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    El acercamiento de un caza F-16 de la OTAN a la aeronave del ministro de Defensa de Rusia sobre el mar Báltico envía una señal poco amistosa a Moscú, opina Borís Rozhin, experto del Centro ruso de Periodismo Político y Militar.

    El incidente evidencia que EEUU y la Alianza Atlántica no están interesados en la normalización de las relaciones con el país eslavo y apoyan la tendencia dirigida a escalar la tensión, subrayó Rozhin en declaraciones a Sputnik.

    "Cada siguiente aproximación realizada por los aviones rusos va a ser presentada por la propaganda como una agresión, mientras que la que se efectúe por parte de las aeronaves de la OTAN será tratada como un mero acto de contención a Rusia o una demostración de fuerza", resumió el analista.

    Rozhin considera que los vuelos de la OTAN a lo largo de las fronteras del país eslavo demuestran que la Alianza Atlántica está interesada en la situación de las Fuerzas Armadas rusas. De hecho, ansían tener información sobre las regiones donde se concentran las tropas y sobre la actividad de su aviación y flota.

    Según Rozhin, Moscú responderá adecuadamente a esta maniobra.

    "Es poco probable que el Kremlin haya quedado impresionado por esta acción. A lo mejor el hecho conduce a que Rusia emprenda esfuerzos militares simétricos y asimétricos. En otras palabras, es posible que los ejercicios de EEUU y la OTAN en el Báltico sean supervisados la próxima vez por un mayor número de aviones rusos". 

    El 21 de junio, un caza F-16 de la OTAN intentó acercarse al avión en el que viajaba el ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigú. Varios instantes después de esta peligrosa maniobra, un caza Su-27 que escoltaba al avión de Shoigú se metió entre el F-16 y la aeronave del ministro de Defensa ruso y mostró su armamento mediante el balanceo de sus alas.

    Según explica Alexéi Leonkov, especialista ruso en materia militar, este tipo de balanceo de alas es una maniobra tradicional que suele realizarse por parte de los pilotos de diferentes países. De esta manera muestran al rival que poseen armas y que pueden responder en caso del peligro. 

    "Es un tipo de la advertencia (…) que solo es posible entre aviones militares. Una aeronave de combate de ninguna forma puede mostrar a un avión civil las armas que cuelgan bajo sus alas", aseguró Leonkov a la agencia rusa FAN.

    Asimismo, el especialista admite que el piloto de la OTAN podría haber intentado repetir la maniobra realizada por su colega ruso el 20 de junio. Durante aquel incidente, el piloto ruso se acercó a una distancia de 1,5 metros al avión de reconocimiento de EEUU RC-135.

    "El piloto del F-16 mostró que en la OTAN también pueden manejar aparatos complejos a altitudes y velocidades muy altas. El problema radica en que no se le permitió finalizar su peligrosa maniobra. El tiro les ha salido por la culata a causa de las acciones precisas y profesionales de nuestras Fuerzas Aeroespaciales, que han sido llevadas a cabo tras percatarse de que la vida del ministro podía correr peligro".

    Cabe mencionar que no es la primera vez que las aeronaves de la OTAN se acercan sobre el Báltico a la nave del ministro de Defensa de Rusia. Otro incidente similar ocurrió en marzo del 2016. 

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    acercamiento, F-16, Su-27, OTAN, Serguéi Shoigú, mar Báltico, Rusia
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