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    Lanzamiento de un misil balístico Trident II D5 desde un submarino clase Ohio (archivo)

    Nueva ojiva nuclear 'antirrusa' de EEUU, un ejemplo de lógica defectuosa

    CC0 / National Museum of the U.S. Navy / 160831-N-SS202-003
    Rusia
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    La nueva edición de la política nuclear de Washington incorporaría planes para crear una nueva ojiva nuclear de menor potencia para los misiles intercontinentales Trident II. Su objetivo: "contener a Rusia en un posible conflicto en Europa del Este". El resultado será desastroso, opinaron varios expertos encuestados por Sputnik.

    La nueva ojiva continuaría la tendencia peligrosa en el pensamiento del Pentágono, caracterizada en los últimos meses por una gradual aceptación del concepto de una guerra nuclear limitada.

    Durante todo el período de discusión acerca de los posibles cambios en la política nuclear de EEUU, la mayor preocupación de los expertos y activistas de no proliferación siempre ha sido el camino peligroso hacia la 'admisibilidad' del uso de armas nucleares tácticas.

    Vea también: La macabra implicación detrás de las 'minibombas nucleares'

    El desarrollo de la nueva modificación de la bomba nuclear estadounidense B61, la B61-12, es suficiente para hacer sonar las alarmas, ya que pretende crear un proyectil nuclear de baja potencia y alta precisión, lo que, de hecho, se acerca más a un arma convencional para usar en un conflicto, que a una de contención estratégica.

    Pero el supuesto plan de armar los Trident II intercontinentales con las mini-ojivas raya al borde del absurdo.

    Desde el punto de vista técnico, los misiles Trident son un arma de disuasión estratégica. Con alta precisión y un alcance formidable, esos misiles integraron el tipo de escudo nuclear de EEUU en su contienda con la URSS. Fueron diseñados como herramienta de único golpe —el primero y el último— contra cualquier rival.

    La idea de convertir esta arma de 'juicio final' en un portador de ojivas tácticas es "muy peligrosa", comentó el general coronel (de tres estrellas) Leonid Ivashov. 

    "Al ver un Trident II lanzándose desde un submarino, el enemigo —es seguro afirmar que se supone a Rusia— no va a saber qué ojivas porta, estratégicas o tácticas. Naturalmente, responderá con toda la fuerza, y ahí tendremos una gran guerra nuclear", advirtió.

    Más aquí: Los submarinos Ohio, el arma del juicio final de EEUU

    Lanzamiento de misil de crucero Tomahawk (archivo)
    © AP Photo / Mass Communication Specialist 3rd Class Ford Williams/U.S. Navy
    El concepto de Ataque Global Rápido, promovido en los últimos años, inicialmente contenía el prefijo 'no nuclear', recordó el militar ruso. Ahora no lo contiene, y la doctrina no descarta el uso de armas nucleares de baja potencia y alta precisión.

    La modificación de la bomba atómica B61-12 también representa este enfoque: es una bomba guiada capaz de planear hacia su blanco desde cierta distancia. Pero su mayor ventaja sería su tamaño, ya que cabe en muchos de los aviones pequeños de EEUU, como los F-16 o A-10, así como los F-35.

    Un pensamiento defectuoso

    La lógica detrás de la nueva estrategia de 'contención a Rusia en Europa' sería la presencia de un arma devastadora, pero que no llevaría a una destrucción catastrófica a gran escala para el mundo. Desafortunadamente, es innatamente fallida.

    "Los estadounidenses se equivocan al creer que es posible detonar un arma nuclear en Europa o en Oriente Medio desde el confort de su continente", considera el exdirector del departamento de contactos internacionales de la Defensa rusa, el general teniente (de dos estrellas) Evgueni Buzhinski.

    Para él, en caso de una detonación "una escalada es inevitable: el uso de armas atómicas provocará un golpe de respuesta contra la parte continental de EEUU".

    Tríada infernal: El escudo nuclear de Rusia, en acción

    A su vez, el presidente ruso, Vladímir Putin, ha expresado en reiteradas ocasiones su sorpresa respecto a las preocupaciones de los países occidentales sobre las intenciones de un supuesto ataque, y señaló que Rusia no representa una amenaza para nadie y la única tarea del país es proteger a su pueblo y sus fronteras de las amenazas externas.

    Una teoría creíble es que con tales filtraciones, se prevé presionar Rusia y responder así a los logros de la industria rusa en el ámbito de los misiles de crucero y balísticos, valoró Ivashov.

    Lea más: ¿Para qué se analizan posibles escenarios de guerra con Rusia?

    O también desatar un tipo de carrera armamentista en cuanto a las armas atómicas de carácter táctico, pero en esto Washington va a fracasar:

    "Tenemos muchos proyectos sobre las armas nucleares tácticas disponibles desde los tiempos de la Guerra Fría. Además, tenemos nuevos misiles capaces de superar cualquier defensa, y sistemas nacionales de protección aérea y antimisiles completos", aseguró el vicejefe del Instituto de Análisis Político y Militar ruso, Iván Konovalov.

    Así que, no es necesario para Rusia involucrarse en cualquier carrera, sino es importante llamar a los socios estadounidenses a que reconsideren sus planes desestabilizadores y "auténticamente peligrosos", concluyó el analista.

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    Etiquetas:
    contención, "amenaza rusa", ataque nuclear, conflicto armado, B61-12 (bomba nuclear), Trident (misiles), Tropas de Misiles Estratégicos de Rusia, Departamento de Defensa de EEUU, Leonid Ivashov, EEUU, Rusia
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