02:16 GMT +314 Diciembre 2019
En directo
    Un niño reza con un rosario

    Arrestan a una monja en Argentina por complicidad en abusos de niños sordos

    © CC0 / Pixabay
    Religión
    URL corto
    220
    Síguenos en

    El abuso sexual de menores por parte de religiosos en una institución de enseñanza de Argentina volvió a la opinión pública. La Justicia de ese país envió a prisión a una monja que elegía a los niños más sumisos para que los sacerdotes luego abusaran de ellos.

    El nombre de la monja Kosaka Kumiko evoca un tormento para varios niños que pasaron por el Instituto Provolo. Esta entidad educativa, vinculada a la Iglesia Católica, se volvió tristemente célebre por los repetidos abusos que cometieron sus miembros hacia los alumnos, en su mayoría sordos o con otros tipos de discapacidades.

    Kumiko se mantuvo prófuga de la Justicia durante más de un mes, pero se entregó el 3 de mayo a la Policía en Buenos Aires. Fue trasladada a declarar el 5 de mayo a Mendoza (centro-oeste), provincia donde estaba radicado el caso por el que se había pedido su captura y que ya llevó a cinco personas tras las rejas.

    La religiosa de origen japonés identificaba a los golpes a los niños más sumisos —los que se quejaban menos— para remitirlos a los curas, que luego abusaban sexualmente de ellos. Una vez consumada la violación, se encargaba de esconder las evidencias. Los testimonios de las víctimas indican que Kumiko también participaba activamente de las vejaciones.

    Más: El papa es "ambiguo" al exonerar a pederasta y reivindicar a Romero 

    "Con sus golpes lograba entender el nivel de vulnerabilidad de los menores. Si el nivel de vulnerabilidad era muy alto, terminaban siendo sometidos sexualmente. Después hay testimonios de que ella participaba como cómplice", dijo a Sputnik el abogado Sergio Salinas, vicepresidente de la ONG de defensa a los derechos humanos Xumek, una de las partes en el proceso judicial.

    Sin embargo, la monja se declaró inocente ante la Justicia y dijo desconocer los hechos que ocurrían en el Instituto Provolo, según informó el diario Clarín de Buenos Aires. "Soy una persona buena que he entregado mi vida a Dios", expresó ante el juez.

    Más: Un juez considera prescritos los delitos de pederastía de 11 curas españoles

    La cruenta historia de Kumiko es un capítulo más de los abusos cometidos por los religiosos del Instituto Provolo, que ya tiene un penoso historial en la materia. La entidad educativa, gestionada por la Compañía de María, fue fundada en Verona (Italia) en 1895 y se ha especializado en la educación de chicos sordomudos o con dificultades de expresión. En Ia década del 80, tras una ola de denuncias por presuntos casos de abuso sexual en Italia, muchos sacerdotes fueron enviados en misiones a Argentina.

    Uno de ellos es Nicola Corradi, mencionado por varias víctimas como uno de los sacerdotes que incurría en las prácticas humillantes. El italiano fue procesado en diciembre de 2016 con prisión, así como el cura argentino Horacio Corbacho y otros tres funcionarios del Instituto Provolo de Mendoza.

    Más: "Los Amores Santos": el documental brasileño que amenaza al Vaticano

    A un océano de distancia, los crímenes cometidos por los sacerdotes del Instituto Provolo en Italia prescribieron con el tiempo. Las situaciones que se dieron en aquel país parecieron repetirse: en 2008, una madre en Argentina presentó una denuncia que en su momento fue desestimada por la Fiscalía. Según explicó Salinas, desde el Ministerio Público "no solo no le prestaron atención sino que le dijeron a los victimarios que investigaran".

    La ciudadana presentó la denuncia cuando su hijo dibujó a un "niño con un hombre teniendo sexo oral". La fiscalía, "en vez de llamar al niño y revisarlo física y psicológicamente para ver si era víctima de abuso, citó a la autoridad del Instituto", explicó el vicepresidente de Xumek.

    Más: El papa Francisco investiga un caso de pederastía en un colegio del Opus Dei en España

    Las autoridades del Provolo presentaron una pericia interna "de la que surge que no había ninguna víctima". En esta instancia, no apareció el nombre del denunciante, ya que revisaron a otros niños. El expediente permaneció dos años y medio archivado hasta que se reabrió la causa.

    Una veintena de denuncias pesan sobre la causa mendocina contra los sacerdotes del Instituto Provolo. Paralelamente, existe otra investigación por casos similares en una filial de la organización en La Plata (provincia de Buenos Aires). Las autoridades eclesiásticas de Mendoza dicen desconocer el prontuario de Corradi, hecho que ha suscitado una fuerte polémica en Argentina.

    Además:

    Policía india encuentra a 58 víctimas del pederasta que confesó 500 crímenes
    Un pederasta centenario es condenado a 13 años de prisión
    Etiquetas:
    pederastia, abuso sexual, Instituto Provolo, Iglesia Católica, Kosaka Kumiko, Nicola Corradi, Argentina
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik