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    El implante de silicona

    Adictos a las cirugías: un raro trastorno que afecta al 2% de la población

    © AFP 2019 / Miguel Medina
    Salud
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    Se llama trastorno dismórfico corporal. Alentados por los paradigmas de belleza actuales, las personas que lo padecen sienten una preocupación obsesiva por su aspecto.

    Colágeno, silicona y bótox. Para algunas personas estas palabras son música para sus oídos. Es el caso de Rodrigo Alves, un brasileño que con 32 años se ha sometido a más de 40 intervenciones quirúrgicas para parecerse al novio de la muñeca Barbie.  

    La búsqueda sistemática de pasar por el filo de un bisturí para cambiar de aspecto recibe el nombre de trastorno dismórfico corporal. Es una enfermedad que afecta aproximadamente al 2% de la población mundial. "Es la distorsión de la imagen corporal. Son personas que se perciben de una forma que no es real. Ven algo en ellos mismos que el resto no advierte", dijo a Sputnik la doctora Alejandra Levy, médica psiquiatra uruguaya.

    Otro conocido caso es el de Jocelyn Wildenstein, o la mujer gato, una suiza que se ha realizado múltiples cirugías en el rostro para adquirir una apariencia felina con el objetivo de agradar más a su marido, quien amaba los mininos de gran tamaño.

    El país con más procedimientos estéticos, que incluyen desde cirugías y otro tipo de intervenciones, es Estados Unidos con 4 millones de operaciones. Le sigue Brasil con 3,3 millones. Luego aparecen Corea del Sur, la India, México, Alemania, Colombia, Francia e Italia, según datos publicados por la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS).

    "Hay que enmarcar el problema en aspectos amplios. Cuando una persona atraviesa muchas cirugías lo que está en juego es el contexto cultural, donde la belleza y la juventud se emparentan. Aquí el impulso a realizarse cirugías aparece cuando una persona no tolera el hecho de que está envejeciendo. No admite que es un mortal. Hay una negación a un fenómeno natural que puede producirse de forma patológica. Tienen la fantasía de que siguen siendo jóvenes. Muchas veces esto es fomentado por los medios de comunicación", explicó Levy.

    A nivel global las mujeres son las que más intervenciones se realizan. Durante el 2015 se hicieron 18 millones de cirugías plásticas, un 85,6% del total. Las más populares fueron aumento de busto, liposucción, cirugía en los párpados, reconstrucción de la pared abdominal y operaciones de nariz.

    En el mismo período los hombres se realizaron un total de 3 millones de intervenciones, un 14,4% global. En ellos las más comunes fueron cirugía en los párpados, liposucción, extracción de glándulas mamarias masculinas, cirugía nasal, injertos de grasa e intervenciones en las orejas.

    "También hay que tener en cuenta el contexto económico, porque este fenómeno tiene que ver con sociedades que tienen la posibilidad de hacer frente a los costos de estas intervenciones. El poder adquisitivo al servicio de la estética. Las personas que están embarcadas en una carrera de cirugía tras cirugía, padecen una negación de la muerte. Anhelan la juventud por sobre todas las cosas. Son personas que hacen lo posible por no envejecer", afirmó la psiquiatra. 

    Estados Unidos es el país con más cirujanos plásticos, con 6.500 profesionales activos. Otra vez en el segundo puesto está Brasil con 5.000 y China en el tercero con 2.800.

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    Etiquetas:
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