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    La Cooperativa Renacer S.A. en la ciudad de Ushuaia supo producir durante 16 años seguidos 1.000 electrodomésticos por día para abastecer la demanda nacional. Sobrevivió a la crisis económica de 2001 pero desde hace un año está prácticamente paralizada. Esta es la historia de sus operarios, que luchan porque su fábrica renazca otra vez.

    Desde que en 1972 el Estado argentino decidió una política para reforzar su soberanía sobre el extremo sur continental, en Tierra del Fuego, las fábricas locales produjeron celulares, televisores, microondas y computadoras para el mercado continental.

    El fin del mundo queda en Argentina y ¡es fantástico!
    © Sputnik / Patricia Lee Wynne
    Las pujantes empresas atrajeron trabajadores de todo el país, que, a pesar del frío austral, encontraban trabajos calificados y buenos salarios. Esto fue así hasta el Gobierno de Mauricio Macri (2015-2019), que liberó las importaciones de celulares y computadoras y facilitó la de electrodomésticos, atacando directamente a las empresas ensambladoras de la Isla.

    En su gestión, la provincia perdió la mitad de los empleos industriales y muchas de sus fábricas se paralizaron. Una de las que intenta sobrevivir es la Cooperativa Renacer, cuyos trabajadores ya han salvado a la empresa de la desaparición en dos oportunidades, y cuyas 160 familias son un ejemplo de persistencia en defensa de la industria nacional y la soberanía.

    Sputnik visitó las enormes instalaciones en la ciudad de Ushuaia, donde los cooperativistas recibieron a la delegación comercial rusa que viajó desde Buenos Aires, como parte de los eventos dedicados al aniversario del bicentenario del descubrimiento de la Antártida.

    Las dirigentes de la fábrica con la delegación de Buenos Aires
    © Sputnik / Patricia Lee Wynne
    Las dirigentes de la fábrica con la delegación de Buenos Aires
    Un grupo de trabajadores y trabajadoras reunidos alrededor de una mesa adornada con pétalos de flores y jarras de agua da cuenta de la austeridad que se atraviesa. Como la visita estaba pautada para el día anterior, habían comprado algunos aperitivos para agasajar a la delegación pero no pudieron hacer ese esfuerzo dos veces seguidas, pues llevan 11 meses con la fábrica parada, cobrando un sueldo de subsistencia.

    Monica Acosta, presidenta de la Cooperativa y actual legisladora provincial, encabeza la visita guiada por las instalaciones. Por las líneas vacías se pueden ver los lugares de ensamblaje de microondas y televisores y las modernas maquinarias apagadas.

    "En los mejores momentos logramos estabilidad y superamos a la fábrica ex-Aurora [que quebró en 1997] con 16 años ininterrumpidos de producción, haciendo hasta 1.000 electrodomésticos por día, entre microondas, aspiradoras y los televisores. Así estuvimos hasta el año pasado, pero llegó un momento en que no pudimos seguir subsistiendo y no pudimos pagar el crédito para el Banco Tierra del Fuego", relató.

    "Los compañeros tienen una experiencia de muchísimos años en electrónica, con ellos se van a ir los últimos oficios de las grandes metalmecánicas, desde los talleres, matricería, soldadora de punto y una cantidad de oficios que ya no se ven", comenta con orgullo y también tristeza, porque ahora están paralizados y sin trabajo.

    Mónica Acosta, presidente de la Cooperativa y legisladora provincial de Tierra del Fuego
    © Sputnik / Patricia Lee Wynne
    Mónica Acosta, presidente de la Cooperativa y legisladora provincial de Tierra del Fuego

    "Lo que tiene de importante nuestra cooperativa es que no tenemos gastos de superestructura y por eso hemos tenido algunas controversias con otras empresas, sobretodo cuando alguna empresa grande del resto del país adquiere nuestras producciones o cuando hacemos ventas locales, porque somos la única que le vende a puerta de fábrica a precio de costo a los habitantes locales".

    A pesar de esas ventajas, ahora la situación es dramática. Las 160 familias que viven de la Cooperativa cobran un sueldo de subsistencia de 13.000 pesos (200 dólares) desde hace 11 meses, pues no logran conseguir clientes y órdenes de producción.

    Sobrevivientes de la crisis de 2001

    Trabajadores de la Cooperativa reciben a la delegación de Buenos Aires
    © Sputnik / Patricia Lee Wynne
    Trabajadores de la Cooperativa reciben a la delegación de Buenos Aires

    La fábrica Aurora Grundig, que llegó a controlar 40 % de la producción y venta de electrodomésticos en Argentina, cerró sus puertas en 1996 dejando a 750 empleados en la calle sin indemnización y con salarios adeudados.

    Las plantas fueron ocupadas por los trabajadores para evitar el vaciamiento, y al tiempo se logró una negociación con los dueños, naciendo la primera fábrica obrera autogestionada de la Argentina: Metalúrgica Renacer S.A.

    Pero la empresa volvió a quebrar en 2001, tras la década de Gobierno de Carlos Menem (1989-1999), durante la cual se aplicó una política neoliberal de apertura completa de las importaciones y de privatización de las empresas públicas.

    Esto llevó a altos niveles de desempleo en todo el país, la muerte de pueblos enteros y la desesperación de millones de personas.

    En 2001 la crisis explotó y el presidente Fernando de la Rúa, que había reemplazado al peronista Carlos Menem en 1999, renunció en medio de una huelga general, cortes de ruta, manifestaciones y decenas de muertos en todo el país.

    Ante la quiebra de miles de empresas, se vivió una ola de ocupaciones de fábricas. Los trabajadores tomaban en sus manos las instalaciones para impedir el vaciamiento por parte de los dueños y defender su fuente de trabajo. Así, surgieron cooperativas autogestionadas desde Jujuy, en la frontera con Bolivia, hasta Tierra del Fuego.

    Además de ser matriceros, soldadores, electricistas, los trabajadores y trabajadoras tuvieron que hacerse expertos en contabilidad, publicidad, ventas, cobros, proveedores, promoción de productos, gerenciamiento, y tuvieron que enfrentar todo tipo de dificultades.

    Renacer una y otra vez

    Stella Maris Tolosa y Bernardita Ojeda, trabajadoras y fundadoras de la Cooperativa
    © Sputnik / Patricia Lee Wynne
    Stella Maris Tolosa y Bernardita Ojeda, trabajadoras y fundadoras de la Cooperativa

    Renacer tomó la gestión de la antigua Aurora, y en 2003 se convirtió en Cooperativa. Bernardita Ojeda, de 51 años, recuerda esos años de lucha, con sus dificultades y sus triunfos. "En 2003 conseguimos la expropiación con el título de propiedad de la fábrica y llevar adelante la Cooperativa Renacer", cuenta orgullosa.

    En ese año obtuvieron la ley de expropiación de plantas y maquinaria y el presidente Néstor Kirchner firmó el decreto de promoción industrial en cabeza de la cooperativa, lo que la habilita para producir más de 50 electrodomésticos, diversificar y exportar sin ninguna limitación, y en 2008 obtuvieron los títulos de propiedad que perfeccionaron la expropiación, un hecho muy importante logrado por muy pocas fábricas autogestionadas en el país.

    La producción fuerte empezó en 2007 y del 2010 al 2018 fabricaron dos millones de microondas, cerca de 75.000 aspiradoras, y en 2018 se ensamblaron 115.000 televisores con motivo del Mundial de Fútbol y abastecieron las marcas de algunos de los más importantes supermercados del país.

    "Costó agarrar esto sin tener un patrón, tratar de mantener la producción, buscar clientes para hacer otras cosas como microondas, aspiradoras, televisoras. Hasta tenemos una sección con inyectoras donde podemos fabricar sillas, vasos, objetos de plástico", explica Bernardita, que nació en Ushuaia y trabaja en la fábrica desde los 18 años. Madre de dos hijos y abuela de cuatro nietos, va "sobreviviendo la crisis de 2001 y la crisis de ahora, así que llevamos una historia bastante grande".

    Maquinaria parada
    © Sputnik / Patricia Lee Wynne
    Maquinaria parada

    Stella Maris Tolosa empezó a trabajar en Aurora en 1987, toda una vida. "Hemos pasado momentos muy críticos, pero siempre saliendo adelante y buscando proyectos porque es duro estar sin trabajo y no poder llevar dinero a las familias".

    Stella Maris tiene tres hijos varones y nació en Rafaela, provincia de Santa Fe, pero vino a Ushuaia cuando tenía 17 años.

    Bernardita destaca el papel de las mujeres: "En su momento éramos 76 personas que tratamos de luchar por la empresa cuando se hizo la quiebra de ex-Aurora, eran más mujeres que hombres, y siempre al frente estuvimos más las mujeres que los hombres".

    "Nos encontramos con bastantes situaciones complicadas, cortábamos las rutas en Ushuaia con la nieve y las temperaturas muy bajas, con la familia que nos tenía que apoyar, mujeres al frente de la lucha", recuerda.

    Otro de los hechos relevantes fue la construcción de un barrio para los trabajadores gracias a un acuerdo con la municipalidad y la provincia. "Nosotros autogestionamos todo el proceso para conseguir las 60 viviendas en el barrio que se llama Renacer", comenta la presidenta. La Cooperativa también tienen un bachillerato popular con orientación en el cooperativismo y este año saldrán los primeros egresados.

    En la actualidad, a los 80 trabajadores que vienen de la ex-Aurora se unieron hijos y familiares para completar el número de 160 socios.

    Sobreviviendo a Macri

    Una parte de la línea de producción de la Cooperativa
    © Sputnik / Patricia Lee Wynne
    Una parte de la línea de producción de la Cooperativa

    La apertura comercial del Gobierno de Mauricio Macri (2015-2019) fue un golpe letal para la industria de Tierra del Fuego. En sus cuatro años de gestión, la provincia perdió la mitad de los puestos de trabajo industriales.

    El Gobierno nacional liberó de impuestos a las computadoras personales y teléfonos celulares y facilitó la importación de electrodomésticos.

    "Ya hace un año que estamos con baja producción, prácticamente cero, tenemos producciones pequeñas de las cuales tratamos de sobrevivir", señala Bernardita. En todo este tiempo, los trabajadores "teníamos que sortear si comíamos o pagábamos el crédito al Banco Tierra del Fuego".

    Por eso durante 11 meses cobraron un sueldo mínimo de 13.000 pesos. "Hoy un operario que empieza a trabajar [en la provincia] gana alrededor de 40.000 pesos (entre 500 y 600 dólares), pero si tuviera antigüedad ganaría el doble por lo menos, ya que la canasta familiar aquí en Ushuaia está en 40.000 pesos", explican Bernardita y Stella Maris.

    "En el 2001 ya pasamos por una situación de estas y ahora nuevamente estamos en una situación difícil que estamos tratando de sobrellevar".

    "Ya salimos del 2001, ahora tenemos una nueva esperanza de salir de esta", agregan.

    19640: el número que identifica a Tierra del Fuego

    La Ley N° 19.640 estableció en 1972 un régimen fiscal y aduanero especial para lo que entonces era un territorio nacional que adquirió la categoría de provincia en 1990 y que tenía, según el censo de 1970, 13.527 habitantes, la mayoría chilenos.

    El objetivo de la ley fue fortalecer la presencia del Estado Nacional en la parte argentina de la Isla Grande de Tierra del Fuego, compartida con Chile y en una región estratégica entre los océanos Atlántico y Pacífico que es puerta de entrada de la Antártida.

    Casi medio siglo después, la provincia de Tierra del Fuego tiene más de 160.000 habitantes y se ha convertido en un importante polo industrial, mientras que la parte chilena de la Isla sigue prácticamente despoblada.

    Microondas listos para la distribución
    © Sputnik / Patricia Lee Wynne
    Microondas listos para la distribución

    El régimen de la Ley 19.640, que expira en 2023 y deberá ser renovado, otorga beneficios para la actividad manufacturera eximiéndola de impuestos a la importación y a la exportación, al Valor Agregado, a las Ganancias, Bienes Personales entre otros.

    Ello trajo aparejado la llegada de fábricas electrónicas líderes mundiales, como Sanyo, Philips, JVC, Toshiba, Grundig, BGH, Hewlett Packard, Nokia, Dell, Motorola, Black Berry, además de industrias petroleras y textiles.

    Durante el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), se favoreció la producción de electrónica, sobretodo gracias al plan Conectar Igualdad, mediante el cual cada niño de edad escolar recibió una netbook gratuita, en gran parte ensambladas en Tierra del Fuego.

    La única provincia argentina ocupada militarmente por una potencia extranjera

    La provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur incluye las Islas Malvinas usurpadas por el Reino Unido. La derrota argentina en la guerra de 1982 acentuó la dominación británica sobre el Atlántico Sur, una amenaza constante a la soberanía argentina sobre sus mares y riquezas naturales como la pesca y el petróleo, y la Antártida.

    De ahí que se trate de una política estratégica fortalecer Tierra del Fuego, desarrollar y defender sus ricos recursos naturales y su industria para defender la soberanía argentina en el Atlántico Sur y la Antártida.

    Por esa razón, entre otras, los esfuerzos de las 160 familias de la Cooperativa Renacer son patrióticos.

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    crisis económica, economía, trabajadores, cooperativa, fábrica, Antártida, Islas Malvinas, Tierra del Fuego, Argentina
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