23:33 GMT +324 Noviembre 2017
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    Carteles a favor de la celebración del referéndum catalán

    A siete días para el referéndum catalán: sentimientos, claveles y papeletas por la tarde

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    Fernando Salgueiro
    Referéndum sobre la independencia de Cataluña (2017) (107)
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    Los miles de turistas que durante las últimas semanas pasean por las calles de Barcelona se han encontrado con más banderas independentistas que de costumbre. Ya no solo cuelgan de balcones, algo que se lleva repitiendo desde hace más de cinco años —desde la 'diada' de 2012—, ahora también están en las calles y en las plazas.

    Sputnik ofrece desde Barcelona los detalles de los preparativos del referéndum catalán que se celebrará, según lo planificado, el próximo 1 de octubre. 

    Un debate que arrastra a todos

    A una semana del referéndum, las manifestaciones a favor de que se celebre la consulta siguen celebrándose. Los últimos acontecimientos en Cataluña dirigidos a 'desactivar' el referéndum han llevado a una situación en la que los jóvenes nunca se habían encontrado: se debate de política en todas partes.

    En los bares, en las plazas, en las calles, en los ascensores de las casas, en las cafeterías… Sputnik, que recorrió la capital catalana buscando la voz de la calle, fue testigo de cómo personas de todas las edades en las terrazas de los bares, una tarde de sábado, se preguntaban "¿qué pasará el 1 de octubre?".

    Pequeños grupos de amigos reunidos alrededor de sus jarras de cerveza debatían sobre qué votar, cómo votar, por qué votar —o por qué no hacerlo— y los últimos movimientos del Gobierno central y de la Justicia española. Esta ya no es una imagen excepcional, sino que tiende a repetirse.

    Un voto de castigo

    "Cuando nos han consultado sobre la independencia durante los últimos años, yo siempre he votado que no, pero esta vez votaré que sí", dice a Sputnik Jordi, vecino de Barcelona, mientras conversa con sus amigos en un bar del barrio del Eixample, en el centro de la ciudad.

    "Nunca he estado a favor de la independencia. Siempre he creído que es una opción muy radical y que, antes de pasar por ella, era mejor considerar otras opciones como la reforma del Estado. Pero lo de las detenciones, lo de prohibir a la gente organizar conferencias para explicar el referéndum y lo de enviar a Barcelona 7.000 agentes de policía es demasiado", dice, mientras asegura que su enfado lo comparten no pocos catalanes.

    Este voto de castigo surge del descontento de aquellos que sienten que su ciudad "está siendo ocupada" por Madrid. Las detenciones del 20 de septiembre contra miembros del Gobierno catalán, aunque legales, han levantado una ola de indignación que se puede sentir en las calles. Y es que, como asegura Jordi, "el pueblo catalán es muy sentimental".

    A las detenciones se suman los dos cruceros que fondean en el puerto de Barcelona, destinados a albergar a miles de agentes de policía, garantes del orden público por si el ambiente adquiere otros matices. Ninguno de estos hechos se le escapa a los que hablan sobre el referéndum catalán en bares, plazas, calles y ascensores.

    "Votaré y votaré que no"

    Clara, una universitaria malagueña que vive en Barcelona desde hace cuatro años, está de acuerdo con Jordi: "Barcelona está en estado de excepción". Está sentada en otra mesa y se acerca espontáneamente para dar su opinión. "Me interesa el tema y os he oído hablar de él", dice. "Creo que es el tema más trascendental en décadas y uno que nos toca a todos", afirma.

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    No le gusta el cariz que ha tomado el debate sobre la independencia y tampoco está satisfecha con la ausencia de uno más importante al que nadie puede responder con seguridad: ¿cómo sería una Cataluña independiente?

    Durante los últimos días Barcelona se ha llenado de carteles a favor del referéndum del próximo 1 de octubre
    © Sputnik/ Fernando Salgueiro
    Durante los últimos días Barcelona se ha llenado de carteles a favor del referéndum del próximo 1 de octubre

    "Votaré y votaré que no. Votaré que no porque no tengo ni idea de cómo será esa supuesta Cataluña. No ha existido un debate sano en el que los que están en contra de la independencia hayan podido exponer sus argumentos (…) Tampoco los que están a favor nos han dicho qué plan tienen. Lo único que nos han dicho es que España es muy mala y que eso es suficiente para irse", nos dice Clara, que asegura que al día siguiente irá a una de las manifestaciones a favor del referéndum porque "no es normal que no solo no nos dejen dar nuestra opinión, sino que no la quieran ni saber".

    Sin papeletas

    Estudiantes ocupan el Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona
    © Sputnik/ Fernando Salgueiro
    Estudiantes ocupan el Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona

    "No es una manifestación a favor de la independencia, sino a favor de la libertad de expresión". Es lo que dicen las decenas de carteles a favor del referéndum en el lugar de Barcelona que se ha convertido en el centro neurálgico de las proclamas independentistas: Plaza Universitat.

    La manifestación del 24 de septiembre, una de las más multitudinarias de los últimos días, congregó a cientos de personas delante de una universidad que está siendo ocupada por estudiantes desde el 19 de septiembre en señal de protesta.

    Sputnik intentó ingresar al recinto universitario, pero se encontró con un grupo de personas de la plataforma Universitats per la República que bloqueaba la entrada. "Está prohibido entrar hasta las tres y media de la tarde por motivos de seguridad", dice una de las organizadoras. En la mano izquierda sujeta un megáfono con el que lanza el mismo mensaje cada cinco minutos: "no nos quedan papeletas, volveremos a tener hoy por la tarde". Quieren que aquellos que hace unos días incautaron dos millones de papeletas sepan que están preparados.

    La manifestación del 24 de septiembre en Plaza Universitat pilló a los turistas desprevenidos. En la imagen, a la derecha, un escocés agarrando una bandera independentista.
    © Sputnik/ Fernando Salgueiro
    La manifestación del 24 de septiembre en Plaza Universitat pilló a los turistas desprevenidos. En la imagen, a la derecha, un escocés agarrando una bandera independentista.

    '¿Quiere que Cataluña se convierta en un Estado independiente en forma de república?', puede leerse en las papeletas.

    El poder de los claveles

    Los agentes lograron proteger bien la manifestación de la Plaza Universitat. 11 furgonetas de los Mossos d'Esquadra, la policía catalana que depende de la Generalitat —el Gobierno catalán—, custodiaban las calles que desembocan en la plaza para cortar el paso a los vehículos. "Toda precaución es poca", dice a Sputnik un Mosso con un fusil en las manos. Imposible no recordar la masacre del 18 de agosto, cuando una furgoneta entró en la zona peatonal más concurrida de toda Cataluña.

    Un operativo de los Mossos d'Esquadra cortando el acceso a una manifestación multitudinaria a favor del referéndum en Cataluña cerca de Plaza Universitat
    © Sputnik/ Fernando Salgueiro
    Un operativo de los Mossos d'Esquadra cortando el acceso a una manifestación multitudinaria a favor del referéndum en Cataluña cerca de Plaza Universitat

    Que en los últimos días los Mossos se han convertido en un objeto codiciado por el Gobierno central es un secreto a voces. El ministro del Interior catalán, Joaquim Forn, dejaba caer desde Twitter un mensaje casi enigmático el 23 de septiembre: "los Mossos no renunciarán a ejercer sus competencias en lealtad al pueblo de Cataluña".

    Desde la cuenta oficial de la policía catalana también reafirmaron su voluntad de seguir cumpliendo con su deber: "continuaremos trabajando como hasta ahora, ejerciendo nuestras competencias para garantizar la seguridad y el orden público y estar al servicio del ciudadano".

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    Los mensajes llegaban después de que el fiscal superior de Cataluña comunicara al jefe de los Mossos d'Escuadra, el 'major' Josep Lluís Trapero, que un mando único del Ministerio del Interior español coordinaría todas las fuerzas policiales presentes en Cataluña.

    Un vehículo de los Mossos d'Esquadra cortando el acceso a una manifestación a favor del referéndum. La gente decoró el auto con claveles en señal de solidaridad.
    © Sputnik/ Fernando Salgueiro
    Un vehículo de los Mossos d'Esquadra cortando el acceso a una manifestación a favor del referéndum. La gente decoró el auto con claveles en señal de solidaridad.

    Los claveles sobre los vehículos policiales de los 'mossos' ya se han convertido en una escena habitual, claveles de gratitud y de reconocimiento. Un agente catalán comenta: "como cuerpo policial no podemos hacer propaganda, pero por lo menos podemos tener claveles".

    Tema:
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    Etiquetas:
    referéndum, independencia, Cataluña, España
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