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    Una esquiadora en traje de baño en Siberia (archivo)

    Siberia, el próximo paraíso inmobiliario gracias al calentamiento global

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    Rusia
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    Si el cambio climático produce un éxodo, ¿a dónde migrará la población mundial? Algunos investigadores se han concentrado en una zona poco poblada del mundo donde el cambio climático podría mejorar las condiciones de vida: Siberia.

    Actualmente, el cambio climático ha producido el aumento del nivel de los mares, la inundación de comunidades costeras y la migración forzada a una escala sin precedentes. En 2016, 23,5 millones de personas fueron desplazadas por desastres relacionados con el clima, según las estadísticas del Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno.

    La vasta región siberiana de Rusia se extiende desde los montes Urales hacia el océano Pacífico. Sin embargo, a pesar de esta gran extensión de tierra, la densidad de población es muy baja: en promedio, solo tres personas ocupan cada uno de los más de 13 millones de kilómetros cuadrados de la zona. El territorio cuenta con extensos depósitos de petróleo y minerales, algunas de las mayores reservas de gas natural del mundo, abundantes bosques y tierra para la producción de cultivos y la cría de ganado.

    Sin embargo, para nadie es un secreto que el clima extremo de la región es el principal enemigo de la vida y el principal factor que explica por qué estos recursos todavía no han sido explotados. Y aquí es donde el calentamiento atmosférico podría convertirse en un salvavidas y hacer de estas tierras inhóspitas el próximo paraíso inmobiliario.

    Científicos del Instituto de Bosques V. N. Sukachev de la Academia de Ciencias de Rusia, liderado por la doctora Elena Parfenova, han examinado el potencial climático y agrícola de Siberia.

    Sus proyecciones, publicadas por la revista Earth & Space Science News, indican que para el año 2080, Siberia tendrá un clima más suave, menos permafrost —la capa del suelo permanentemente congelada de las regiones polares— y un aumento en el potencial de producción de cultivos, lo que conllevaría a que la población se triplique.

    Para proyectar cómo sería el clima de Siberia para el año 2080, los investigadores analizaron datos de 1.000 estaciones meteorológicas entre 1960 y 1990 y establecieron líneas base de temperaturas para enero y julio y de precipitación anual.

    Los investigadores descubrieron que para 2080, Siberia podría tener un clima más suave con menos cobertura de permafrost. Dependiendo del escenario de proyección, las temperaturas podrían aumentar 9,1 °C en pleno invierno y hasta 5,7°C en verano. Incluso, la precipitación anual puede aumentar de 60 milímetros a 140 milímetros.

    Una de las participantes del festival Grelka, en Shereguesh, Siberia
    © Sputnik / Alexandr Kriazhev
    Una de las participantes del festival Grelka, en Shereguesh, Siberia
    También encontraron que los valores del potencial paisajístico y ecológico (ELP, por sus siglas en inglés) —un indicador de la capacidad del medio de satisfacer las necesidades humanas— podría alcanzar dos categorías más arriba, lo que significa que el potencial de asentamiento humano también podría aumentar.

    En un estudio de 2011, publicado en Environmental Research Letters, Parfenova y sus colegas predijeron que "a finales del siglo XXI, el 50% —o incluso el 80%— de la Siberia central podría tener un clima adecuado para la agricultura, con los cultivos tradicionales de Siberia desplazándose hacia el norte, hasta 70 kilómetros por década. Las condiciones del suelo pondrían límites a la agricultura, pero el clima más cálido podría permitir la introducción de cultivos como el del arroz, frijoles y uvas europeas".

    De acuerdo con Parfenova, "en uno de los escenarios, la densidad de población puede aumentar hasta tres veces".

    No obstante, hay que tomar en cuenta la escasez de condiciones de la región. Es por esto que la investigadora señala que "esto no significa que la gente necesariamente irá allí. No hay ferrocarriles, y la infraestructura es pobre. Tengo algunas dudas porque nadie sabrá cuándo se derretirá el permafrost. Tal vez este territorio se transformará en un gran pantano. Pero será mejor que ahora, ya que el frío severo del invierno será más suave".

    Participantes del festival Grelka, en Shereguesh, Siberia
    © Sputnik / Alexandr Kriazhev
    Participantes del festival Grelka, en Shereguesh, Siberia
    Otro de los elementos que podría disminuir la potencialidad de la región es el proceso de descongelamiento del permafrost, una capa que tiene, según algunos cálculos, unos 1.400 gigatoneladas de carbono, lo que es más del doble de la cantidad presente hoy en día en la atmosfera. Por lo que su descongelamiento puede llevar a la liberación a gran escala de gases de efecto invernadero.

    Lo único que podría poner un freno a este negro escenario, sería que los bosques se desplacen hacia la tundra, en el norte, y actúen como un sumidero de carbono.

    Asimismo, el proceso de descongelamiento puede conducir al hundimiento del terreno, lo que puede socavar los cimientos y finalmente destruir carreteras, puentes y otras infraestructuras necesarias.

    Por lo pronto, hay algo en lo que todos los científicos coinciden: lo que será determinante para el aumento de la población será el desarrollo socioeconómico de la región.

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    calentamiento global, Siberia, Rusia