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    Sistema antimisiles de defensa costera Bal

    La señal que envía Rusia a sus vecinos al emplazar misiles en las Kuriles

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    Rusia
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    Los complejos Bastión y Bal en las islas Iturup y Kunashir es otra señal de Moscú a sus vecinos de que tiene la intención de salvaguardar su frontera en el Lejano Oriente, opina Alexandr Jrolenko, columnista de RIA Nóvosti.

    En las islas Iturup y Kunashir, el ministerio de Defensa ruso desplegó los sistemas antibuques Bastión y Bal para proteger las bases navales de la Flota del Pacífico, la infraestructura de la costa del Lejano Oriente y garantizar la seguridad de la navegación civil.

    "Es probable que los complejos Bastión y Bal en Iturup y Kunashir sea otra señal de Moscú a sus vecinos de que tiene la intención de conservar la frontera del Lejano Oriente en su forma actual", afirma Jrolenko.

    El autor señala que la positiva dinámica de las relaciones ruso-japonesas implica que la retórica respecto a los territorios del norte es "más bien una particularidad de la política interior de Japón que un duro enfoque en la expansión del territorio".

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    Sin embargo, el ministro de Exteriores de Japón, Fumio Kishida, declaró que Tokio no está muy conforme con el despliegue de los misiles antibuques en las islas Kuriles.

    Fortaleza inaccesible

    Rusia tiene un territorio extenso, casi el doble del de EEUU y limita por el mar con 12 países. La longitud total de las fronteras marítimas de Rusia supera los 39.000 kilómetros, recuerda el columnista.

    Desde 2015, en el Lejano Oriente se está creando un sistema unificado de defensa costera, necesaria para controlar zonas de las islas Kuriles y del estrecho de Bering y para cubrir las rutas de despliegue de la flota, así como aumentar la estabilidad de las fuerzas de combate nucleares estratégicas navales —flota del Pacífico—.

    Dos divisiones de complejos costeros, estacionados en dos islas más meridionales de las Kuriles, cubren los estrechos de Kunashir, Ekaterina, Vries, una gran zona de aguas del mar de Ojotsk y la zona oceánica.

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    "Es lógico suponer que los complejos Bastión y Bal están emplazados en otras islas, entonces las Kuriles, de hecho, se convierten en una fortaleza naval inaccesible, que en caso de acciones militares es capaz de cerrar completamente el acceso al mar de Ojotsk para las naves enemigas, aislarlo de la zona del océano y hacerlo interno para Rusia", explica el periodista.

    El gobierno japonés no dio a conocer el contenido de las recientes conversaciones entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, en Lima, pero confirmó que Japón sigue solicitando la devolución de cuatro de las islas Kuriles del sur —Iturup, Kunashir, Shikotan y Habomai—.

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    sistema antimisiles, Bastión, Bal (sistema de misiles), islas Kuriles, Japón, Rusia
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