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    Clínica construida por voluntarios rusos abre sus puertas en GuatemalaLos niños disfrutan durante la inauguración de la clínica

    Desde Rusia con amor: clínica con alma rusa abre sus puertas en Guatemala (fotos)

    © Foto: Health and Help © Foto: Jose Ruano
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    Óscar Segura
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    El pasado 24 de febrero el remoto pueblo de Chuinahtahuyup, en Guatemala, y muchos de los pueblos y villas aledaños estuvieron de fiesta. ¿La razón? La inauguración de una clínica que prestará atención médica a más de 15.000 personas, resultado del esfuerzo y el trabajo conjunto de voluntarios rusos, guatemaltecos y de otras partes del globo.

    El día más esperado

    El 16 de julio de 2016 los primeros voluntarios del equipo de Health&Help, en su mayoría de origen ruso, pusieron la primera piedra de su clínica, un sueño que había nacido tiempo atrás en la mente —y en el corazón— de Victoria Valikova, una médica rusa especializada en enfermedades infecciosas que después de prestar sus servicios de salud por diversos países de América Latina decidió dar un paso más y construir una clínica para ayudar a las personas más necesitadas de la región. 

    En el año 2015 Victoria empezó la recolección de donaciones y la planeación de la clínica. Un año y siete meses después, tras haber superado muchos obstáculos y vivido momentos inolvidables, el equipo de Health&Help abre las puertas de su clínica, listo para recibir a miles de personas que hasta ahora no tenían un centro de asistencia médico cercano. Cientos de personas se acercaron a presenciar el evento, desde los miembros del Gobierno local hasta los niños de las escuelas de la zona, e incluso los padres de algunos de los voluntarios, que viajaron desde Rusia para presenciar el resultado del trabajo de sus hijos. 

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    Apertura de la clínica

    Pero durante la inauguración, la sonrisa de Victoria sobresalía sobre las demás. En diálogo con Sputnik, Victoria nos habló de los sentimientos que la invaden al ver hecho realidad, después de tantos años de esfuerzo y duro trabajo, el primero de muchos proyectos. 

    "Estoy muy feliz. ¡Es imposible explicarlo con palabras! Para nosotros esto es más que un edificio; es un hijo al que dimos a luz por casi ocho meses. Pero esto no es el final, sino el principio del camino: la clínica está construida, ahora debemos asegurarnos de que funcione establemente y con calidad". 

    Un largo y duro camino 

    Aunque una vez alcanzada la meta el camino parece menos duro, en realidad fueron muchas las dificultades que tuvieron que superar Victoria y su equipo de voluntarios para lograr abrir la clínica en Chuinahtahuyup. Entre otras cosas, la clínica abrió varios meses después de lo planeado, por las diferencias entre el estilo de vida de los voluntarios y de los habitantes locales.   

    Un pueblo indígena en Guatemala
    © AFP 2019 / Johan Ordonez
    "Resultó que no tuvimos en cuenta la velocidad de trabajo y la difícil situación financiera de los trabajadores locales, quienes en muchos casos no podían faltar al trabajo en el campo, por lo que no podían ayudarnos con la edificación. Esto retrasó la construcción varios meses", nos revela Victoria. 

    Otras dificultades, como el inesperado frío de las montañas guatemaltecas, que afectó incluso a los voluntarios rusos, y los contratiempos con el sistema de correo en Guatemala, fueron problemas que tuvieron que ser solucionados sobre la marcha. Sin embargo, Victoria recuerda con alegría y desenfado los curiosos errores que tienen lugar en esta clase de proyectos. 

    "Nosotros muy raramente —aunque sería mejor decir nunca— rechazamos donaciones de medicinas. Ahora la pregunta es qué vamos a hacer con varios miles de pastillas contra la eyaculación precoz en mitad de un pueblito guatemalteco [risas]". 

    Los primeros pacientes de la clínica
    Los primeros pacientes de la clínica

    Una experiencia inefable

    Sergio Castillo, médico cirujano guatemalteco y mano derecha de Victoria en el proyecto, reveló a Sputnik que la experiencia vivida en el pueblo de Chuinahtahuyup ha sido una fuente de crecimiento personal y profesional inmensa. 

    "Desarrollé una idea clara de la realidad en salud, social, política y cultural no solo de Guatemala sino de las distintas naciones de donde nuestros voluntarios provienen. Como médico, esto es aplicable a la práctica clínica ya que los distintos hábitos, costumbres y entornos pueden ser etiología de diversas patologías de nuestros pacientes. Sabiendo ello podemos desarrollar planes de prevención y reforzarlos con comportamientos positivos de otras culturas como, por ejemplo, la rusa", explica Sergio. 

    Sergio explica que en el transcurso del proyecto tuvo que ejercer no solo sus funciones como médico, sino también ser de vez en cuando constructor, conductor, comerciante, fontanero, mecánico y carpintero, entre otros. Como médico, "poniéndose en los zapatos de otro se puede comprender con claridad el padecimiento de nuestros pacientes", subraya el joven guatemalteco. 

    La nueva clínica bajo la noche guatemalteca
    La nueva clínica bajo la noche guatemalteca

    La 'mano' de Rusia

    Entre los voluntarios que trabajaron en la construcción clínica se encuentran los arquitectos rusos Mijaíl Shishin y Lisa Shíshina, quienes se encargaron de la planificación del edificio. En diálogo con Sputnik, Lisa nos reveló que además de aplicar sus habilidades arquitectónicas, ellos tuvieron la oportunidad de conocer una parte del mundo completamente diferente e intrigante. 

    "Además, es muy interesante trabajar con recursos limitados, ya que te enfrentas a problemas inesperados que deben ser solucionados sobre la marcha", explicó. 

    La clínica fue finalizada en poco más de 7 meses sin cambios notorios en el proyecto inicial, lo que significa que la preparación y la planificación fueron muy bien hechas.

    "El mayor problema fue la falta de ayuda profesional de construcción. Pero esto también fue beneficioso, pues aprendimos a construir con nuestras manos, desde los cimientos y los enseres hasta la electricidad y los muebles".

    Detalles arquitectónicos de la clínica
    Detalles arquitectónicos de la clínica

    Mijaíl y Lisa también se quedan sin palabras a la hora de explicar sus sentimientos ahora que la clínica ha sido finalizada y ha empezado a funcionar. 

    "Es un sentimiento especial cuando empiezas a vivir en un edificio que tú mismo proyectaste y construiste con diligencia durante varios meses; cuando empiezas a usar todas sus funciones y descubres que todo es muy conveniente; cuando los espacios creados empiezan a cobrar vida y son verdaderamente cómodos; cuando en la cocina se preparan frijoles, en el patio crece el césped y a la clínica empiezan a llegar los primeros pacientes".

    El presente y el futuro

    La clínica ha abierto sus puertas, pero todavía queda mucho trabajo por hacer. El equipo de Health&Help continúa con la búsqueda de voluntarios médicos en todo el mundo, personas que vendrán a Guatemala a continuar la labor empezada por Victoria y por Sergio. 

    "La gente de escasos recursos del área rural presenta muchas limitaciones ya que en Guatemala, como en muchos lugares, la diferencia de clases y la injusticia social son factores marginales. Lamentablemente el dolor más fácil de soportar es el dolor ajeno. El equipo de Health&Help está luchando por cambiar esta situación, brindando ayuda humanitaria a quien carece de oportunidades, llevando atención médica integral sin distinción de ninguna clase", explica Sergio.

    "La clínica es una fuente de ayuda que está teniendo una repercusión positiva en las personas locales y de todo el mundo. Nosotros servimos como intermediarios para que los donantes de buen corazón puedan brindar ayuda a las personas de escasos recursos", añade.  

    Victoria visitando a una de sus pacientes
    Victoria visitando a una de sus pacientes

    Pero la alegría de haber terminado un proyecto viene acompañada de la expectativa de empezar el siguiente. Desde hace varios meses, Victoria Valikova viene planeando uno nuevo: la construcción de un orfanato en Haití, un país que sufrió muchísimo por el terremoto del 2010 y el paso del huracán Matthew en 2016. 

    "Queremos construir un orfanato en Haití. La idea se le ocurrió a Karina Basharova, directora ejecutiva de Health&Help, durante un viaje por ese país. Una enorme cantidad de niños vive en las calles y nosotros podemos cambiar esa situación. El proyecto está planeado para el 2018, al igual que algunas otras ideas. Pero el lanzamiento y la finalización exitosa de esta clase de iniciativas dependen de la financiación. Por eso seguimos buscando activamente patrocinadores y haciendo de este mundo un lugar mejor", subraya la médica rusa. 

    Son muchos los sacrificios que jóvenes de todo el planeta hacen para poder llevar a buen puerto esta clase de proyectos, destinados a ayudar a las personas más necesitadas del mundo, pero Victoria sabe que la felicidad de ver la sonrisa de una persona que meses atrás solo podía soñar con recibir atención médica no tiene precio. 

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    voluntariado, clínica, Guatemala, Rusia