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    MOSCÚ (Sputnik) — Las medias restrictivas adoptadas en Rusia para combatir el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 permitieron salvar decenas de miles de vidas, declaró el presidente ruso, Vladímir Putin.

    "En febrero y principios de marzo [logramos] ganar un tiempo precioso, hacer todo lo posible para salvar decenas de miles de vidas", dijo Putin.

    Señaló, además, que las restricciones para detener la propagación del COVID-19 en el país ayudaron a retrasar el pico de la epidemia entre un mes y medio y dos meses.

    El líder ruso apuntó que el periodo de días no laborables, entre finales de marzo y mediados de mayo, también permitió salvar vidas humanas.

    Al mismo tiempo Putin indicó que en varias regiones del país la situación epidemiológica sigue siendo complicada.

    El presidente afirmó, además, que el SARS-CoV-2 "dividió el tiempo en un antes y un después" para todo el mundo.

    Putin resaltó también que Rusia es uno de los pocos países del mundo que comenzó a producir la vacuna contra el coronavirus.

    "La vacuna en sí es extremadamente importante pero no es una panacea. Se puede hacer frente a la amenaza solo observando las medidas preventivas", apuntó.

    El presidente agregó que el sistema de salud ruso mostró que es capaz de "responder de manera eficaz a situaciones de emergencia e incrementar sus capacidades en poco tiempo".

    Sin embargo, según Putin, el coronavirus demostró que el sistema de salud tiene deficiencias que deben ser eliminadas.

    "Debemos aprender de esta situación", concluyó.

    Indicó también que las reservas de 180.000 camas en hospitales se mantienen en régimen de alerta máxima, pese a la disminución del número de casos del coronavirus.

    Putin llamó a los ciudadanos a ser cautelosos hasta que se inicie la producción de la vacuna en el país.

    Pagos a las regiones

    Asimismo, Putin declaró que la epidemia del coronavirus puso a las regiones en una posición difícil y ordenó al Gabinete que asigne otros 100.000 millones de rublos (unos 1.400 millones de dólares) a las entidades federadas para compensar los gastos.

    "La epidemia ha puesto a las finanzas regionales en una posición bastante difícil", dijo Putin.

    Subrayó que se trata no solo del aumento de los costos para el sistema de atención médica, sino también de los ingresos que perdieron los presupuestos de las regiones, incluido en relación con decisiones federales sobre exenciones y aplazamientos de impuestos.

    "En este sentido, ordeno al Gobierno que brinde asistencia financiera adicional a las regiones y asigne otros 100.000 millones de rublos (…) para compensar los costos de las regiones relacionados con la implementación de medidas nacionales para combatir la epidemia y sus consecuencias", dijo el presidente.

    Al mismo tiempo, el mandatario ordenó distribuir cuidadosamente esta asistencia.

    Rusia hasta ahora ha registrado 599.705 casos de contagio por el COVID-19, entre ellos 8.359 letales.

    Las regiones más afectadas son Moscú (216.095 casos detectados) y sus afueras (54.879), San Petersburgo (22.632), la región de Nizhni Nóvgorod (15.990) y la región de Sverdlovsk (11.311).

    Se realizaron más de 17,5 millones de test de coronavirus en todo el país. 

    Enmiendas a la Constitución

    Además, Putin declaró que las enmiendas a la Constitución de Rusia permitirían establecer unos requisitos más estrictos a la política social y mejorarían la calidad de vida.

    "En caso de su aprobación, las nuevas disposiciones de la Constitución establecerán unos requisitos mucho más estrictos a la eficacia y el contenido de nuestra política social y económica y la solución de las tareas de mejorar la calidad de vida y el bienestar de las personas", dijo Putin al dirigirse este martes al pueblo ruso.

    El presidente ruso reiteró que las enmiendas "entrarán en vigor si los ciudadanos las apoyan".

    Subrayó que "la voluntad del pueblo es de importancia principal para que se establezcan unas condiciones seguras para un desarrollo firme, dinámico y a largo plazo por años y décadas".

    Los rusos están llamados a las urnas el 1 de julio para votar un paquete de enmiendas constitucionales que especifican los nuevos requisitos que deben cumplir el presidente, los miembros del Gobierno y el Parlamento y otros cargos relevantes para la soberanía y la seguridad nacional, refrendan las garantías sociales del Estado ante los ciudadanos, modifican las funciones del Ejecutivo y el Legislativo, prohíben la secesión de los territorios de la Federación de Rusia y fortalecen el estatus del idioma ruso, entre otros aspectos.

    Además, las enmiendas limitan a dos el máximo de mandatos presidenciales de seis años que una misma persona puede ocupar, aunque esa restricción no se aplica "a la persona que ejerza o haya ejercido el cargo de presidente de Rusia en el momento de la entrada en vigor" de los cambios, es decir al líder actual, Vladímir Putin, y a su predecesor en el cargo, Dmitri Medvédev (2008-2012).

    Inicialmente, el sufragio estaba programado para el 22 de abril, pero debido a la epidemia del nuevo coronavirus Putin decidió aplazar la votación.

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    COVID-19, pandemia de coronavirus, coronavirus, Vladímir Putin, Rusia
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