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    Después del colapso de la URSS, las emisiones de gases de efecto invernadero se redujeron significativamente, compensando en un cuarto los daños causados por la deforestación en América del Sur, dicen los científicos.

    Según los científicos de Alemania, Bélgica, Estados Unidos y Rusia, la razón de esto se debe buscar en la recesión, que tuvo lugar como resultado de los eventos geopolíticos en la agricultura de los países de la antigua URSS. Debido a esto, sus habitantes comenzaron a comer menos carne, el ganado producía menos metano, mientras que las tierras abandonadas capturaban más dióxido de carbono.

    La agricultura ahora es responsable de aproximadamente una cuarta parte de todos los gases de efecto invernadero en la Tierra. El ganado los emite (en particular, el metano), las plantas forrajeras retienen el carbono en el suelo, que luego es liberado a la atmósfera en forma de dióxido de carbono. Pero no está muy claro cómo cambia exactamente la dinámica de las emisiones debido a los cambios en la producción de alimentos.

    Los autores del reciente estudio publicado en la revista científica Environmental Research Letters han descubierto cómo sucede esto en el ejemplo de la agricultura en el territorio de la antigua URSS. Utilizaron datos de la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos y el modelo GLEAM. En la ONU, este modelo se utiliza para calcular el volumen de gases de efecto invernadero emitidos por animales de granja.

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    La agricultura de las repúblicas de la antigua URSS cambió mucho en comparación con su estado antes del colapso de la Unión: de 1992 a 2011, el número de reses y cerdos se redujo a la mitad, el consumo de carne bovina, que en 1990 fue el mayor de Europa, disminuyó de 32 a 14 kg por año.

    Los autores del estudio creen que esto se debió al hecho de que después del colapso de la Unión Soviética, los países que aparecieron en su lugar comenzaron a apoyar la agricultura en mucho menor grado, los precios de los alimentos aumentaron y al mismo tiempo disminuyeron los ingresos de la población. Además, en el siglo XX se abandonaron más tierras cultivables al mismo tiempo que en cualquier otra parte del hemisferio norte. 62,6 millones de hectáreas, o el 30% de todas las tierras cultivables de la antigua URSS, permanecieron sin cultivar, lo que equivale a la mitad de todas las tierras cultivables de la Unión Europea.

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    Todo esto ha reducido significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero. Desde 1992 hasta 2011, el territorio de la antigua Unión Soviética produjo 7,61 Gt menos de equivalentes de dióxido de carbono, un 35% menos, de lo que podía. A modo de comparación: esta es una cuarta parte de la cantidad de carbono emitido a la atmósfera como resultado de la destrucción de los bosques en América del Sur durante el mismo período. Los campos abandonados, cubiertos de bosques, acumularon 4,01 Gt de equivalentes de dióxido de carbono, que es más que las emisiones de la deforestación en el Gran Chaco de América del Sur, donde se redujeron 14,2 millones de hectáreas de bosques de 1986 a 2013 , por lo que la atmósfera obtuvo 3 Gt equivalentes de CO2.

    Sin embargo, paralelamente al colapso de la agricultura, en el nuevo milenio el consumo de carne de res comenzó a crecer en el espacio postsoviético. Pero ahora, en lugar de producir carne, los países de la antigua URSS comenzaron a importarla. Por ejemplo, Rusia se ha convertido en el segundo mayor importador de carne de res en el mundo. La carne se importa principalmente de Argentina (80%), lo que significa que los argentinos la producen más. Debido a esto, las emisiones de CO2 han aumentado un 28% en este país latinoamericano.

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    Los autores del estudio creen que si se continuara produciendo carne en Eurasia, esto podría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, los científicos creen que sería posible reducir la cantidad de emisiones comiendo menos 'carne roja'.

    Etiquetas:
    URSS, efecto invernadero, agricultura, carne
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