00:36 GMT28 Septiembre 2020
En directo
    Rusia
    URL corto
    Por
    0 1092
    Síguenos en

    MOSCÚ (Sputnik) — Hace casi un año, los 226 pasajeros y siete tripulantes de un Airbus A321 'volvieron a nacer' tras un aterrizaje de emergencia cerca de Moscú. Sputnik te cuenta detalles de este espectacular incidente.

    Parecía un vuelo más el de la mañana del 15 de agosto de 2019. Pero el avión de Ural Airlines que debía volar de Moscú a Simferopol chocó con una bandada de gaviotas a una altitud de 20-30 metros, apenas segundos después de despegar del aeropuerto de Zhukovsky.

    Las aves entraron en las tomas de aire de los motores del avión, lo que provocó que el motor izquierdo se parara inmediatamente. Luego, el segundo motor comenzó a funcionar de manera inestable, no había suficiente empuje, y la aeronave empezó a perder altura.

    No había tiempo que perder y la tripulación tomó una arriesgada decisión: realizar un aterrizaje de emergencia en un campo de maíz, que se encontraba directamente en su trayectoria.

    No era fácil lograrlo con los depósitos de combustible llenos, pero los pilotos apagaron el segundo motor y no extendieron el tren de aterrizaje. Y resultó que, en tal situación, esta decisión fue la única correcta, como enfatizó después el jefe de la Agencia Federal de Transporte Aéreo, Alexander Neradko.

    El aterrizaje se realizó en modo manual por el comandante de la aeronave. El avión consiguió aterrizar con seguridad cerca del pueblo de Rybaki, en el distrito de Ramensky de la región de Moscú, no lejos de Zhukovsky. Y lograron evitar el fuego, a pesar de tener a tope el combustible.

    El milagro del maíz

    Según el experto, el maíz ayudó a los pilotos de muchas formas, y deslizarse sobre el campo redujo el riesgo de incendio.

    El maíz no suavizó el golpe, pero proporcionó un deslizamiento sin chispas. Al aterrizar, el avión no se volcó ni se partió, con lo que el aterrizaje fue todo un éxito y no hubo víctimas mortales.

    ​En este campo, propiedad de la empresa Rusmoloko, crecían variedades híbridas de alta calidad de maíz, cuya altura es de unos tres metros. Aunque lógicamente se dañaron los cultivos, no hubo destrucción en el suelo.

    Pánico a bordo, ecuanimidad en la evacuación

    En los primeros minutos tras el inicio de la situación de emergencia, muchos pasajeros entraron en pánico, pero la tripulación logró calmarlos e indicarles las salidas de emergencia y las maniobras para una evacuación segura.

    En menos de un minuto lograron evacuar a todos mediante rampas hinchables, contó el asistente de vuelo Dmitry Ivlitsky.

    Según él, alguien intentó recoger el equipaje de mano, pero las azafatas lograron disuadirlos enseguida.

    "Todos fueron evacuados rápidamente, literalmente en menos de un minuto, creo, y 226 personas ya estaban en el campo de maíz ... Todos comenzaron a saltar juntos, uno tras otro", dijo.

    "Trabajé como siempre, todo fue como me enseñaron: desabrochar, dar el comando, abrir la puerta, evacuar a todos, ver que no haya bajas ... Esto es habilidad. Estamos entrenando constantemente", explicó Ivlitsky.

    Después de que todos abandonaron el avión, los pasajeros rodearon a la tripulación y comenzaron a aplaudirlos.

    Mientras llegaban los servicios de emergencia, los pasajeros fueron andando a lo largo de los surcos de maíz hasta el camino, guiados por el sol. Allí los esperaban la policía, ambulancias y otros servicios. Un total de 76 personas, incluidos 19 niños, debieron solicitar ayuda médica.

    Los héroes del aire

    Esta historia no tendría un final feliz sin la pericia y valentía de los pilotos y demás tripulantes, pero estos héroes no se consideran tales. Según el comandante del avión, Damir Yusupov, los pilotos estaban preparados mental y profesionalmente para una emergencia, ya que cada seis meses resuelven tales situaciones en un simulador. Gracias a estas habilidades, lograron aterrizar con éxito el avión.

    Tras el incidente, el presidente ruso, Vladímir Putin, otorgó el título de Héroe de Rusia al comandante Yusupov y al copiloto Georgui Murzin; el resto de la tripulación recibió las Órdenes del Coraje.

    Aunque no es fácil recuperarse del trauma que provoca un accidente así, ya a principios de septiembre de 2019 la tripulación estaba volando nuevamente, tras pasar lo exámenes médicos de rigor, a excepción del copiloto Murzin, que resultó herido durante el aterrizaje y permaneció de baja por enfermedad.

    En los últimos meses, varios de ellos siguieron siendo héroes para muchos, ahora de miles de rusos que quedaron atrapados en tierra extranjera debido a la pandemia del coronavirus. Entre los vuelos especiales de repatriación hubo varios de Ural Airlines. Y tras los mandos de la aeronave en algún caso, estaba el Héroe de Rusia Damir Yusupov.

    Etiquetas:
    Airbus-321, Rusia, aviación, aterrizaje
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook