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    Algunos la evitan, otros buscan versiones sin sal de sus productos preferidos... sobre la sal pesa una especie de estigma que nos hace limitar su consumo al máximo, pero quizá estemos yendo demasiado lejos si lo que nos proponemos es eliminarla por completo de nuestra dieta. La nutricionista rusa Elena Solomátina opina al respecto.

    La sal, denominada cloruro de sodio en jerga científica, es un componente natural de algunos alimentos, pero cada vez está más extendida la creencia de que el rechazo total a esta da buenos resultados cuando tratamos de perder peso o evitar tener la tensión alta.

    Como producto natural, es bueno y necesario que consumamos una pequeña cantidad diaria de sal (entre 3 y 5 gramos al día), ya que sin esta las funciones neuromusculares y el proceso digestivo se verían severamente afectados. Pero también causa hipertensión.

    Esto último se debe a que, en palabras de la especialista, "la sal retiene líquidos y, por tanto, hace que aumente la tensión", pero al mismo tiempo recuerda que esto no es necesariamente malo en el caso de algunas personas:

    "Las personas que pierden mucha sal necesitan [ingerir] más: es el caso de quienes viven en una zona calurosa o hacen mucho deporte", comenta Solomátina.

    Eso sí, la doctora recuerda que no hay por qué abusar de este condimento, y que cuanto más lo hagamos, más difícil será parar, ya que podemos acostumbrar al cuerpo a ingerir comida muy salada y eso hará que, al cabo de un tiempo, todo nos parezca soso. Es mejor usar menos sal para poder apreciar el sabor real de los alimentos.

    Sea como sea, lo más importante es encontrar el punto medio para que el uso que hagamos de la sal no interfiera en el buen funcionamiento del metabolismo.

    "Si no echamos suficiente sal a la comida, tendremos hinchazón. En muchos casos, [al tratar de perder peso], lo que se pierde no es tejido graso, sino el exceso de agua en el cuerpo. Perderemos volumen, será más agradable subirse a la báscula. Pero cuando volvamos a consumir sal, todo volverá rápidamente a su sitio", advierte la locutora de Sputnik.

    Igual de negativo que la falta de sal resulta el exceso de la misma: "si hay demasiada sal, se producirán cambios en el metabolismo, se retendrán líquidos y será difícil para el organismo hacer frente a esto, por lo que costará más adelgazar y quemar grasa".

    Etiquetas:
    peso, grasas, hipertensión, tensión, sal
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