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    Testigos de Jehová: todo lo que temías preguntar

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    Tras la decisión del Tribunal Supremo de Rusia de prohibir la actividad de los Testigos de Jehová en el territorio del país, se desató una fuerte polémica entre los partidarios y los opositores de la organización religiosa. Sputnik te explica por qué ha surgido esta situación.

    El 20 de abril de 2017, el Tribunal Supremo de Rusia declaró como extremistas las actividades del Centro de Dirección de los Testigos de Jehová y resolvió prohibir su labor en el territorio de todo el país. Asimismo, los bienes del grupo deben ser incautados y pasados a manos de Estado.

    Antes de que los jueces del Tribunal Supremo leyeran la sentencia, se realizaron varias investigaciones acerca de las actividades del grupo en el país eslavo.

    Lea más: Expertos: los Testigos de Jehová están firmemente asentados en EEUU

    Se concluyó que los Testigos de Jehová incumplen su propio estatuto e infringen la legislación rusa en materia de lucha contra el extremismo, sobre todo el capítulo III de la Ley Antiterrorista, que define las condiciones de la actividad misionera de grupos religiosos.

    Quiénes son

    Los Testigos de Jehová comenzaron sus actividades en el estado de Pensilvania, en EEUU, en 1870, bajo el nombre 'Estudio Bíblico del Amanecer del Milenio' (Millennial Dawn Bible Study).

    Las creencias de la organización se basan en su entendimiento de la Biblia y utilizan la terminología cristiana. No obstante, rechazan la mayoría de los dogmas cristianos, tales como la Santísima Trinidad y la inmortalidad del alma. Sus principales actividades son la divulgación de sus enseñanzas de manera considerada por muchos como impertinente y la venta de su propia literatura.

    En la actualidad, el número de sus seguidores alcanza 8 millones, y solo en Rusia supera las 175.000 personas. Sus revistas figuran en el Libro Guinness como de las más leídas en el mundo. En promedio, cada día unas 800 personas se convierten en adeptos de la organización.

    La historia se repite

    Los testigos empezaron su actividad en Rusia en 1891, cuando su líder, Charles Russell, visitó la ciudad de Odesa. A principios del siglo XX los primeros materiales impresos del grupo, escritos en alemán, llegaron al territorio del Imperio Ruso. No obstante, en aquella época los testigos de Jehová no gozaron de gran popularidad entre la población del país, consiguiendo un número muy limitado de adeptos.

    En los tiempos soviéticos, cuando el grupo ya contaba con varios miles de seguidores, las autoridades los sometieron a represión debido a su rechazo a servir en el Ejército de la URSS y a afiliarse al Partido Comunista.

    Así, en el marco de la campaña de la lucha contra los 'elementos antisoviéticos', cerca de 10.000 testigos fueron deportados de la parte central del país a Siberia, Kazajistán y el Lejano Oriente.

    Las restricciones no fueron levantadas hasta 1965, cuando el Sóviet Supremo de la URSS liberó a los adeptos del control administrativo. Además, en 1996 el presidente Boris Yeltsin rehabilitó a todos los testigos que fueron deportados, reconociéndolos como víctimas de represión política.

    El 27 de mayo de 1991 los Testigos de Jehová consiguieron su registro oficial y la condición de persona jurídica, otorgadas por el Ministerio de Justicia.

    Este no es el primer caso judicial al que se enfrentó la organización en el país eslavo.

    La cuestión de la disolución de la organización fue planteada por primera vez en noviembre de 1998 en Moscú. La Fiscalía acusó a la comunidad de incitar al odio religioso, de destruir familias y de inclinar a personas con trastornos mentales a rechazar la asistencia médica.

    Además, se les imputó el reclutamiento de menores y el empuje de sus miembros al suicidio. Así, en 2004 una de las comunidades de los Testigos de Jehová fue disuelta por un tribunal de Moscú.

    En octubre de 2016, otra corte, esta vez en la ciudad rusa de Petrozavodsk, puso al grupo una multa por posesión de materiales impresos de carácter extremista.

    Vea también: Reino Unido preocupado por prohibición de Testigos de Jehová en Rusia

    Además, los adeptos se oponen fuertemente a numerosos aspectos de la gestión estatal, tales como el servicio militar que es obligatorio en Rusia y los procesos electorales de todos los niveles del Estado. Por ejemplo, el Ministerio de Justicia registró varios casos en que los testigos no solo rechazaron ir a las urnas, sino también intentaron disuadir a otros ciudadanos de votar.

    En contra de la sangre

    Sin embargo, el principal motivo de la sentencia del Ministerio de Justicia de este año fue la prohibición de los Testigos de Jehová de que sus miembros reciban transfusiones de sangre. En este milenio ya dieron casos de muerte de varios niños rusos, entre ellos Vanya Orlukóvich, de diez años, quien falleció en septiembre de 2010 tras negarse su madre, adepta fiel de la corriente, a dar su consentimiento para la transfusión.

    La trágica historia de Vanya no fue la única. Así, el 3 de febrero de 2010 Seriozha Podlozhevich, un niño discapacitado de cinco años de la ciudad de Kogalym, fue hospitalizado con el diagnóstico de úlceras del tracto gastrointestinal y anemia severa. Los médicos prescribieron una transfusión urgente de glóbulos rojos. Sin embargo, la madre del pequeño, también adepta de los Testigos de Jehová, categóricamente prohibió hacerlo.

    Según creen los adeptos, recibir sangre es igual que ingerir o comerla, y comer sangre es comer el alma humana. Y aunque el derecho de la autonomía individual está consagrado en la legislación de muchos países, en el caso de menores de edad o personas incapacitadas que no pueden decidir por sí mismos, los hospitales se ven obligados a dirigirse a la corte  para que un testigo de Jehová pueda recibir una transfusión sin el permiso de sus padres o custodios.

    Control total

    A diferencia de otras corrientes cristianas, los Testigos de Jehová controlan de manera estricta a los miembros de su comunidad y restringen duramente la libertad de sus movimientos. Además, la posición de las mujeres dentro de las comunidades de los Testigos contradice el principio de la igualdad de géneros.

    Varios expertos indican que los testigos no solo imponen la reglamentación estricta sobre todos los aspectos de la vida cotidiana, sino también limitan los derechos humanos de sus adeptos, los engañan en el reclutamiento y los explotan.

    Además, los testigos se oponen a que los adeptos reciban educación superior, limitando su derecho al acceso equitativo a la educación.

    Según confesó una de los exadeptas en el juzgado en Rusia, se le prohibía comunicarse con los miembros de su familia que no pertenecían a la corriente.

    "Los testigos de Jehová viven bajo un control total del centro de gestión. (…) Todas las esferas de la vida se someten a un control total, incluida la íntima", confesó.

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    Etiquetas:
    transfusiones de sangre, historia, prohibición, suspensión, Testigos de Jehová, Rusia
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