.1 grados Richter y dejó 10.000 muertos y más de 5.000 desaparecidos.

    "Fue todo muy loco. Antes de que empezara el temblor se estaba conmemorando el terremoto de 1985. En el supermercado de cerca de mi casa había carteles que decían: ‘Esto es un simulacro' y a la hora se estaba prendiendo fuego. Terrible", recordó Rodríguez.

    Hoy en la capital mexicana se declaró la emergencia. Las autoridades pidieron a la gente que se quede en sus casas para no entorpecer el tránsito y facilitar el flujo de los equipos de rescate. Las clases se suspendieron, muchos centros laborales y comercios se mantienen cerrados.

    En las desoladas calles de la ciudad se escuchan las sirenas de ambulancias y desde el cielo baja el ruido incesante de las aletas de helicópteros policiales. Al momento el saldo de muertos es de 230.

    "Tenemos claro que hay una cantidad de personas desaparecidas que se presume estarían dentro de los edificios colapsados. La cifra de muertos es grande pero es una cifra baja en comparación con los números que se van a venir. Hay una cierta consciencia de esto", dijo a Sputnik Homero Campa, periodista de la revista Proceso de México.

    Mientras tanto los hospitales se preparan para recibir a los heridos que lleguen de entre los escombros, algunos armaron salas improvisadas en los patios.

    "Hoy nos levantamos en un clima de tensa calma. Puede que no pase nada pero la posibilidad de una réplica genera mucha incertidumbre. Va a costar volver a la normalidad", consideró el fotógrafo uruguayo.

    Más aquí: ¿Cómo debemos reaccionar en caso de un terremoto?

    Pero este país, tan castigado por los movimientos telúricos, lleva impreso un estandarte: el de la resistencia. "En México, después de la tragedia del '85 la sociedad interiorizó algunas cuestiones para saber qué hacer en estos casos. Hay una cultura del terremoto. Eso se aprende de las tragedias", concluyó el periodista mexicano.    

    Tema:
    Un devastador sismo sacude México (139)

    Además:

    Rajoy traslada a Peña Nieto su solidaridad con México tras el terremoto
    México, zona de guerra 7.1
    Líderes latinoamericanos se solidarizan con México tras el terremoto devastador
    Servicio Sismológico de México reporta 3.400 réplicas del terremoto del 7 de septiembre
    Etiquetas:
    tragedia, derrumbe, terremoto, México
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik