Widgets Magazine
07:45 GMT +318 Octubre 2019
En directo
    El volcán Popocatepetl, en México

    El cráter del volcán Popocatépetl crece, pero la vida sigue en sus faldas

    © REUTERS / Edgard Garrido
    Reportajes
    URL corto
    Por
    0 20
    Síguenos en

    ATLIXCO, MÉXICO (Sputnik) — La vida de los pobladores agrícolas de los viveros de flores enclavados en las faldas del volcán Popocatépetl transcurre amparada en 'la voluntad divina' y observando a 'Don Goyo', como llaman al coloso que ven respirar enormes fumarolas y sacudir la tierra con estruendosas explosiones que agrandaron su cráter.

    "Estamos acostumbrados a la presencia de 'Don Goyo', la única vez que nos han evacuado fue hace 25 años, cuando despertó", dijo a esta agencia Ciriaco Juárez, quien trabaja en el más grande de los viveros que proveen las flores de pascua en Navidad, y el cempazúchitl amarillo de las fiestas de Día de Muertos.

    Los Viveros de Cabrera, en el pueblo colonial de Atlixco y a unos 20 kilómetros del cráter, lucen plenos de actividad, dominados por la iglesia en la cima del cerro San Miguel, donde está emplazado el convento franciscano de Santa María de Jesús, construido entre 1538 y 1550.

    Actividad normal en el Megaviveros, el más grande de Atlixco, que provee flores y plantas ornamentales a la región del altiplano central que barca la Ciudad de México
    © Sputnik / Víctor Flores García
    Actividad normal en el Megaviveros, el más grande de Atlixco, que provee flores y plantas ornamentales a la región del altiplano central que barca la Ciudad de México

    Desde este pueblo vivo y pintoresco continúan brotando los suministros de flores y plantas ornamentales para todo el altiplano central del país.

    "Megaviveros, dale vida y color a tu hogar todo el año", reza el rótulo gigante colgado en las alturas, mientras debajo decenas de empleados con chalecos anaranjados atienden a centenares de compradores de plantas.

    "Ya no sabemos qué sería peor, si otro terremoto o una gran erupción del volcán", dijo el encargado de dos estacionamientos repletos con un centenar de autos, al recordar el sismo de septiembre de 2017, que costó una decena de vidas y la pérdida de viviendas para casi 2.000 habitantes de Atlixco.

    Moisés Mendez Salazar, agricultor de un pequeño vivero artesanal de media hectárea, en los viveros de Atlixco, faldas del volcán Popocatépetl
    © Sputnik / Víctor Flores García
    Moisés Mendez Salazar, agricultor de un pequeño vivero artesanal de media hectárea, en los viveros de Atlixco, faldas del volcán Popocatépetl
    El destino de esta producción incesante está en los mercados de flores del altiplano central, incluida la Ciudad de México, al otro lado de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, cruzando el llamado Paso de Cortés, nombre de la ruta que recorrió hace 500 años el conquistador Hernán Cortés.

    En manos de "Don goyo"

    "Estos viveros se han beneficiado decenas de años de los minerales esparcidos por las exhalaciones de 'Don Goyo'", explicó Moisés Méndez Salazar, dueño de un pequeño vivero artesanal de apenas media hectárea.

    Esos ciclos agrícolas fueron descubiertos cinco siglos atrás por los frailes que fundaron un rosario de pueblos alrededor de los volcanes, alimentados por aguas cristalinas que bajaban de más de 5.400 metros de altitud y de las lluvias que derraman las nubes atrapadas por los colosos.

    "Don Goyo nos cuida, a veces nos asusta, pero estamos lejos de donde tira la lava", dijo el agricultor Ciriaco Juárez, mientras observaba con una sonrisa cómplice el cráter situado a 20 kilómetros, apenas ocho más del límite permitido de 12 kilómetros.

    Ciriaco Juárez, trabajador del más grande vivero de Atlixco, Puebla, en las faldas del volcán Popocatépetl , que proveen la flores de pascua en Navidad, y el Cempazúchitl amarillo de las fiestas del Día de Muertos.
    © Sputnik / Víctor Flores García
    Ciriaco Juárez, trabajador del más grande vivero de Atlixco, Puebla, en las faldas del volcán Popocatépetl , que proveen la flores de pascua en Navidad, y el Cempazúchitl amarillo de las fiestas del Día de Muertos.

    La noche del 27 de marzo pasado, una sonora explosión encendió de rojo un cono de 2,5 kilómetros de distancia desde el cráter.

    Lo único anormal que ha visto este agricultor es que "unos picos alrededor del cráter ya no se ven, y la punta del cono ha cambiado de color, se ve un poco más rojizo".

    Lo que don Ciriaco observó tiene sentido: científicos del Centro Nacional de Prevención Desastres Naturales (Cenapred) verificaron en un sobrevuelo el fin de semana pasado que las explosiones recientes causaron que el cráter se extendiera.

    "Las dimensiones del cráter interno han alcanzado 350 metros de diámetro y 250-300 metros de profundidad, y no pudo corroborarse la presencia de un nuevo domo de lava", indica un informe científico emitido el martes pasado.

    Según los vulcanólogos este es un cambio muy importante.

    Durante décadas, los pobladores intuían un ciclo periódico de formación y destrucción de un domo, el tapón de lava solidificada en el cráter interno, cuando cada ruptura liberaba energía eruptiva.

    Columna de gases se eleva desde el volcán Popocatépetl, en México
    © Sputnik / Gregorio Serrano
    Columna de gases se eleva desde el volcán Popocatépetl, en México

    Pero los espectaculares eventos explosivos recientes se presentaron sin previa formación de domos, lanzando más material incandescente con piezas del tamaño de un auto y flujos piroclásticos (mezcla de gases y materiales sólidos calientes que se mueve a ras del suelo).

    El Cenapred también detectó que el comportamiento activo comenzó a liberar energía con más frecuentes microsismos y exhalaciones por fraccionamiento de gigantescas rocas en las entrañas del volcán.

    Al destruir el más reciente domo sin dar tiempo a que se forme uno nuevo, las erupciones prueban que la chimenea volcánica está abierta.

    Las recientes emanaciones no son otra cosa que "magma profundo", que ha cambiado la composición de los gases analizados.

    Truchas estilo oaxaqueño bajo el volcán

    Esos relatos técnicos no hacen mella en la costumbre de los pobladores de dormir bajo un volcán activo, uno de los más peligrosos y observados del mundo mediante cámaras, sismógrafos, sensores de inclinación y audio, porque unas 25 millones de personas viven a menos de 100 kilómetros del cráter.

    Gregorio Serrano y su esposa Azucena de Serrano atienden atareados su restaurante popular de truchas y mojarras al horno que se crían en los estanques de los pueblos alrededor del "Popo", como también le llaman al volcán.

    Son recetas tradicionales de su tierra natal, Oaxaca (sur), sazonadas con salsas de chiles y hierbas aromáticas, rellenas de queso y horneadas a leña.

    "No hemos practicado ningún simulacro; sabemos que tenemos que salir corriendo hacia Izúcar de Matamoros (este), cada quien se imagina lo que va hacer", dijo sonriendo Gregorio Serrano, apenas imaginando la eventualidad.

    Columna de gases se eleva desde el volcán Popocatépetl, en México
    © Sputnik / Gregorio Serrano
    Columna de gases se eleva desde el volcán Popocatépetl, en México

    La familia completa trabaja en el negocio, mientras la madre de Azucena atiende a los bebés y su pequeño vivero artesanal, alimentado por las aguas de una acequia que baja desde las colinas.

    Una decena de mesas están repletas, y nadie comenta la actividad volcánica que puede observarse en una lenta fumarola blanca como una nube que corona a "Don Goyo".

    Para saciar el interés del periodista, el dueño del restaurante se acercó a compartir las fotos que tomó del volcán en plena erupción con su celular y otras recibidas de familiares y amigos.

    Al día siguiente de la explosión que cimbró puertas y ventanas a 60 kilómetros a la redonda, la alerta volcánica fue elevada a Amarilla Fase 3.

    Ese nivel es solo una escala antes de la Alerta Roja Fase 1, que ordena evacuaciones inmediatas de unas 100.000 personas de los poblados más cercanos al cráter.

    La alerta Amarilla Fase 3 preventiva ordena verificar refugios, reparar rutas de evacuación y practicar simulacros de evacuación, que hasta ahora no se han realizado, porque apenas existe un nuevo "mapa de riesgos", que casi nadie atiende.

    Etiquetas:
    sociedad, Volcán Popocatépetl, México
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik