23:58 GMT +322 Octubre 2018
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    El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el mandatario ruso, Vladímir Putin, y su homólogo francés, Emmanuel Macron, durante la final del Mundial

    ¿Por qué solo Putin tenía paraguas en la ceremonia de clausura del Mundial?

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    Rusia
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    El 15 de julio, el estadio Luzhnikí de Moscú evidenció no solo el partido entre la selección francesa y el combinado croata, sino también una fuerte lluvia que empezó precisamente durante la ceremonia de clausura del Mundial.

    El único con paraguas era Vladímir Putin, mientras que la mandataria de Croacia, Kolinda Grabar-Kitarovic, su homólogo francés, Emmanuel Macron, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y otros altos funcionarios estaban bajo la lluvia. Cuando finalmente, en varios minutos, llegaron sus paraguas, ya era demasiado tarde: estaban mojados hasta los huesos.

    "El aguacero fue tan fuerte que durante el tiempo en el que se demoraron en llevar los paraguas a Macron, Infantino y Grabar-Kitarovic, los altos funcionarios quedaron tan mojados que podrían haber participado en el concurso camisetas mojadas", sostuvo el editor en jefe de Business FM, Ilía Kopelevich.

    La final del Mundial
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    La final del Mundial
    Esta situación, grabada por cientos de periodistas en fotos y vídeos, sorprendió a la prensa británica.

    "Putin tiene un paraguas sobre su cabeza. Macron y Grabar-Kitarovic, no. Se puede ver todo a través de la camisa del entrenador de Croacia", escribió The Telegraph. 

    'Lluvia de terror', así tituló The Sun su artículo, en el que señaló que el líder ruso se mantuvo "agradable y seco" durante el aguacero. 

    Pero ¿por qué?

    Una fuente dentro del Kremlin declaró al periódico ruso Moskovski Komsomolets que los culpables de esta situación fueron los guardaespaldas de los otros jefes de Estado.

    "Al hablar de esto, uno debe inevitablemente criticar la protección que tuvieron los invitados extranjeros de alto rango. Son los guardaespaldas de un alto funcionario, deben tener preparado un paraguas. Son los responsables de la vida y la salud de su protegido", insistió el interlocutor de Moskovski Komsomolets.

    Sus periodistas recordaron que por ejemplo Macron tiene hasta un paraguas blindado, sin embargo, por alguna razón este brillo por su ausencia en Luzhnikí.

    Es más, los organizadores de la ceremonia de clausura de la FIFA también tienen su parte de responsabilidad, añadió Vladímir Shevchenko, director del servicio de protocolo del último presidente de la URSS, Mijaíl Gorbachov, y del primer presidente ruso, Borís Yeltsin.

    "Si [los meteorólogos] anunciaron el pronóstico [de lluvia] (…) los voluntarios de esta ceremonia debieron estar preparados para esto. Entonces, ¿debería nuestra guardia llevar siempre ocho paraguas para todos? Claro que no. Este fue un error de los organizadores en primer lugar", subrayó Shevchenko.

    Según la información de Moskovski Komsomolets, precisamente es gracias a Shevchenko que Putin estuvo bajo la protección de un paraguas, ya que fue introducido como accesorio oficial de un jefe de Estado en la época de Gorbachov. Antes de esto, los líderes soviéticos consideraban el paraguas como un elemento burgués y por eso apenas lo usaban.

    ¿Cómo trabajan los guardaespaldas de Putin?

    Los empleados del Servicio Federal de Protección (FSO, por sus siglas en ruso) siempre tienen un impermeable, un abrigo y un paraguas para Putin en el automóvil donde transportan al mandatario ruso. En la ceremonia de clausura del Mundial, simplemente llevaron el paraguas consigo, reveló la fuente en el Kremlin.

    "¿Has visto lo rápido que el agente que estaba de espaldas al presidente sacó el paraguas, como 'de la nada'? ¿Lo hábilmente que lo abrió y cómo lo sostenía, sin apartar la vista del perímetro?", subrayó el interlocutor del periódico ruso.

    Según la fuente, el Servicio Federal de Protección de Rusia no debería llevar ropa y paraguas para los presidentes extranjeros, es más, los guardaespaldas de los huéspedes de alto rango pueden estar en contra de este cuidado.

    Asimismo, reveló que el protocolo ruso exige a los empleados del FSO tener un paraguas que debería "aparecer sobre la cabeza" del presidente tan pronto como empiece a llover y solo se están permitidos dos colores: negro y azul oscuro.

    ¿Y por qué Putin no mostró un gesto de amabilidad y, siendo tan caballero, no entregó su paraguas a la única mujer a su lado, Grabar-Kitarovic?, preguntaron periodistas del medio ruso BFM.ru.

    Al menos, porque no era su paraguas, no lo tenía en sus propias manos, explicó Andréi Pavlov, exempleado del FSO y quien ahora se desempaña como representante de la unión de empresas de seguridad Guardia Rusa: "El hecho es que en la cohorte que protege a Putin, especialmente en el círculo interno que se encuentra a poca distancia del presidente, todos tienen su propia función, una bien definida. Incluso si Putin decide correr hacia esta mujer con un paraguas, no será muy correcto, es una violación de todas las descripciones de trabajo y deberes laborales".

    Cuando un periodista de BFM.ru le recordó que una vez Putin cubrió a Peng Liyuan, esposa del mandatario chino, Xi Jinping, con una manta en un evento oficial, Pavlov subrayó que ese fue un gesto personal de Putin, que tenía esta manta en sus manos.

    ​"Tampoco hay que olvidar la emoción del momento, simplemente podía no haber estado prestando atención, podía haber estado distraído. Mientras que a su guardaespaldas no le importaba si la presidenta de Croacia se está mojando o tenía frío: él tenía a alguien a quien proteger, tenía una función específica. Él no iba a abandonar a su protegido y no iba a correr con el paraguas. No sería alabado por eso, sería despedido. Y sobre la manta, ¿sabe usted que de acuerdo con la cultura local, Putin insultó a esa persona?", concluyó Pavlov.

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    FIFA, Gianni Infantino, Emmanuel Macron, Kolinda Grabar-Kitarovic, Vladímir Putin, Rusia