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    Mientras el mundo está extremadamente preocupado por la pandemia de coronavirus SARS-CoV-2, cada vez más gente muere de tuberculosis. El 24 de marzo es el día mundial de esta enfermedad. Una forma de que el mundo se dé cuenta de sus devastadoras consecuencias sanitarias, sociales y económicas.

    La infección más mortal del mundo

    La tuberculosis sigue siendo la infección más mortal del mundo y una de las diez principales causas de muerte. Más de 4.000 personas mueren cada día de esta enfermedad curable, y casi 30.000 personas la contraen. Se estima que desde 2000 unas 58 millones de vidas se salvaron gracias a los esfuerzos para combatirla.

    La propagación de la enfermedad depende de la situación social de los contagiados. La mayoría de los casos tiene lugar en países en vías de desarrollo, y la lista de aquellos con más víctimas la encabezan la India, Nigeria e Indonesia

    Cada vez más personas de países desarrollados también contraen tuberculosis porque su sistema inmunológico está debilitado por los medicamentos inmunosupresores. El problema es especialmente preocupante entre los pacientes con VIH

    La tuberculosis se está propagando de manera desigual en todo el mundo: alrededor del 80% de la población de muchos países asiáticos y africanos saca positivo en la prueba de la tuberculosis, y solo entre el 5% y el 10% de la población de EEUU la sufre.

    La historia del tratamiento clínico

    El 24 de marzo de 1882, Robert Koch anunció haber descubierto la bacteria causante de la tuberculosis, lo que hizo posible el diagnóstico y el tratamiento de esta enfermedad. Esta bacteria recibió el nombre de bacilo de Koch. Hasta aquel momento, la tuberculosis era incurable y mataba a personas de toda clase social. 

    En 1943, los científicos lograron obtener la estreptomicina, el primer agente antimicrobiano con un efecto bacteriostático sobre las micobacterias de la tuberculosis. En los primeros años de su uso, la estreptomicina tenía una actividad antimicrobiana extremadamente alta. Pero apenas al cabo de 10 años la eficacia del medicamento se redujo significativamente, y actualmente su efecto clínico es mínimo. 

    Ahora, el espectro de sustancias antibacterianas utilizadas en el tratamiento de la tuberculosis se ha ampliado considerablemente, pero la enfermedad sigue sin ser vencida. La tuberculosis multirresistente a los medicamentos sigue representando una crisis de salud pública. La OMS estima que últimamente ha habido 558.000 nuevos casos de tuberculosis resistente a la rifampicina, el fármaco de más uso.

    Qué síntomas tiene la tuberculosis y cómo se contagia

    La tuberculosis suele afectar a los pulmones y, con menor frecuencia, a otros órganos y sistemas. La micobacteria se transmite por el aire cuando el paciente habla, tose y estornuda, y basta con que la persona inhale una pequeña cantidad de estas bacterias para contraer la enfermedad. Existe la tuberculosis de los riñones y algunos otros órganos internos, como el hígado o el bazo, así como de las glándulas y de la piel. 

    Las personas infectadas con la bacteria de la tuberculosis tienen un 10% de posibilidad de desarrollar la enfermedad a lo largo de su vida. Sin embargo, las personas con un sistema inmunológico debilitado, como las personas con VIH o las que sufren de malnutrición o diabetes o consumen tabaco, corren un riesgo mucho mayor de contraer la enfermedad.

    Etiquetas:
    sanidad, tuberculosis
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