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    Pocos en El Celler de Can Roca esperaban ascender del segundo al primer puesto de los 50 Mejores restaurantes. Pero en su masía de Girona, en Cataluña, no tardaron en celebrar el galardón de la reconocida revista Restaurants y lo hicieron en equipo, como es la norma de la casa, según cuenta Teresa González a Sputnik Nóvosti.

    "Éste es mi segundo año en El Celler de Can Roca, he vivido cómo fue bajar del primer al segundo puesto en 2014 y este año he podido disfrutar de la experiencia de ascender al primer puesto de nuevo", explica la joven profesional, de cuna donostiarra.

    González es miembro del equipo de la Masía I+R, el centro de investigación y desarrollo que la familia Roca dispone en una antigua masía reformada en el noreste de España.

    Con la noticia aún reciente, González comparte con esta agencia las emociones vividas con sus compañeros durante las 24 horas que duró la celebración en Girona.

    Los dueños del restaurante, los hermanos Joan, Josep y Jordi, junto a sus respectivas parejas, acudieron a la gala de premios celebrada en Londres la noche del 1 de junio, mientras el resto del equipo y familiares se reunía en el restaurante de los padres, Can Roca, para ver en directo la ceremonia, lo que es ya una tradición en esta familia.

    Hermanos Joan, Jordi y Josep, dueños del restaurante
    © AP Photo / Lefteris Pitarakis
    Hermanos Joan, Jordi y Josep, dueños del restaurante

    La gala comenzó con las expectativas bajas, sin esperanzas de ascender del segundo puesto y con los más pesimistas anticipando incluso un posible descenso en la lista. El ambiente cambió cuando el restaurante danés Noma fue relegado del trono y situado en el tercer puesto. Fue entonces cuando los nervios afloraron y se produjeron los primeros gritos de alegría y los abrazos.

    "Cuando se hizo oficial que éramos los primeros hubo una lluvia de cava y todo el mundo saltaba y se abrazaba. Fue muy emocionante compartir un momento así con un equipo con el que uno pasa tantas horas al día. Lo celebramos todos junto a los padres de los tres hermanos, sus hijos, extrabajadores y amigos de la familia", recuerda González a Sputnik Nóvosti.

    La celebración duró toda la noche, tanto en el restaurante Can Roca, como por las calles de Girona, pero lo mejor estaba aún por llegar.

    Al día siguiente de la gala de premios, el equipo comenzó a llegar a la finca de la familia Roca para afrontar otro día de trabajo, pero se encontraron con una mesa dispuesta para unos 80 comensales. "Era para nosotros", se enorgullece la donostiarra.

    Los hermanos Roca habían organizado una arrozada en el jardín para los trabajadores de El Celler de Can Roca, la heladería Rocambolesc, la masía de eventos Mas Marroch, y otros trabajadores del "universo Roca".

    La fiesta, con DJ incluido, duró desde las 10 de la mañana hasta las 19 de la tarde, cuando bajaron al Ayuntamiento de Girona para asistir al homenaje que les habían preparado las autoridades locales.

    A pesar de la emoción y el largo día de celebraciones, en El Celler de Can Roca tienen claro que un premio así es fruto de un trabajo constante y bien hecho, y es por ello que ese mismo día hubo servicio de cenas en el restaurante.

    "Lograr un éxito como este requiere no perder el ritmo y seguir trabajando como lo hemos hecho hasta ahora", cuenta González cuando se le pregunta sobre el efecto que puede tener obtener, por segunda vez, el primer puesto en la lista de los 50 Best Restaurants.

    "Es una casa y un equipo muy humilde, con los pies en el suelo, donde se va a seguir haciendo lo que se hace y manteniendo el listón donde está", añade.

    Restaurante El Celler de Can Roca en Girona
    © AFP 2019 / Quique Garcia
    Restaurante El Celler de Can Roca" en Girona

    Previsiblemente las reservas aumentarán gracias a este galardón, pero el hecho de que el restaurante esté lleno para los próximos once meses hace dudar de si será posible acomodar a más clientes.

    Por las palabras de González, se puede apreciar lo unido que está el equipo. Realmente se sienten como un miembro más de la familia Roca.

    "Las personas que trabajan aquí son increíbles, muy especiales. Los hermanos tienen una capacidad enorme fichando al equipo. Se cuida mucho a los trabajadores y da gusto trabajar con las condiciones que hay aquí", recalca.

    Parte del equipo de El Celler de Can Roca
    © AFP 2019 / Quique Garcia
    Parte del equipo de El Celler de Can Roca

    Ella es una de las alumnas de la primera promoción del Basque Culinary Center, centro de formación e investigación de las Ciencias Gastronómicas ubicado en San Sebastián, al norte de España.

    González viene de una familia hostelera y esta es su segunda etapa en el clan Roca, donde ya estuvo de prácticas en sala, y donde ahora realiza su proyecto de fin de carrera sobre la filosofía de maridajes de El Celler de Can Roca.

    "Los hermanos son lo más humilde y más cercano que puedas imaginar. Este es para mí el mejor sitio donde he estado y voy a estar jamás, espero quedarme", concluye Teresa González.

    Etiquetas:
    El Celler de Can Roca, Teresa González, España, Cataluña
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