En directo
    Sociedad
    URL corto
    Por
    1154
    Síguenos en

    El príncipe de Gales, Carlos, teme por la memoria colectiva. Durante su intervención en un evento organizado por World Jewish Relief —una organización caritativa judía de la cual Carlos es patrono—, el heredero al trono del Reino Unido expresó su preocupación por el hecho de que el mundo se esté olvidando de las "lecciones de la II Guerra Mundial".

    "Siempre he tratado de traspasar los límites de la fe y comunidades… particularmente en un momento en que las horribles lecciones de la última guerra parecen encontrarse en un creciente peligro de ser olvidadas".

    Palabras verdaderamente honradas, de las que muchos hoy día deberían tomar nota. Lástima que algunos medios se aprovechen de las palabras del príncipe Carlos, pronunciadas en el momento justo y en el lugar adecuado, en un intento de enlazarlas con la nueva política migratoria del presidente de EEUU, Donald Trump, es decir, dándoles un tono de discriminación dirigida contra los árabes o la religión islámica.

    Lecciones de sentido común

    "Soy amigo de Platón, pero más de la verdad"
    Aristóteles

    Si bien la Segunda Guerra Mundial nos enseñó que ninguna persona debía ser discriminada a causa de su etnia o religión, una breve lectura de la nueva iniciativa migratoria de la Administración estadounidense nos revelará que, nos guste o no, no está dirigida contra los árabes o el islam.

    Así, la lista de países a cuyos ciudadanos se les prohíbe temporalmente la entrada a EEUU no incluye a naciones como Líbano, Argelia o Egipto —mayoritariamente árabes—, o Turquía, Pakistán e Indonesia —mayoritariamente musulmanas—. La lista de países a cuyos ciudadanos se les prohíbe la entrada a EEUU es la siguiente: Irak, Libia, Sudán, Somalia, Siria, Yemen e Irán. Todos, a excepción de Irán, están hoy día envueltos en conflictos armados con grupos terroristas que, según la consideración del propio Trump, podrían representar peligro para la seguridad de sus ciudadanos.

    Entonces, al parecer, no se trata de una medida discriminatoria, antiislámica, antiárabe o ni siquiera antiinmigrante, como nos han querido hacer creer. Parafraseando las palabras de Aristóteles: no soy un amigo de Trump, pero sí un enemigo de la falsedad.

    ¿Para qué involucrar a su príncipe, usando sus palabras para acusar falsamente a alguien, sobre todo cuando su propia familia no está exenta del mal que mencionan?

    Lecciones de tolerancia

    "¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano
    y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?"
    La Biblia, Lucas 6:41-42

    La familia real británica no es precisamente un ejemplo a seguir en lo que respecta a "lecciones de la II Guerra Mundial". Muchos son los que aún recuerdan el escándalo en el que se vio involucrado el príncipe Enrique —el hijo menor de Carlos y la princesa Diana— cuando, en 2005, lo pillaron en una fiesta disfrazado de oficial nazi, con la esvástica en el hombro.

    'Enrique el nazi', titulaba en su portada el tabloide The Sun.
    © AFP 2019 / Gabiel Bouys
    'Enrique el nazi', titulaba en su portada el tabloide The Sun.

    Resultó que Enrique había sido invitado a una fiesta de cumpleaños, cuyo tema de disfraz fue 'costumbres nacionales y conquistas coloniales'. El representante de la Casa Real explicó entonces el comportamiento del príncipe como "una broma de mal gusto" y "una mala elección de vestuario".

    Lea más: Los nacionalistas ucranianos marchan con antorchas por las calles de Odesa

    Después de la publicación de las polémicas fotos, la sociedad británica cuestionó mucho la capacidad del príncipe Carlos —el mismo que hoy teme por las lecciones de la IIGM— de poder educar debidamente a sus hijos. Sea como sea, a pesar de las disculpas públicas que el príncipe Enrique ofreció "a todos cuyos sentimientos religiosos o nacionales resultaron heridos", el incidente sacó a la luz viejos recuerdos que los miembros de la familia real habrían preferido no volver a rememorar jamás.

    El duque y la duquesa de Windsor sostienen un encuentro con Adolf Hitler. Múnich, Alemania, 22 de octubre de 1937.
    © AP Photo /
    El duque y la duquesa de Windsor sostienen un encuentro con Adolf Hitler. Múnich, Alemania, 22 de octubre de 1937.

    Es por todo el mundo conocido que el rey Eduardo VIII —tío de la actual reina Isabel II— fue un simpatizante abierto del movimiento nazi, incluso hasta llegar a realizar una visita a Hitler.

    Y no se trata de un caso único ni aislado. En aquel entonces, muchos aristócratas, así como magnates industriales, sentían una profunda y sincera simpatía por los nacionalsocialistas alemanes, con los que estaban asociados con lazos comerciales y compartían el sueño de derrocar al recién nacido movimiento socialista en el este de Europa.

    Sir Oswald Mosley hace el saludo nazi mientras inspecciona las filas de la Unión Británica de Fascistas. Londres, 4 de octubre de 1936.
    © AP Photo /
    Sir Oswald Mosley hace el saludo nazi mientras inspecciona las filas de la Unión Británica de Fascistas. Londres, 4 de octubre de 1936.

    En julio de 2015, el propio The Sun volvió a levantar ampollas sobre la ideología dominante en la familia real en la década de los 30 cuando hizo público un vídeo que mostraba cómo la joven reina, Isabel II (en aquel entonces contaba seis años de edad) y su hermana menor, Margaret, se divertían en los jardines del palacio haciendo el saludo característico del führer alemán.

    Titulares muestran como la reina Isabel II, a la edad de seis años, levanta las manos en un saludo nazi. 18 de julio de 2015
    © AP Photo / Tim Ireland
    Titulares muestran como la reina Isabel II, a la edad de seis años, levanta las manos en un saludo nazi. 18 de julio de 2015

    Al igual que en el caso de Enrique en 2005, esto podría haber pasado como una cosa de críos, de no ser porque las niñas habían sido incitadas por su madre y su tío Eduardo.

    Stig Abell, editor por entonces del tabloide, había comentado a la BBC que la publicación no pretendía asegurar que la corona tuviese una ideología filonazi, pero sí como "materia de significado histórico nacional, para explorar qué es lo que sucedía en los años 30, antes de la Segunda Guerra Mundial".

    Así que, muy de acuerdo con las palabras del príncipe Carlos, y también con Stig Abell, habría que recordarles quienes a tergiversan la información a su antojo otra máxima:

    "No juzguen y no serán juzgados"
    La Biblia, Mateo 6:37


    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK

    Etiquetas:
    nazismo, Isabel II, Reino Unido
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik