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    Elecciones generales en Bolivia (2020) (183)
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    En la plaza San Francisco de La Paz miles de personas llegan desde todos los rincones del país para estar en la posesión presidencial de Luis Arce, este domingo 8 de noviembre. También aseguran que lo van a "resguardar" en caso de que la oposición actúe violentamente.

    En estas horas la ciudad de La Paz recibe a miles de personas, llegadas de todas partes del país, tanto de áreas rurales como urbanas. Se reúnen en la plaza San Francisco, a cinco cuadras de la Casa Grande del Pueblo, para desatar una fiesta largamente esperada.

    ​Las banderas de Bolivia, las wiphalas y las del Movimiento Al Socialismo (MAS) flamean revueltas, mientras las y los militantes del partido de Evo Morales se abrazan, ríen y cantan. Esta celebración se organizó con la finalidad de "resguardar la democracia" y vigilar que Luis Arce jure como presidente este domingo 8 de noviembre sin ningún tipo de contratiempo.

    Partidarios de de Luis Arce enn la plaza San Francisco de La Paz
    © Sputnik / Sebastián Ochoa
    Partidarios de de Luis Arce enn la plaza San Francisco de La Paz

    "Quien les habla es representante del distrito 11 de El Alto. Hoy queremos hacer conocer a nivel internacional el gozo, el regocijo que vivimos en nuestro país", dijo en medio del festejo Ninfa Maribel Cáceres.

    "Hoy nuevamente marcamos un hito en nuestra historia. Hoy se restablecen los derechos, hoy vuelve la democracia a nuestro país con la posesión de nuestros hermanos Lucho Arce y David Choquehuanca", agregó.

    "Hoy el pueblo vuelve a ganar su voz, vuelve a tener libertad de poder decir 'esto no me gusta', o poder señalar a una autoridad cuando es corrupta", expresó la dirigenta alteña.

    ​En la plaza Murillo, decenas de trabajadores montan diversos escenarios para la posesión presidencial de este domingo 8. Luis Arce Catacora, quien triunfó en las elecciones del 18 de octubre con el 55,1% de los votos, finalmente presentará a su gabinete e ingresará al despacho que ya abandonó la presidenta de facto Jeanine Áñez.

    Desde el golpe de Estado del 10 de noviembre de 2019, declararse públicamente militante del MAS acarreaba un sinfín de descalificaciones de parte de los sectores civiles que apoyaron al derrocamiento del expresidente Evo Morales (2006-2019), los cuales en ese momento se creían mayoría. Esos mismos grupos opositores (y manifiestamente minoritarios) siguen en estos días rezando ante cuarteles militares, especialmente en Santa Cruz, pidiendo a los uniformados que usen sus armas para hacerse cargo del Gobierno boliviano.

    Ese fue el motivo original de la reunión multitudinaria en la plaza San Francisco: resguardar al presidente electo Luis Arce para que pueda hacer su juramento presidencial. Pero se terminó convirtiendo en una fiesta popular, donde nadie reprimía sus gritos de amor hacia Evo Morales, así como a las y los dirigentes sociales que lucharon por recuperar la democracia.

    "Queridos hermanos de la república de Rusia: nosotros somos hermanos de la ciudad de El Alto. Nos hemos declarado en estado de emergencia ante los hechos agresivos de los denominados 'pititas', los cuales no entienden ni comprenden la victoria de nuestro binomio ganador, que son el hermano Lucho (Arce) y el hermano David (Choquehuanca)", dijo a Sputnik el alteño Óscar Flores.

    ​En la fiesta de la plaza San Francisco, este medio ruso fue muy bien recibido. La militancia del MAS reconocía que durante este último año en Bolivia, sin un Gobierno democrático, pocos medios informaron con fidelidad lo que ocurría.

    Surgimiento y caída de "los pititas"

    En Bolivia, a cualquier soga se le dice "pita". Luego de las elecciones del 20 de octubre de 2019, la oposición al MAS rechazó los resultados que daban ganador a Evo Morales para un cuarto periodo presidencial. Invocaron un presunto "fraude electoral" y salieron a las calles a bloquearlas. Pero como no eran muchos para cortar el tránsito, tendían sus sogas ("pititas") que estaban en representación de ese supuesto movimiento social.

    Luego de las elecciones del 18 de octubre, intentaron retomar la misma estratagema. Pero se encontraron con que la población ahora se asume como parte de ese 55,1% que llevará a Luis Arce a la asunción de mañana. Y ya no les permiten a "los pititas" hacer un uso abusivo de su minoría electoral.

    "Mañana el hermano Lucho va a ser posesionado en el Palacio. Nosotros estamos resguardando y defendiendo la democracia, también a nuestro futuro Presidente y a nuestro futuro Vicepresidente", comentó Flores.

    En la plaza San Francisco flameaban con júbilo las wiphalas, la bandera de los pueblos originarios de los Andes que formaron parte del Tawantinsuyu, el imperio Inca. Hace justo un año atrás, la Policía nacional se había amotinado contra Evo Morales (por ello el sobrenombre popular de "motines" les dura hasta ahora). En ese momento muchos uniformados recortaron las wiphalas que lucían sus trajes verde olivo, incluso las echaron a hogueras con algarabía.

    Ni qué hablar de la bandera azul, negra y blanca del MAS, partido que estuvo al borde de la proscripción, por exigencia de la oposición virulenta que esgrimía un fraude en las elecciones del 20 de octubre pasado. Ese supuesto "fraude" nunca pudo ser demostrado. Pero le costó a Morales una renuncia forzada, una partida al exilio y la matanza de 37 bolivianos en los primeros días de gobierno de Áñez. Fueron atravesados por balas del Ejército, según las primeras investigaciones de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

    Tanto cambió Bolivia en 12 meses, que el próximo lunes 9 de noviembre Evo Morales regresará al país proveniente de su refugio en Argentina. Será recibido como un héroe y lo escoltará una caravana de 1.000 vehículos durante tres días, hasta que llegue a su domicilio en Chimoré, Cochabamba, el próximo 11 de noviembre.

    Áñez, en cambio, tiene iniciado un proceso por delitos de lesa humanidad, al ser la responsable ideológica de las masacres de Sacaba (el 15 de noviembre de 2019) y de Senkata (el 19 de noviembre del mismo año), entre otros crímenes.

    En Santa Cruz también hay masistas

    Mientras La Paz vive su fiesta, a 850 kilómetros está la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, en el este del país, donde variados grupos de poder económico concentrados en el Comité Pro Santa Cruz denuncian que hubo fraude el 18 de octubre pasado.

    En este departamento salió primero el candidato presidencial Luis Fernando Camacho, quien obtuvo el 44,3%. Pero a nivel nacional no pudo superar el 14%. Segundo en Santa Cruz quedó Arce, con el 36,9%. Es una cifra para nada desdeñable, considerando que allí votan 1.880.000 personas.

    El apoyo de las y los cruceños fue determinante para alcanzar al 55,1%. En su departamento ni se escucha a los masistas, apabullados por el accionar de grupos violentos, como la Unión Juvenil Cruceñista (UJC), brazo armado del comité.

    Pero en la plaza San Francisco, las y los "cambas" -como se llama a quienes son de las tierras bajas bolivianas- dieron rienda suelta a su fervor por el presidente electo.

    "Vine a pelear por el voto, porque mi voto vale. Si dicen que van a hacer bloqueo contra el hermano Lucho, son unos cuántos. Pero Bolivia somos nosotros. Espero que ellos (los 'pititas' cruceños) en vez de gastar su plata en bloqueos, mejor piensenen salvar el pulmón del mundo", dijo José Augusto Castedo, cacique del pueblo Chiquitano y bombero profesional.

    Él combatió a las llamas durante los últimos meses, que consumieron 4 millones de hectáreas de bosque y selva en la región Chiquitana, de Santa Cruz.

    "Aquí nos quedamos hasta la victoria, que ya ganamos el 18 de octubre. Pero no estamos conformes hasta que no estemos con la corona, con el bastón de mando de nuestro presidente", agregó el chiquitano Castedo.

    "Juntos vamos a enfrentar las dificultades del país, así como enfrentamos a los incendios forestales: sin necesidad de dinero, porque lo hicimos de manera voluntaria", remarcó.

    Entre los diversos grupos de cruceños también estaba María Sánchez, secretaria ejecutiva de la Regional Gran Chiquitanía de la Confederación Sindical de Mujeres Campesinas Interculturales. "Hasta ahorita tenemos hermanos presos, han muerto nuestros hermanos, pasamos sufrimiento, discriminación. Pero seguimos peleando en Santa Cruz con nuestra gente", aseguró la dirigenta.

    "Estamos muy contentos de recuperar nuestra democracia. Para adelante nos vamos aponer más firmes que nunca, porque ya hemos sido golpeados, además hay tanta gente que se ha quedado sin empleo. Y en nuestras comunidades de la Chiquitanía nos falta bastante ayuda", diagnosticó Sánchez.

    "Ahora, más que nunca necesitamos reafirmar nuestra democracia. Vamos a seguir comomujeres interculturales siempre firmes en la lucha", sostuvo la líder campesina.

    La Paz, después de las elecciones
    © Sputnik / Sebastián Ochoa
    La posesión presidencial de Arce comenzará este domingo 8 de noviembre a las 10 de la mañana, en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Ya confirmaron su presencia los presidentes Alberto Fernández, de Argentina; Mario Abdo Benítez, de Paraguay; además del rey de España, Felipe VI; y el canciller de Irán, Mohamad Yavad.

    También participarán delegaciones de Chile, Estados Unidos, Rusia y Alemania, entre otras que siguen arribando al aeropuerto internacional de El Alto.

    El acto de investidura presidencial concluirá a las 15 horas, con un desfile cívico-militar.

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    toma de posesión, Luis Arce, Bolivia
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