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    El 27 de marzo, Estados Unidos se convirtió en el país con mayor incidencia por coronavirus cuando se registraron 92.932 casos. En ese momento, China se estancó en 81.897 enfermos. El 7 de abril, EEUU registró más de 10. 500 muertos por la COVID-19 superando por mucho las cifras de fallecidos registradas en el gigante asiático.

    Hoy en día Estados Unidos es considerado como un nuevo epicentro mundial de coronavirus. Sputnik te trae cuatro visiones sobre cómo es vivir en este país norteamericano en plena pandemia.

    Situación laboral

    Andrés Cuamatitla originario de Atlixco, Puebla, es uno de los millones de mexicanos que abandonaron su lugar de origen en busca de mejores días. Actualmente vive en el pueblo de Southampton en Nueva York, apenas a unos kilómetros de la Gran Manzana, donde la Universidad Johns Hopkins ubica más de 138 000 casos de contagio.

    En su comunidad mucha gente ya se ha quedado sin empleo por la contingencia sanitaria. Andrés es uno de los pocos que de momento conserva su trabajó en un restaurante cerca de donde vive y sigue saliendo de su casa todos los días, aunque tiene miedo de contagiarse.

    "Hay personas que conozco que viven al día y no sé cómo le va a hacer esa gente [para sobrevivir]. La situación está crítica aquí, no hay trabajo, las tiendas están vacías y los hospitales están diciendo que no hay respiradores artificiales", relató.

    Ulises Navarro, de Zapopan, Jalisco, comparte el miedo y la incertidumbre, pero desde la ciudad de Richland, en el estado de Washington, donde percibe otro escenario.

    "Hay mucha incertidumbre entre los latinos, el sector indocumentado, de trabajadores del campo, que están muy intranquilos porque no hay claridad. […] No se sabe qué es lo que va a pasar en cuestión de salud, en cuestión económica", comentó a Sputnik.

    Ulises trabaja en una empresa comercializadora de espárragos y arándanos, la cual procura mantener las operaciones al estar en plena temporada de cosecha de espárragos.

    "Ahora tenemos una carta que nos permite salir a los campos para ver cómo va la producción. Estamos limitados en cuanto a las salidas, pero no se puede trabajar el campo desde casa", dijo.

    También compartió los temores de la población en Richland ante la falta de empleo dado que la comunidad vive de los negocios locales: tiendas de ropa de segunda mano, restaurantes, bares, entre otros.

    Otra perspectiva es relatada por Juán Martínez de 38 años, quien es licenciado en mercadotécnia y cursa una maestría en psicología en San Bernandino, California. Por sus estudios, Juan trabaja solo medio tiempo en una empresa que se dedica a la compra de oro, plata y diamantes que actualmente se encuentra cerrada por la cuarentena.

    "Me quedé sin trabajo, ellos no me están pagando, pero apliqué por el seguro de desempleo, eso es una gran diferencia que tenemos entre EEUU y México. Aunque no me van a pagar la totalidad de lo que estaba ganando, pero un gran procentaje, eso ha sido una gran ventaja", comentó.

    Entre otras mencionó la tolerancia respecto a los pagos de renta para el periodo de cuarentena y el acceso a la prueba de COVID-19 sin costo siempre cuando se presenten los síntomas lo cual "también es un gran alivio".

    Política de Trump para contener la propagación del virus

    A las medidas que ha tomado la Administración Trump, Juán Martínez las califico como "apropiadas pero lentas” teniendo en cuenta el alto flujo de turistas, migrantes y negocios que existen en EEUU.

    A su vez, Roberto Carranco —que trabaja como ingeniero mecánico en la ciudad de Warren, Michigan, donde vive desde hace más de 7 años— considera que han sido suficientes las medidas del Gobierno estadounidense teniendo en cuenta que fueron tomadas en base a la información que provenía desde China, que no fue del todo completa para aquel entonces.

    "Cuando se habla de la reacción de la Administración Trump, no es solo él quien tiene la responsabilidad, y me parece que su staff de expertos médicos han sido bastante claros con la información y honestos en aceptar que no esperaban que el virus se desarrollara tan rápido y que fuera tan contagioso", subrayó.

    A su vez, en opinión de Andrés, las autoridades de Nueva York han podido hacer poco ante la situación, pero al mismo tiempo enfatizó que, según él, ningún gobierno está preparado para algo como esto. Ulises coincidió en la observación, pues, para él, Donald Trump no ha tomado con seriedad la situación del coronavirus porque en el Gobierno "están más preocupados por otras cosas, por lo que tienen planeado o no, y las medidas que toman son muy precarias".

    "Mis papás se preocupan mucho, porque oyen que acá hay mucha mortandad. […] Están muy asustados, pero aquí no hay más que cuidarnos. Lo pintan como un apocalipsis, pero no es tanto", añadió.

    Atención médica en EEUU

    Ulises que reside en Richland opina que el sistema de salud en Estados Unidos "no tiene las mejores condiciones, por lo que las autoridades deberían ser más estrictas con la atención, porque están dejando que esto se expanda y llegue a todos", mientras Roberto y Juán dicen que se sienten seguros en cuestión de atención médica.

    "En general la gente aquí es muy profesional y dedicada", comentó Roberto Carranco. A su vez, Juán Martínez aunque considera que los médicos mexicanos "son más comprometidos con los pacientes", subraya que el sector de salud en EEUU está al nivel de un país de primer mundo.

    Situación en México

    Lo que preocupa a varias personas tanto fuera como dentro de México es la credibilidad de las cifras oficiales respecto a los casos confirmados de coronvairus. Hasta el 7 de abril, este país latinoamericano tiene registrados 141 fallecidos y 2.758 personas contagiadas.

    "La diferencia de contagios que hay entre los dos países no la veo de otra forma más que por causa de la no disponibilidad de pruebas que confirmen la enfermedad y la falta de staff médico con suficiente conocimiento para saber como tratar el virus. México no tiene capacidad económica, ni científica para procurar pruebas tan rápido como EEUU lo ha hecho, por lo tanto la detección ha sido menor", comentó Roberto.

    Según él, en cuanto haya mas pruebas en México los números de contagiados se van a disparar y serán más cercanos a lo que se ve en los estados fronterizos de EEUU.

    Su paisano Juán Martínez, destacó el alto tráfico de EEUU como una de las explicaciones de la diferencia entre casos registrados en Estados Unidos y en México. Además, lo que más le preocupa es el acceso de la población mexicana al tratamiento médico.

    "No me gusta que en México no estén tomando en serio la situación. Esto no es un juego, es la vida real. Si yo fuera presidente, cerraría los aeropuertos, que nadie entre ni salga, para que la enfermedad no nos impacte demasiado", opinó Andrés.

    A su vez, Ulises considera que "las medidas que se toman están bien, pero no se toma tan en serio el tema" y notó que el factor económico es una de las causas por la cual los mexicanos no pueden permitirse quedarse en sus casas, tal como lo pide el Gobierno.

    "Si no tienen trabajo, no tienen que comer y si no tienen que comer, la gente empieza a tomar medidas extremas para conseguir lo que se necesita para sobrevivir. Ahí es donde empiezan las especulaciones que van a comenzar saqueos, etc. Quiero suponer que el país debe tener las reservas que pudieran apoyar de mejor manera a la población", agregó Juán Martínez, al momento de lamentar que los mexicanos en general no toman en serio muchas cosas.

    "Acabo de recibir la noticia del primer caso de mi circulo social donde una persona ya falleció por el virus. Entonces que tomen todas las medidas posibles, que tomen en serio la situación", insistió.

    A su vez, Roberto lanzó un mensaje proactivo de " leer, estudiar historia de guerras, enfermedades o crisis en la humanidad para entender como siempre encontramos la mejor manera de aguantar, recuperarnos y prosperar".
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