En directo

    "Rusia es la expresión de un nacionalismo de inclusión, el peronismo también"

    Telescopio
    URL corto
    0 163
    Síguenos en

    El político y economista argentino Guillermo Moreno, exsecretario de Comercio Interior durante las presidencias de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, comparó las políticas económicas nacionalistas del presidente ruso, Vladimir Putin, con las de Juan Domingo Perón en Argentina.

    Moreno ocupó esa oficina clave entre 2006 y 2013, año en el que considera hubo un viraje del modelo, desde un nacionalismo inclusivo hacia un capitalismo especulativo financiero. Reconoce que hay quienes sostienen que ese cambio se dio en 2015 con la llegada de Mauricio Macri al Gobierno, pero desde su perspectiva se dio con la devaluación impulsada por Axel Kicillof.

    El actual gobernador de la provincia de Buenos Aires se hizo cargo en 2013 del Ministerio de Economía, en lo que fue el último ciclo del Gobierno de Cristina Fernández (2007-2015). "Con la devaluación cambia el centro de atención del modelo de producción y desarrollo al especulativo rentista, porque toda devaluación trae una situación muy clara: el gerente financiero en una unidad de negocio pasa a ser más importante que el gerente de producción", graficó.

    Para Moreno, superada la presidencia de Macri (2015-2019), que desde su perspectiva de Moreno profundizó este curso especulativo y endeudó al país con el FMI, Alberto Fernández mantiene por ahora ese rumbo. Y esto se da en buena medida por la orientación de su política exterior.

    "Cuando el presidente dice que tiene cabeza europea es una posición ahistórica, porque dos grandes espacios económicos y políticos perdedores en este nuevo orden internacional son Europa continental y China", apuntó. "Alberto Fernández está llevando el portaviones argentino a un puerto que ya no existe", resumió.

    Dos potencias se saludan

    Para Moreno, la crisis económica derivada de la sanitaria a nivel mundial está funcionando como un catalizador del nuevo orden mundial, un proceso que ya estaba iniciado.

    "Podemos decir que el proceso de globalización comenzó con la caída del Muro de Berlín y finalizó con la asunción de Donald Trump en enero 2017", señaló el entrevistado. "Cuando asumió, lo primero que hizo fue sacar a EEUU del Acuerdo Transpacífico y ahí empezó otro mundo que, obviamente, va a terminar construyendo también nueva instituciones financieras y normativas a escala global", aseguró.

    Para Moreno, el "capitalismo financiero, que es el que promovía (Barack) Obama, se terminó con Trump, por eso se encuentran dos nacionalismos productivos", el del actual mandatario estadounidense y el de Vladímir Putin en la Federación de Rusia.

    "Hay una corriente de pensamiento que cree que el nuevo eje es Rusia y la República Popular de China", indicó el experto. Sin embargo, desde su perspectiva, si bien "la alianza de orden uno siempre contiene a Putin, en este caso me da la sensación de que es con EEUU".

    "La alianza de orden uno también tiene que ver con la visión en este caso de los modelos nacionalistas de producción y trabajo que reemplazan al mundo globalizado. (...) También es cierto que hay dos nacionalismos: el de categorías europeas, excluyentes, elitistas y que llevaron al mundo a la Segunda Guerra Mundial, y un nacionalismo hispanoamericano, y que podríamos decir también ruso", explicó.

    La zona de confort

    Para Moreno, la política exterior de Trump busca devolver a EEUU su protagonismo al percatarse de que "tanto Europa como China le habían penetrado en su zona de confort". Por eso, añadió, "rediseña el mundo".

    "Eso es un hallazgo de la clase dirigente norteamericana, porque tampoco hay tantos antecedentes de que un país que lideraba un régimen global lo cambie y siga haciéndolo. En general mueren con las botas puestas", destacó.

    En este reacomodo, "ni Trump ni EEUU van a avanzar sobre Rusia, porque le teme a sus misiles. No tendría ningún sentido porque el costo de hacerlo es más que el beneficio de una pretendida victoria", indicó Moreno.

    Por otro lado, Moreno consideró que China "claramente tiene un desarrollo económico (...) pero no es ninguna potencia militar, a diferencia de Rusia que sí lo es"

    Moreno coincidió en afirmar que "el capitalismo ruso es de producción y trabajo", una categoría que a priori no podría asignarle al gigante asiático, porque entre otras cosas "cada vez que China desembarca en un país la masa salarial se deteriora".

    También ubicó a Rusia dentro de los Estados que desarrollan "un nacionalismo de inclusión", algo que considera no está ocurriendo en Argentina. Como señal de esto, mencionó que el presidente Fernández celebró el 9 de julio (Día de la Independencia) con un acto rodeado de empresarios que concentran gran parte del capital y dominan casi monopólicamente muchos sectores de actividad.

    "Eso significa que decididamente no es [Juan Domingo] Perón. La única posibilidad de un modelo de producción y trabajo que contenga a todos los hijos de esta tierra es que sea basado en la doctrina del movimiento Justicialista, que se emparenta bastante con lo que hoy asistimos al reverdecer de la Rusia de Putin. Y por eso es que nosotros estamos mirando muy atentamente lo que ahí pasa", manifestó Moreno.

    Perón fue presidente de Argentina entre 1946 y 1955, cuando fue derribado por un golpe militar. Tras 17 años de exilio retornó al país para asumir nuevamente la presidencia en 1973 hasta su muerte en 1974.

    "Rusia es la expresión de un nacionalismo de inclusión, el peronismo también. Nuestra doctrina es anterior a Putin y la verdad que todavía tenemos que ver lo que pasa en la Federación de Rusia cuando Putin no sea Putin, al menos físicamente. Nosotros hemos conseguido que Perón siga siendo Perón, una doctrina que nos permite seguir diciendo estas cosas", sentenció.
    Etiquetas:
    Guillermo Moreno, política social, política, nacionalismo, Vladímir Putin, Juan Domingo Perón, peronismo, Rusia, Argentina
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook