SputniK
Buriatia: la república rusa en el corazón de Asia donde viven los herederos del Imperio mongol
por Denis Lukyanov

Buriatia
Foto: © Sputnik / Alexandr Makarov

La república de Buriatia se encuentra casi en el centro geográfico del continente asiático. Esta parte de Rusia destaca por su rica historia, que hunde sus raíces en la Edad Media. Su pueblo autóctono, los buriatos, son los herederos del imperio fundado por el mismísimo Gengis Kan.



Además, Buriatia es donde se encuentra el lago más profundo del planeta, el Baikal. Quienes visitan esta maravillosa tierra regresan cargados de emociones. Sputnik te cuenta todo lo que tienes que saber sobre esta increíble república de la Federación de Rusia.

Georgafía
Paisaje en Buriatia
© Sputnik / Vladimir Smirnov

Buriatia es un territorio enorme que se extiende a lo largo de la costa este del lago Baikal. Es precisamente en este punto donde sus aguas separan la república de la región rusa de Irkutsk a lo largo de más de 500 kilómetros.



Además, limita con la república de Tuvá en el suroeste y con la región de Zabaikalie al este. En el sur comparte frontera con su país hermano, Mongolia. Este límite también es parte de la frontera estatal de la Federación de Rusia.

La república de Buriatia ocupa un territorio bastante grande. La superficie de esta región se cifra en unos 350.000 kilómetros cuadrados, es decir, el 2% del territorio ruso. En otras palabras, Buriatia es más grande que Ecuador, pero más pequeña que Paraguay.



Sin embargo, en el mundo hay un país con casi la misma superficie que Buriatia, Alemania. Es impresionante, pues Buriatia ni siquiera es la región más grande de la Federación de Rusia, en cuyo territorio podrían caber muchas Alemanias.

Buriatia
Superficie
351.334 km2
Habitantes
986.109
Densidad
2,81 hab./km2
Huso horario
UTC+8

Geográficamente Buriatia pertenece a Siberia Oriental, si bien administrativamente forma parte del Distrito Federal del Lejano Oriente. Hasta 2018 perteneció al Distrito Federal de Siberia. La transferencia de Buriatia al Lejano Oriente ruso se debió a la necesidad de incluir la república en los programas de desarrollo de los que goza este distrito federal.



Buriatia posee un relieve montañoso. Tanto este como su ubicación en Siberia determinan el severo clima de la república. Los inviernos son muy fríos y secos. Los veranos, por el contrario, son bastante cálidos: durante el día hace calor, mientras que las noches son frías.

El clima en la capital buriata, Ulán Udé:

En enero: entre -27ºC y -17ºC

En julio: entre -14ºC y 26ºC

Ulán Udé

© Sputnik / Sergey Malgavko

El territorio de Buriatia está cubierto de numerosos bosques, ríos y lagos, el más grande de los cuales es el Baikal. Contiene enormes reservas de agua dulce y es considerado una de las tesoros naturales de Rusia.



Asimismo, el territorio buriato contiene numerosas reservas y parques naturales. Se puede decir con certeza que la naturaleza en la mayor parte de la república se ha preservado muy bien.

Historia
Datsán de Ívolga
© Sputnik / Alexey Boytsov

Las tribus protomongolas habitaron el territorio de la Buriatia actual ya antes de Cristo. A lo largo de muchos siglos estas tierras formaron parte de diferentes estados de pueblos nómadas regionales.

© CC BY-SA 4.0 / KoizumiBS

Gengis Kan

La historia de todos los pueblos mongoles llega a su apogeo durante la expansión del Imperio mongol, fundado en 1206 gracias a los esfuerzos por unir a las tribus mongolas de Temuyín, más conocido como Gengis Kan.



Esta época estuvo marcada por la relativa prosperidad en el núcleo del Estado mongol que incluía, entre otras, las tierras que hoy forman parte de la república.



El Imperio mongol dejó de existir a mediados del siglo XIV. Como consecuencia, el territorio actual buriato pasó a formar parte de una confederación nómada mongola conocida como Yuan del Norte, y permaneció en ella hasta la primera mitad del siglo XVII.



Aproximadamente en esta época a estas tierras empezaron a llegar los primeros exploradores rusos, quienes fundaron los ostrogs, un tipo de puestos de avanzada que se asemejaban a pequeñas fortalezas hechas de madera.

A lo largo del siglo XVII se fundaron asentamientos y monasterios rusos en las tierras alrededor del Baikal. El lago jugó un papel importante en la incorporación de este territorio en el seno del Estado ruso. Las actividades de los rusos marcaron un hito en la exploración de Siberia Oriental. En 1689 se firmó un tratado entre Rusia y el Imperio Qing en virtud del cual el río Argún pasó a ser la frontera entre los dos países.



A raíz de los tratados ruso-chinos, las tierras cerca del Baikal se incorporaron al Estado ruso, mientras el actual territorio de Mongolia fue incluido en el Imperio Qing. Después de la incorporación de nuevos territorios cerca del lago, diferentes tribus mongoles que habitaban esas tierras empezaron a consolidarse, y pronto se fusionaron en el pueblo buriato tal y como lo conocemos hoy.

© Sputnik / Yevgeni Biyatov

Monumento a Vladímir Lenin en Ulán Udé

En el siglo XIX y con el objetivo de proteger la frontera ruso-china, se creó la Hueste Cosaca de Transbaikal, una unidad militar de los cosacos del Baikal. Fue una época tranquila en la historia de Buriatia.



Uno de los momentos más importantes en la historia de la república y de Rusia en su conjunto fue la inauguración de la línea férrea transiberiana a principios del siglo XX.

Con el estallido de la guerra civil rusa, el territorio pasó de mano en mano. Primero, los bolcheviques instalaron su poder en este territorio en 1918.



Sin embargo, pronto estas tierras pasaron a gobernarlas los antibolcheviques. Hubo incluso intentos de crear un país para los buriatos, el llamado Estado Mongolia Buriatia.



Fue un Estado colchón —o Estado neutral entre dos potencias enfrentadas— que existió solo durante los tiempos de la guerra civil en Rusia. En 1920 Buriatia fue tomada por el Ejército Rojo e incorporada a la República del Lejano Oriente como una autonomía.

En 1922 el territorio se convirtió en una república autónoma en la Rusia socialista. Durante el Frente Oriental de la II Guerra Mundial los buriatos, junto con otros pueblos de la Unión Soviética, lucharon contra la invasión nazi. En 1992 la autonomía pasó a llamarse República de Buriatia y hasta el día hoy forma parte de la Federación de Rusia.

Pueblo
Jóvenes buriatas participan en una competición
© Sputnik / Yuri Somov

La población de Buriatia casi alcanza el millón de personas, pero es un número relativamente bajo para una región comparable en territorio con un país como Alemania y sus 83 millones de habitantes.



Es importante entender que entre los dos existe una enorme diferencia que sobre todo tiene que ver con las condiciones climáticas. Alemania tiene un clima mucho más clemente que el de Buriatia. De ahí surge la diferencia en el número de habitantes. Por esta misma razón en esta república la población se concentra en la parte sur. La mayoría vive en la capital, Ulán Udé, y sus cercanías.



El grupo étnico más numeroso en la república de Buriatia son los rusos, que constituyen el 66% del número total de habitantes. El pueblo autóctono de la región, los buriatos, comprenden el 30% de la poblaciñon, según el censo de 2010. En esta región conviven también tártaros, ucranianos e indígenas de Siberia, pero cada uno de estos pueblos no supera el 1% de la población total de Buriatia.

El idioma natal de la mayor parte de la población es el ruso. Los buriatos hablan su propia lengua, muy cercana al idioma mongol, si bien no son mutuamente comprensibles. El mongol y el buriato pertenecen a la familia de las lenguas mongólicas, entre las que también se cuentan otros dialectos del mongol y del calmuco en la parte europea de Rusia.



El interés por el idioma buriato ha crecido en los últimos años. El aprendizaje del idioma buriato en las escuelas es voluntario. En general, en las escuelas, en los colegios y en las universidades todo se imparte en ruso. Este y el buriato son los idiomas oficiales de la república. Todos los actos jurídicos deben publicarse en los dos idiomas oficiales.

Las dos religiones principales de Buriatia son el cristianismo ortodoxo y el budismo. La historia de la expansión del budismo tibetano en el territorio de la actual Buriatia se remonta al siglo XVII, cuando dichas creencias religiosas llegaron desde el sur de la Mongolia actual. El Imperio ruso permitió y legalizó la existencia de templos budistas en su territorio a principios del siglo XVIII. Sin embargo, con la llegada de los bolcheviques el budismo en Buriatia sufrió bastante.



No obstante, después de la II Guerra Mundial el Gobierno soviético redujo la presión sobre el budismo. En 1945 fue inaugurada una de las perlas de Buriatia, el datsán de Ívolga, una serie de templos que sirven como monasterio. Se encuentra a 36 kilómetros de Ulán Udé. La religión volvió a jugar un papel importante en la vida de los buriatos después de la disolución de la URSS. Hoy en día en Buriatia hay muchos templos y muchos otros se están construyendo.

Para ver todos los proyectos interactivos de Sputnik
© 2020 Sputnik. Todos los derechos reservados

Fotos: Sputnik, Wikimedia Commons
Texto: Sputnik
Diseño: Denis Lukyanov