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    ¿Por qué es indestructible la alianza Rusia-China?

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    "La alianza chino-rusa acerca a dos potencias regionales con ambiciones globales, que por lo pronto se complementan y chocan con la cada vez más cuestionada hegemonía estadounidense", dijo a Sputnik el analista mexicano José Carreño, al destacar a 2019 como año clave para la consolidación estratégica entre las dos principales potencias emergentes.

    Las realidades individuales de cada nación terminan convirtiéndolas en aliados naturales, incluso más allá de la sintonía y amistad que se profesan sus líderes, Vladimir Putin y Xi Jinping, consideró José Carreño.

    "China es un país hambriento de recursos naturales que empieza a tener problemas de espacio vital y necesita encontrar salidas para su producción", dijo el experto. El gigante asiático "tiene una situación naval desventajosa con respecto a su principal rival, EEUU", por lo cual su "mejor salida en términos de geopolítica es a través de la llamada Franja y la Ruta de la Seda", destacó Carreño.

    En el otro extremo de esta alianza, China tiene en Rusia "a un país con grandes recursos naturales y tiene problemas porque choca con Europa y con EEUU", y se encuentra con un mercado que en los próximos 30 o 40 años le otorgará unos 400.000 millones de dólares solo por su exportación de gas natural.

    Esto último en referencia a la inauguración este 2 de diciembre del primer gasoducto entre ambas potencias, Fuerza de Siberia, con una extensión de 3.000 kilómetros en Rusia y de 5.111 kilómetros en China.

    Carreño, autor de un reciente artículo en el diario mexicano El Heraldo sobre el nuevo gasoducto, destacó que históricamente Moscú otorgó más importancia a sus vínculos con Europa que a su parte asiática. Pero la puesta en marcha de este megaproyecto resume estas dos realidades particulares y busca soluciones compartidas y sinergias comunes.

    El factor Trump en el engranaje chino-ruso

    "Se acusa a Donald Trump de retirar a EEUU como promotor de un orden mundial creado después de la Segunda Guerra. La realidad es que empezó antes, con Bill Clinton, George Bush hijo y con Barack Obama, pero Trump es el más evidente de todos", indicó Carreño, sobre el proceso que está viviendo Washington en comparación al ascenso de Moscú y Pekín.

    De cualquier manera, EEUU "aún sigue teniendo un enorme poder", advirtió el entrevistado, refiriéndose a la capacidad estadounidense para mantener control sobre áreas estratégicas tanto para Rusia, mediante la OTAN, como para China. Por un lado en el llamado Mar de China, donde las alianzas desde Corea del Sur hasta Filipinas y sus aliados circunstanciales como Vietnam, constituyen "una barrera para la salida china al mar", según el experto.

    Muchos de los incidentes en las islas en el sur de China reflejan "de alguna manera la necesidad de Pekín de controlar las rutas marinas que llegan a sus puertos", acotó.

    Naturalmente y necesariamente aliados

    "La confianza mutua entre Rusia y China es indestructible y las relaciones bilaterales son sólidas como una roca", dijo el 12 de diciembre el canciller chino, Wang Yi, confirmando que 2019 fue un año clave para la consolidación de las relaciones bilaterales, en el 70 aniversario del inicio de las mismas.

    "Es importante para los dos que ninguno puede escaparse, son complementarios. Además, la producción industrial de China y la necesidad de recursos naturales tiene una respuesta perfecta en Rusia, que tiene sobre todo tres cosas", que Carreño enumeró: recursos naturales, es una potencia militar por derecho propio y tiene la necesidad de sobrevivir frente a los problemas que pueden tener sus exportaciones de gas a Europa Occidental".

    "Desde el punto de vista de Rusia y de China es una alianza necesaria. Hoy EEUU individualmente es capaz de abrumar a cualquiera de ellos, a los dos juntos es difícil", concluyó.

    Etiquetas:
    Fuerza de Siberia, alianza, relaciones bilaterales, China, Rusia
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