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    LA HABANA (Sputnik) — Por estos días, en la cayería norte de Cuba, específicamente en los cayos Coco y Guillermo, es más frecuente oír hablar en ruso que en el tradicional español de la isla, dada la presencia de miles de turistas procedentes de Rusia, que optaron por disfrutar sus vacaciones bajo el sol tropical en tiempos de pandemia de COVID-19.

    "Los turistas rusos que están viajando a Cuba están contentos y satisfechos, complacidos del recibimiento, e incluso algunos de ellos quieren prorrogar su estancia, teniendo en cuenta la situación que tienen en Rusia (con la pandemia), pero a pesar de ello expresan su satisfacción con los servicios en los hoteles y el resto de las actividades, y sobre todo de estar disfrutando el sol de Cuba", comentó a Sputnik el representante de Anex Tours en Cayo Coco, Manuel Suárez Bermúdez.

     Manuel Suárez Bermúdez, representante de Anex Tours en Cayo Coco
    © Sputnik / Miguel Fernández Martínez
    Manuel Suárez Bermúdez, representante de Anex Tours en Cayo Coco

    Cayo Coco y Cayo Guillermo, ubicados a unos 570 kilómetros al este de la Habana, son de los polos turísticos cubanos más codiciados por los visitantes extranjeros que deciden vacacionar en la isla, y que está vez se ha convertido en el centro de operaciones de los turoperadores rusos Pegas Touristik, Coral Travel y Anex Tours, a través de las aerolíneas Nordwind, Royal Fligths y Aigle Azur.

    "A pesar de la lejanía —más de 9.500 kilómetros de Rusia a Cuba—, la isla es uno de los pocos destinos turísticos activos en este momento para los veraneantes rusos, pues otros países más cercanos mantienen sus fronteras cerradas al turismo internacional, a lo que se añade la condición de destino seguro que brinda la isla caribeña", agregó el representante de Anex Tours.

    Con nueve hoteles en funcionamiento de los 18 disponibles en ambos cayos, los turistas rusos disfrutan su estancia en Cuba, bajo estrictas medidas de protección sanitaria, que inician desde su arribo al aeropuerto Jardines del Rey, y que incluyen pruebas de PCR (test de biología molecular Reacción en Cadena de la Polimerasa, por sus siglas en inglés).

    • Turistas rusos en las playas de Cayo Coco
      Turistas rusos en las playas de Cayo Coco
      © Sputnik / Miguel Fernández Martínez
    • Turistas rusos llegando al aeropuerto Jardines del Rey, Cayo Coco, Cuba
      Turistas rusos llegando al aeropuerto Jardines del Rey, Cayo Coco, Cuba
      © Sputnik / Miguel Fernández Martínez
    •  Turistas rusos llegando al aeropuerto Jardines del Rey, Cayo Coco, Cuba
      Turistas rusos llegando al aeropuerto Jardines del Rey, Cayo Coco, Cuba
      © Sputnik / Miguel Fernández Martínez
    •  Turistas rusos llegando al aeropuerto Jardines del Rey, Cayo Coco, Cuba
      Turistas rusos llegando al aeropuerto Jardines del Rey, Cayo Coco, Cuba
      © Sputnik / Miguel Fernández Martínez
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    © Sputnik / Miguel Fernández Martínez
    Turistas rusos en las playas de Cayo Coco

    En las instalaciones hoteleras también existen protocolos de sanidad, dirigidos a garantizar la estancia de los turistas, y en caso de detectarse algún caso de contagio, existen lugares habilitados para aislar a las personas afectadas por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

    Sol, playas y alegría

    Liana, una jovencita de 23 años, viajó casi 14.000 kilómetros desde su natal Yakutia, en la Siberia rusa, hasta Cayo Coco. "Quería conocer a Cuba, bailar salsa y tomar el sol", comentó a Sputnik.

    Entrevistarla dio trabajo, porque saltaba de la arena al mar como una niña con juguete nuevo. "Estoy feliz en Cuba", afirmó mientras se zambullía entre las olas del cálido mar cubano.

    Anatoli también llegó a los cayos, desde San Petersburgo, en su cuarto viaje a Cuba donde —dice— se empeña en aprender a bailar como los cubanos. "Esta música contagiosa, la alegría y el calor humano que aquí encuentras es indescriptible", comentó a Sputnik, mientras se fumaba un habano en la terraza del hotel Iberoestar Daiquirí, en Cayo Guillermo.

    Turismo seguro

    Para Alejandro Jaime, director general del hotel Memories Flamenco Beach Resort, de Cayo Coco, una instalación cinco estrellas de la cadena hotelera canadiense Blue Diamond, "las perspectivas que teníamos antiguamente en las aperturas a ciertos mercados eran inciertas, pero Rusia se presentó y como puedes ver en los hoteles que están operando, se ha convertido en la fuente principal de trabajo e ingreso".

    Chequeo médico a los visitantes al llegar a los hoteles
    © Sputnik / Miguel Fernández Martínez
    Chequeo médico a los visitantes al llegar a los hoteles

    Con la llegada del turismo ruso en tiempo de la pandemia del COVID-19 —añadió Jaime—, "se ha demostrado que aquí están seguros, que sus vacaciones serán plenas, y eso es un signo que se incrementará mucho más".

    "La mayor evidencia está en los comentarios que ponen en las redes sociales a su regreso, se van muy contentos, satisfechos y siempre con deseos de regresar", subrayó el directivo.

    Jaime precisó que las medidas sanitarias de protección, al principio, se pueden sentir un poco complicadas, pero cuando se percatan que es por su propia seguridad, a los pocos días se van acostumbrando, van ganando confianza, y comienzan a darse cuenta que están "en uno de los mejores lugares del mundo" para pasar sus vacaciones, y eso lo transmiten.

    Turistas rusas procedentes de Yakutia disfrutan en playas cubanas
    © Sputnik / Miguel Fernández Martínez
    Turistas rusas procedentes de Yakutia disfrutan en playas cubanas

    "Para lograr un turismo seguro hay una gran preparación de fondo —aseguró el director del Memories Flamenco—, en medio de una situación como esta, y los turistas experimentan que todos los trabajadores de nuestros hoteles están preparados para garantizar su seguridad, y eso permite ganar la confiabilidad de los clientes".

    Reapertura al turismo internacional

    Cuba cerró sus fronteras a partir del 24 de marzo de este año, como consecuencia de la propagación del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, prevención que impactó negativamente en la economía de la isla, que depende en buena medida de los ingresos del sector turístico.

    ​El 1 de julio se reabrió la entrada a la isla de visitantes extranjeros, solo en algunos cayos alrededor del archipiélago cubano, como parte de las medidas aplicadas para la primera etapa de recuperación anunciada el 17 de junio, medida que no se pudo extender a otras regiones del país a consecuencia del rebrote ocurrido a fines de julio.

    Después que se anunciara el pasado 15 de octubre la apertura de casi todos los aeropuertos del país, turoperadores, agentes de viajes y aerolíneas internacionales reiniciaron sus operaciones en Cuba en los meses de octubre y noviembre, entre ellos Rusia.

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    turistas, turismo, Rusia, Cuba
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