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    Pope Francis waves as he arrives to lead his Wednesday general audience in Saint Peter's square at the Vatican June 17, 2015.

    ¿Quién era la comunista paraguaya que influyó al Papa argentino?

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    Esther fue jefa de Jorge Bergoglio en su primer empleo, en los laboratorios Hickethier Bachmann, de Argentina cuando él tenía 17 años y ella vivía exiliada de la dictadura de Higinio Morínigo en Paraguay. El actual Papa considera a la paraguaya una de las maestras de vida que más influyeron en su formación humanista.

    La historia de Esther Ballestrino revive los dramas de las Madres de Plaza de Mayo. El 8 de diciembre tiene un significado especial para la familia Careaga Ballestrino, así como para la comunidad de migrantes paraguayos en Argentina.

    Se cumple otro aniversario del secuestro de Esther, y es la celebración de la festividad de la Virgen de Caacupé, en las cuales el actual Papa participó numerosas veces cuando era arzobispo de Buenos Aires, especialmente en la parroquia Virgen de Caacupé, en la Villa 21 de Barracas.

    La amistad entre el Papa y la doctora que hablaba de Marx nació por casualidad. Eran los años 50 y Jorge Mario Bergoglio conoció a Esther Balestrino cuando acababa de terminar el colegio secundario, un hijo de inmigrantes italianos que exploraba el el camino hacia la universidad.

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    Esther era bioquímica farmacéutica y en el Paraguay de los años 40 había sido activista marxista, fundadora del primer movimiento de defensa de los derechos de las mujeres (Movimiento Femenino del Paraguay) y de los trabajadores rurales.

    Perseguida por la dictadura militar de Higinio Morínigo se refugió en la Argentina en 1947, donde contrajo matrimonio con Raymundo Careaga, con quien tuvo tres hijas. Radicada en Buenos Aires, ejerció la profesión de bioquímica colaborando en importantes investigaciones y publicaciones científicas.

    La hija mayor de Ballestrino, Ana María fue secuestrada ilegalmente por la dictadura militar argentina en junio de 1977, lo cual llevó a Esther a juntarse con otras madres de detenidos desaparecidos para indagar la situación de su hija, así como de su yerno Manuel Caros Cuevas, pareja de su otra hija, Mabel, también detenido y desaparecido.

    En su homilía pronunciada en la catedral de Buenos Aires en ocasión de la visita de la imagen de la Virgen de Caacupé en noviembre del 2010, Bergoglio destacó su admiración hacia la mujer paraguaya expresando su deseo de que el Comité del Premio Nobel de la Paz le otorgue el citado galardón.

    "A mi juicio la mujer paraguaya es la mujer más heroica de América. Después de la guerra (de la Triple Alianza) quedaban ocho mujeres por hombre e hizo esa gran opción de tener hijos, ¿no? Para salvar la Patria, la lengua, la cultura y la fe", destacó Bergoglio.

    "Yo desearía que algún día el Comité del Premio Nobel le otorgara el Premio Nobel ¡a la mujer paraguaya! Por haber salvado la cultura, la patria… ¡heroica! ¡La propongo!".

    Francisco escribió en 2015 una carta a Ana Silvia Fernández, nieta de la luchadora paraguaya desaparecida en 1977 en Argentina, relatando el encuentro que tuvo con sus hijas Ana María y Mabel, durante su visita al Paraguay.

    El misterio sobre la biblioteca marxista de Balestrino se mantuvo oculto cuatro décadas, hasta la visita del Papa ese año. Bergoglio conservó los "libros comunistas" de Esther y en 2015 los devolvió a sus hijas.

    Este episodio fue significativo considerando algunas acusaciones que se difundieron contra Bergoglio y su supuesta relación con las ideas comunistas. En todo caso revelan la personalidad del Papa Francisco y su humanismo.

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    comunismo, religión, madres, América Latina
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